viernes, 8 de febrero de 2019

A mí nunca me pasó

Tampoco me importa el mío
Sin idea alguna sobre qué contar en esta entrada y habiéndose agotado mis musas en el relato que comparto en la sección "Acá no zafás" se me ocurrió buscar las últimas noticias en el mundo, aún a pesar de creer que no era una estrategia brillante habida cuenta del tenor de las informaciones por estos tiempos.
Sin embargo encontré una noticia estupenda. No solo para compartir sino para seguir apostando a la frase que mas reproduzco y es, diría, mi frase de cabecera "Quien dijo que todo está perdido, yo vengo a ofrecer mi corazón"
Noticia alentadora si las hay, para mi particularmente, pues por estos días y desde hace casi dos meses mi gatito Calabaza no se recupera de su pérdida abrupta de peso y, si bien se lo ve animado, en ocasiones duerme más de lo habitual en un minino.
Como estarán imaginando entonces, la noticia tiene que ver con un gatito. Más precisamente una gatita: Fluffy.
La encontraron congelada bajo la nieve en Kalispell, Montana, como podrán ver en la siguiente foto
(Foto: Facebook/Animal clinic of kalispeli)
La buena noticia es que sus dueños la llevaron inmediatamente a la clínica de animales y por suerte los doctores, que usaron agua caliente y mantas por más de dos horas, lograron recuperarla.
(Foto: Facebook/Animal clinic of kalispeli)
¿Verdad que es ésta una muy buena noticia? Pueden leer la nota completa, y ver otra foto de Fluffy, en 
https://www.infobae.com/america/eeuu/2019/02/07/la-historia-de-fluffy-un-gato-fue-hallado-congelado-bajo-una-montana-de-nieve-y-sobrevivio/
De hecho esto me alienta a creer en que los gatos "tienen 7 vidas" y trajo a mi memoria la tragedia de Rosario, sucedida en agosto de 2013, en la explosión que murieron mi sobrino y su novia cuyos cuerpos, y el del perro que tenían, fueron hallados sin vida a una semana de pasado el derrumbe del edificio. Sin embargo, el gatito estaba vivo...
¡¡Una semana estuvo bajo los escombros y sobrevivió!!
Otro ejemplo para convalidar el dicho de "las 7 vidas".
Solo me resta decir que espero mi Calabacita no sea la excepción de la regla. El próximo sábado -09/02- por la mañana lo llevaremos nuevamente a la consulta médica.
Ojalá pasen y lean la nota de Fluffy. ¡Vale la pena! Ya verán como se emocionan y sonríen.
Gracias por pasar por aquí. Espero opiniones, críticas y halagos también ¿Vale? Hasta el viernes próximo. Buena vida y BUENA VIBRA. 
  Lu
Frases: 3 de Juan Gelman
El 14 de enero fue el 5° aniversario de su partida final. Física, obvio, pues felizmente permanece con nosotros a través de sus memorables poemas.
Esa mujer se parecía a la palabra nunca, desde la nuca le subía un encanto particular, una especie de olvido donde guardar los ojos...

Y alguna vez condecorarán al poeta por usar palabras como fuego, como sol, como esperanza, entre tanta miseria humana, tanto dolor sin ir más lejos.

