viernes, 8 de mayo de 2026

Cenifrienta

Tampoco me importa el mío
Hola hola. Les cuento que estaré, una vez más, ausente por dos semanas.
En esta ocasión, me voy unos días de vacaciones.
Iré con una amiga a conocer lugares imperdibles de la provincia de Catamarca.
Estaremos en Fiambalá, Antofagasta de la Sierra y El Peñón.
Visitaremos:  Dunas de Tatón, Termas de Fiambalá y ruta del adobe, Ruta de los Seis Miles, Balcón de Pissis, Campo de piedra pómez, Salar de Antofalla y Ojos de Campo, Petroglifos, Volcán galán y laguna Grande, Ruinas del Shincal.
Creo que será una experiencia magnífica. Detallo los lugares porque sé que hay quienes buscan más info al respecto, google mediante.
Luego, iré a visitar a mis primos y primas, a recibir mimos y abrazos,a estar rodeada de mucho afecto.
Habida cuenta de que el primer domingo de mayo se celebró el "día mundial de la risa", antes de despedirme, les dejo algunos chistes "pavos" con la esperanza de que les saque una sonrisa:
En un árbol hay un montón de manzanas y de repente una se cae. Todas las de arriba comienzan a reírse de la que se cayó, y esta responde: “¡No se rían, inmaduras!”

¿Qué le dice una impresora a otra? “¿Esa hoja es tuya o es impresión mía?” 

¿Cuál es el último animal que se subió al Arca de Noé? El del-fín

Mamá, mamá, soy el más alto de toda la clase y también el que más sabe. – Y sí, hijo, si sos el profesor”

Doctor, ¿tendré cura?  ¡Por supuesto!, cura, misa y funeral.
Gracias