(...) Pareciera que se ha instalado todo un sistema para recortarnos el espíritu, para convertirnos en tierra fértil de autoritarismos. Y hay una especie de acostumbramiento, que es lo peor que le puede pasar al ser humano: al terrorismo, al genocidio por hambre, a la falta de educación para todo el mundo.
Acá no zafás: 
(por eso  me hice “bloggera”, para publicarme... ¡así que leé la entrega Nº 306 de la suelta de mis letritas!) 
A mí nunca me pasó...
A mí no. A mí nunca me pasó.
Mi vecino de asiento puede ser un chico gay, o una señora muy mayor que dormita-reza -dormita, o alguna joven mujer que se pasa el viaje entero con los auriculares puestos, mascando chicle y cantando (ladrando) algún tema que sonará, supongo, en sus deformados oídos. 
Han sido también señores que tenían dificultad para acomodarse en los minúsculos asientos dada su prominente y mal disimulada "panza" que se escapaba entre la hilera de botones de una camisa desprolija, o señores con la delgadez de los ancianos que esperan mansamente el final y, no faltaron, señores de esos que se duermen ladeando la cabeza casi hasta encima de tu hombro y emitiendo un ronquido tan molesto como intermitente.
Pero lo que es peor aún, me ha pasado, me ha tocado de compañera de asiento alguna antigua conocida del pueblo con la que siempre he tenido, y tengo, cero ganas de conversar y en esa circunstancia, vuelo directo 3 horas 15 minutos, fue imposible zafar de sus monólogos interrumpidos apenas por algún “claro”, “mmmsi”,” puede ser” o “tal vez” que yo dejaba escapar ante la insistente mirada de mi “hablante” que esperaba una opinión sobre sus “verdades absolutas”.
Y
No puedo dejar de mencionar la vez aquella en que viajando hacia Italia, con mi amiga Patricia, nos tocó en suerte una compañera de asiento uruguaya que ¡nos odiaba! Un tripulante tuvo la mala idea de preguntarle si era argentina....¡Se desquició la mujer! "Que no, que por suerte era uruguaya, que no podía creer que la confundieran con ese tipo de gente, que las argentinas bla bla bla y bla"..
¡No paraba la desgraciada! A sabiendas, claro, de que Patri y yo si lo éramos. 
Por supuesto nosotras nos hicimos un festín de risas y dichos a viva voz y, sin ningún esfuerzo, nos divertimos a lo grande durante las 12 horas de vuelo.
Pero
Volviendo al punto de este relato lo cierto es que NUNCA JAMÁS me ha tocado de compañero de vuelo un hombre interesante y “en edad de merecer”. ¡Qué digo interesante! Ni siquiera me ha tocado un “esperpento de hombre” que estuviera potable para la conversa viajera.
Y mirá que tengo cientos de vuelos en mi haber.
Pensá…
Desde los 21 años viajo como mínimo dos veces al año en avión, ida y vuelta suman 4 vuelos anuales, multiplicá por cuatro décadas y vas a tener, aproximadamente obvio, las veces que he estado sentada en un avión sin que me haya tocado UN HOMBRE ( con mayúsculas sí, porque ya han oído que algunas veces mis cumpas de asiento fueron hombres).
Y la mayoría de esos vuelos han sido a la Patagonia y desde esos tiempos en que su población estaba constituida mayoritariamente por hombres.
Desde luego he volado también por muchas más horas, en vuelos internacionales. Vuelos de media jornada o más…
¡Mirá si hay tiempo de cruzarte en los pasillos del avión con ESE HOMBRE!
Bueno…pues no. Que a mí nunca me pasó….
Y si cuento esto es porque sé que puede suceder. Sé que es posible sentarse en un avión y descubrir que a tu lado viaja ese señor con el que estás deseosa de hablar y mucho más.
Es más fácil que ganarse un juego de azar… ¡Para otras mujeres!
No para mi…Jamás me ha pasado ni lo uno ni lo otro.
Dicho esto, doy por tierra con la conocida frase  “afortunada en el juego, desafortunada en el amor”
Y no solo la doy por falsa, sino que acabo de decidir cambiarla por “Desafortunada en el juego directamente proporcional a desafortunada en el amor” 
Pero...
En verdad toda esta parrafada fue, tan solo, para llegar a la historia que quiero contarles. Es una historia real y demuestra que sí es posible encontrar tu compañero de vida durante un vuelo.
Eso sí, como ya dije... ¡les sucede a otras! Porque a mi...¡A mi nunca me pasó!

Continuará

viernes, 1 de febrero de 2019

Y fue feliz

Tampoco me importa el mío
De alguna manera el tema de esta entrada se enlaza con el de la anterior.
Tal vez porque tiene que ver con los mandatos familiares que no eran fortuitos sino que surgían ancestralmente y se trasmitían tácitamente de generación en generación. Obviamente concatenados con el sistema patriarcal imperante en esos tiempos y de cuyo coletazo aun no podemos zafar.
Y el tema que hoy me ocupa es el mandato familiar de que las mujeres debían salir de sus casas...¡casadas! ¿O cazadas?...En este instante que escribo sobreviene la duda y no en vano, la realidad es que creo que muchas fueron "cazadas", como presas débiles y fáciles.
Entonces me parece que algunas  mujeres se han casado con el primero que tuvieron chance tan solo para cumplir con ese mandato.
Un paréntesis para aclarar que digo "algunas" pues sin dudas conozco parejas que han podido construir felizmente su camino "codo a codo" y creo en ellas.
Volviendo al tema que nos convoca, si digo esto es porque en esta ciudad en que vivo desde hacen 36 años, he visto, por esos tiempos de recién llegada, mujeres increíbles, trabajadoras, militantes, inteligentes, comprometidas, lindas mujeres, casarse con hombres que "no les llegaban ni a los tobillos". Hombres que difícilmente podían mantener una conversación o conseguir un buen trabajo ni, al menos, sobresalían  por su "bella estampa".
Cabe la aclaración en este punto, que en los años 80 en esta isla los hombres eran mayoría. Hombres que venían en busca de un porvenir a trabajar en las fábricas, militares, trabajadores rurales, portuarios, entre otros.
Yo, que destaqué en la época por no seguir ni un mandato familiar, no podía creer lo que veía y sentía en mi entorno.
Y espero que no se caiga en el debate sobre si el amor o no amor porque, claramente, las mujeres de las que hablo no estaban enamoradas.
Y el transcurrir del tiempo me ha dado la derecha en mis elucubraciones. Hoy las veo y siento su no felicidad, su "dejarse estar" en la vida...
Claro que yo nunca me casé y, si bien negar que añoro tener un compañero de vida sería una falacia, debo decir que me siento plena, que he hecho en mi vida, casi siempre,  lo que tuve ganas de hacer del mismo modo que hago hoy.
Y este es un tema, me parece, que tiene muchas aristas, y del que no puedo dar más precisiones porque pondría al descubierto a las protagonistas de lo por mí relatado.
Entonces, para finalizar, voy a decir que aplica perfectamente para la ocasión, y para esas mujeres de las que cuento, el título del libro de Viviana Gómez Thorpe que fuera llevado exitosamente al teatro por varias temporadas y a diversos países "No seré feliz pero tengo marido" .

Gracias por pasar por aquí. Espero opiniones, críticas y halagos también ¿Vale? Hasta el viernes próximo. Buena vida y BUENA VIBRA. 
 Lu
Frases: bueno...las 3 últimas de Lucía Porta...¿Dale que sí?
No se estudia para ser mamá, por eso hacemos lo mejor que podemos. Y si bien creo en el instinto, más creo en el ensayo y error, el sentido común y el amor

Invierto horas en pensar en detalles, llamar por teléfono a mis amigas y amigos o escribir mails personales...Lo que para otros es una pérdida de tiempo para mi es una muestra de amor.

"No idealicen por favor. Ni todos los abuelos y abuelas son de cuento ni todos los niños y niñas son felices." 
Acá no zafás: 
(por eso  me hice “bloggera”, para publicarme... ¡así que leé la entrega Nº 305 de la suelta de mis letritas!) 
Y fue feliz
El 10 de enero de 1981, Blanca estaba a días de su matrimonio. Seis años de novia, le parecían más que suficientes para ir a consagrar ese amor ante Dios…
Porque creía que eso era lo correcto…porque su familia así lo esperaba…porque prefería no pensar demasiado en ello.
Sin embargo una gran duda le restaba horas de sueño, y sus ojeras crecían directamente  proporcionales a su malhumor.
Los comentarios a su alrededor tenían claramente que ver con los supuestos populares respecto a nervios y emociones que, se cree, viven las novias en días previos a la  boda.
En tanto esto sucedía Blanca, ajena al imaginario popular, se preguntaba como sería tener sexo con otro hombre que no fuera su novio.  Se preguntaba si estaría teniendo realmente orgasmos, si esa manera suya y de Germán de encontrar sus cuerpos y fundirse, de sentir cada milímetro de piel enervarse, si esa manera de trenzar los cuerpos hasta quedar exhaustos…
¿Cómo podría saber si eso era el éxtasis, la panacea de la vida?
No lo pasaba mal, es cierto…pero cuando se juntaba con sus amigas, escuchaba historias que le producían cierto cosquilleo, una piel de gallina, una necesidad de sexo casual…
Fue en esos días de pulso acelerado y corazón inquieto cuando descubrió los ojos azules y la voz sensual del carnicero de su barrio, fue en esos días cuando vio su cuerpo esbelto y su sonrisa seductora…
Fue en esos días cuando supo de otras maneras de batallar entre las sábanas…
Fue en esos días cuando, sin aviso previo, se subió a un colectivo y se alejó 1600 km de su casamiento, de Germán y de una vida aburrida diseñada exclusivamente para algunas mujeres desde, tal vez, el origen mismo de la humanidad…
Y ella, lo supo a tiempo, no pertenecía a ese universo de mujeres.

viernes, 25 de enero de 2019

En un minuto...¡la vida!

Tampoco me importa el mío
Quien sabe porqué vino a mi memoria la frase típica que usaban las madres cuando no podían, o no querían, poner algún límite a sus hijos o hijas:
"Cuando venga tu padre vas a ver"
Y quiero creer que hace ya años dejó de usarse, quiero creer que hace ya años las mujeres, el Estado y la sociedad en su conjunto, fueron cambiando su paradigma de patriarcado por otro más justo, por la idea y el convencimiento de que hombres y mujeres deben ir "juntos a la par"
Quiero creer...y la realidad en ocasiones me da una cachetada.
Tal vez haya mujeres que sigan pensando al hombre como autoridad, como la voz que se obedece, como el que puede hacer su vida como más le guste y nadie debe hacerle reproches. 
Y, con certeza, hay mujeres que naturalizan el hecho de que los hombres sean infieles.  A tal punto que oí por allí decir que "todos los hombres hacen lo mismo".
Y no hablo del siglo pasado, hablo de estos años que estamos transitando...
Estos años en los que, por suerte, hay un colectivo de mujeres luchando para cambiar el paradigma, para romper las cadenas que por siglos nos hicieron "sumisas y obedientes", nos hicieron creer que los hombres como "proveedores" podían hacer con nosotras lo que quisieran, que podrían decirnos "puta" , tanto hombres como mujeres, si usábamos una minifalda o un gran escote. Y no solo eso, peor que eso aun: si nos violaban era por nuestra culpa, por ser provocadoras. En tanto ellos salían a "picotear" por aquí y por allá esperando que en casa "la comida estuviera lista y servida" cuando volvían.
Y me doy cuenta que hablo en pasado porque, como dije, es lo que quiero creer. Pero racionalmente sé que aun gran parte de las sociedades siguen considerando esas premisas.
Y la lucha por reivindicaciones femeninas seguirá y habrá que sumar conciencias y se me escapa el llanto cuando leo que 
En lo que va del 2019, hubo 17 femicidios en Argentina.
Pueden ver la nota completa en 
https://www.airedesantafe.com.ar/sociedad/lo-va-del-2019-hubo-17-femicidios-argentina/
Pueden leer la nota de ese enlace o  googlear "femiciodios 2019 en Argentina" No van a poder creer en las noticias...Es un verdadero horror.
Y habrá quienes sigan pensando:" bueno, pero se lo buscaron", y habrá quienes empiecen a tomar conciencia de qué hablamos cuando hablamos de sociedad patriarcal, de machismo y qué queremos combatir las mujeres que nos decimos y verdaderamente somos feministas. Tanto que amamos a los hombres y detestamos a "los machos"
Tan feministas, tan mujeres, que sabemos que "nada como ir juntos a la par"
Cabe tal vez la aclaración de que hay mujeres machistas y hombres que también son feministas. Porque ser feminista o machista no es cuestión de  género. 
Esos hombres feministas nos acompañan y aman tanto a las mujeres que saben que nada es mejor en la vida de a dos que "ir juntos a la par".
Gracias por pasar por aquí. Espero opiniones, críticas y halagos también ¿Vale? Hasta el viernes próximo. Buena vida y BUENA VIBRA. 
 Lu
Frases: ¡otra vez Lucía Porta!
Escribo lo que siento. Así es como soy, por lo tanto estarán los que acuerden y los que no. Los unos se quedarán...lo otros partirán hacia otro blog.

Eso es la vida, una sucesión de principios y finales...
Hasta la partida de la que se vuelve, únicamente, en el recuerdo de los otros

Si has llegado al final de una meta prepárate para iniciar otra que “camino se hace al andar”, como bien dice el poeta.
Acá no zafás: 
(por eso  me hice “bloggera”, para publicarme... ¡así que leé la entrega Nº 304 de la suelta de mis letritas!) 
NOTA: Pido disculpas a quienes ya han leído hace un par de años este relato. Pero decidí publicarlo porque me parece que el tema de esta entrada lo merita.
En un minuto... la vida
_ ¡Mierda! dijo, me empujó, lanzó una piña al aire y se fue maldiciendo. 
Las doce en punto y yo, tiesa en medio del bulevar, en la media sombra de los lapachos, entre  la media tinta de mi vida y su vida, en el mediodía caluroso de Rosario, en la mitad justa entre el pasado y el presente, sin vislumbrar el futuro. Pero básicamente, tiesa en medio de mis inseguridades y mis no decisiones que giraban metiéndome en el medio de círculos concéntricos,  como si un viento huracanado me estuviera "chupando". 
Y sentí miedo...ese miedo que está grabado en las células y que se arrastra por generaciones, hasta que algún valiente de la familia se decide a enfrentar los fantasmas y termina con la mala vibra. Ese miedo asociado a la soledad, ese miedo a perderlo todo que ni siquiera te permite darte cuenta de que no tenés nada...
Ese miedo de saber que "sos tu todo" , y que de tus decisiones depende tu próximo segundo y el resto de tus días. 
Ese miedo...Ese maldito miedo a su furia descargada sobre mi nariz, mis ojos, mi vientre que empieza a redondearse, y sus manos de gigante posándose sobre cualquier sitio de mi pequeña humanidad...Ese miedo de mierda, de medio a medio,  de miradas destilando veneno y marcándome "culpable". 
Entonces, en ese estado de parálisis, sentí como si un pececito nadara dentro mío, sentí una brisa tibia inundándome...
Me cubrí la panza con ambas manos, le grité con todas mis fuerzas y una voz nueva: ¡¡Hijo de putaaaaaaaaaaaaa!! y me mezclé con ese grupo de jubilados que hacían un tour guiado, hasta que lo perdí de vista. A las doce y un minuto marqué, a pesar del temblor de mis manos, el número del Instituto Municipal de la Mujer...

viernes, 18 de enero de 2019

Doña Pepa

Tampoco me importa el mío
En este jueves en que el sol se acordó de pasar por "Ushuaia del alma mía" me doy cuenta que, una vez más, ha transcurrido la semana y no he pensado ni me he arrimado por aquí a intentar un borrador para compartir en menos de 24 horas con quienes, fieles sin duda a la rutina de viernes, pasan a "ver que cuenta Lu"
Sucede que tuve unos días en los que, sin querer, volví a mi pasado de enfermedad y por unas horas fue difícil salir de ese lugar.
Volví a ese pasado porque hay un concurso literario para pacientes oncológicos. Concurso que supe a través de mi doc Verónica, quien me acercó las bases y su entusiasmo por que yo participara.
No solo lo hice sino que el relato, objetivamente lo digo, está muy bien. De hecho es lo que opinaron las pocas personas a la que se los acerqué para pedir opinión.
Comparto el enlace para conocer bases y demás, por si alguien que ahora mismo está leyendo, ha pasado por la enfermedad y tiene ganas de participar. Es un concurso internacional.
http://www.oncologiaesperanzadora.com.ar/
Mi relato, se dio en forma de carta. Carta para mi hija en la cual hice un racconto de los aconteceres de ese tiempo en que ella apenas tenía 7 años y ambas estábamos solas. Solas, digo, de familia. Por suerte, plenas de amigos y amigas. 
Y salían las palabras amontonadas, mezcladas en lágrimas y pensamientos, apuradas, pisándose las letras unas a otras. Salían como lluvia torrencial y me empapaban el rostro, salían de pronto como rayos de sol y me daban calor.
Y quedó un relato sin más pretensión que servir. De ayudar a quienes hoy pasan por ese difícil e incomprensible, al principio, camino de enfermedad desconocida para quienes nunca han tenido ni siquiera una experiencia cercana y de pronto irrumpe como un tsunami en sus vidas.
Y fue catarsis, a 23 años luz de aquel primer suceso...
Y quedó una carta para mi hija que tal vez quede guardada en el arcón familiar y pase de generación en generación. Es esperanzadora, es realista. Habla de sucesos reales, no fantásticos. Es esa parte oscura de la vida que todos y todas tenemos en algún momento, en diferentes situaciones claro está, no necesariamente por una enfermedad. No creería a nadie que me diga que jamás en su vida tuvo "un día de esos". 
Un día  de situaciones extremas. Un día de esos en los que se aprende que la vida es una sucesión de hechos fortuitos y desafortunados. Qué serán mejores o peores de acuerdo a como cada quien gestione esos momentos. De acuerdo a como se capitalice lo negativo y se le encuentre el costado positivo…de acuerdo a como cada quien quiera, o no, regodearse en su dolor o salir de él.
Y sale el sol, no solo en "Ushuaia del alma mía", sino también en mi interior, porque gestioné bien mi vida, porque jamás elijo regodearme en el dolor, porque mi hija tiene 30 años y es una mujer maravillosa, porque ustedes están allí leyéndome, porque viajo, porque estoy sana... ¡porque la vida me ha dado tanto!
Gracias por pasar por aquí. Espero opiniones, críticas y halagos también ¿Vale? Hasta el viernes próximo. Buena vida y BUENA VIBRA. 
 Lu
Frases: 3 de Lucía Porta
La felicidad te envuelve, te atrapa, la saboreas y, antes de que te vuelvas adicto, se aparta veloz porque la vida misma se encarga de que no sea eterna...

Soy mujer orgullosa y altiva pues crié, yo sola, a mi hija, y ella se supera y ME SUPERA día tras día

Si mi realidad me da un cachetazo yo, que no soy católica practicante, no pongo la otra mejilla. Todo lo contrario: le tiro el guante.
Acá no zafás:
(por eso  me hice “bloggera”, para publicarme... ¡así que leé la entrega Nº 303 de la suelta de mis letritas!) 
Nota: Buscando en mis archivos encontré este poema "para peques" que, me parece a mi, es encantador. Les debo una nueva producción. Es que agoté mis musas en el relato que escribí para el concurso. Y, obviamente, ese no puedo publicarlo, por ahora.
Para quienes cuidan de su niño interior y para los peques de la familia entonces:

Doña Pepa
Vivo en un barrio pequeño
de tan solo cuatro manzanas
con casas de techos bajos
y apenas cuatro por cuadra.

En una casa pequeña,
a la vuelta de mi esquina,
vive la Abuela Pepa
con su gata Tomasina.

"Es una abuela sin nietos"
siempre dice mi mamá
por eso con mis amigos 
vamos a su casa a jugar.

En verano
nos ofrece helado de calafate
y en invierno nos invita
con un rico chocolate.

En otoño teje bufandas

y gorros muy coloridos
para sus nietos del alma
que somos yo y mis amigos.

Cuando llega la primavera 
está siempre muy contenta,
nos da cuadernos y lápices
y jugamos a "la maestra".

Algunas veces la abuela,
a mis amigos y a mi,
nos muestra fotos antiguas
que siempre nos hacen reír.

Otras veces cuenta historias
de su lejano pueblito
"porque así no las olvido"
murmura muy despacito.

Si Doña Pepa se muere
porque ya está muy viejita
¿qué haremos en este barrio
sin nuestra querida abuelita?

viernes, 11 de enero de 2019

Aquella Infancia

Tampoco me importa el mío
Transcurrida la primera semana del nuevo año, en vista de que el clima por estas latitudes no se da por enterado de que el calendario indica que estamos en  verano, estoy necesitando un algo de magia y diversión. 
No sé si será por eso, o por nostálgica nomás, que estos días ando totalmente "Marypoppinera"
¡¡Ahhhh Mary Poppins!!. No tengo recuerdos de ella en mi niñez. En verdad, no creo haberla conocido, a pesar de que el film fue estrenado en 1964.
O tal vez sí y es solo que no lo recuerdo.
Pero lo que no olvido es lo bien que la pasábamos con hiji viendo, sino todos, casi todos los días la película en VHS y luego también en CD
Y recuerdo con mucha ternura como intentábamos decir sin equivocarnos y rapidídsimo el consabido "supercalifragilisticoespialidoso".
Obviamente mi hija lo había logrado. Y me derrito de amor al recordarla niñita disfrutando de tanta fantasía y magia.
Lo cierto es que ahora se viene el regreso. 
Y, anticipadamente, le pedí a hiji que "me agende" para ir con ella a verla. Es que siempre "corre" tras un sinfín de actividades y tiene una vida social tan intensa que "si no pido pista con tiempo luego no puedo aterrizar".
Y así estoy, ansiosa esperando el estreno en Argentina que será el 24 de enero.
Espero que quienes viven del otro lado de los mares y /o en cualquier sitio donde ya fue estrenada hayan ido o vayan a verla. 
Aun sin tener peques para llevar de la mano. Lleven a su niño interior a disfrutar de tanta ternura y esa pizca de magia que nunca viene mal.
Tal vez hoy al leer mis letritas, también vos estés recordando qué películas viste en tu infancia o, como me sucede a mi, cuáles viste y adoraste junto a tus niños y/o niñas.
No puedo irme esta vez sin dejarte el trailer de "El regreso..."
Gracias por pasar por aquí. Espero opiniones, críticas y halagos también ¿Vale? Hasta el viernes próximo. Buena vida y BUENA VIBRA. 
 Lu
Frases: 3 de Mary Poppins
"Nunca deberíamos juzgar por la apariencia. Ni siquiera a una maleta"

"La vida está esperando ahí afuera. Ve y alcánzala"

"Hoy las cadenas hay que romper, en dura lucha por libre ser"
Acá no zafás:
(por eso  me hice “bloggera”, para publicarme... ¡así que leé la entrega Nº 302 de la suelta de mis letritas!) 
Aquella Infancia
Luego de 3 años de vivir “aislada” en Comodoro Rivadavia, nos mudamos a la gran ciudad: Santa Fé fue el nuevo destino familiar.
Todo nuevo, todo para descubrir y en este instante, los recuerdos de ese tiempo  empiezan a aflorar.
Nos sentábamos con mi hermano en la vereda de nuestra casa, bajo la atenta mirada de mi papá, que nuca, creo, aprendió a jugar.
Hijo de inmigrantes españoles, el viejo desde pequeño tuvo que trabajar. Imagino entonces, ahora que recuerdo su vida después de la vida, que por allí andará jugando a las escondidas, o a la rayuela entre nubes, con hermanos, hermanas, sobrinos y sobrinas. Toda una familia que partió en viaje de ida, para descansar de tanta fatiga terrenal.
Podría tal vez escribir otra historia con estos aconteceres, me doy cuenta. Pero será, si tiene que ser, en otro tiempo.
Por ahora, vuelvo al punto en que, como dije, nos sentábamos con mi hermano en la vereda de nuestra casa, y jugábamos al cine. La gran pantalla, era la medianera, y la película eran las sombras proyectadas sobre la misma, al caer la tarde y encenderse las primeras luces de la calle. Era un tiempo sin tiempo, salvo el de ir a la escuela. Era un tiempo sin televisor en mi casa. Entonces, esperábamos ansiosos que unos vecinos nos invitaran a tomar la leche. Nosotros felices, más que por comer torta de chocolate y beber cascarilla de cacao, porque era nuestro momento de ver, en blanco y negro, Lassie, o Los 3 chiflados. Mi marciano favorito, El Llanero Solitario o la pequeña Lulú y no recuerdo que más.
Lo que sí recuerdo, volviendo a la inocencia de antaño, es que una vez me encontraron tratando de abrir la caja del televisor. 
Seis, o siete, años tendría entonces y lo que yo más quería en la vida era...¡ abrazar a los personajes de mis historias favoritas qué estaban allí dentro!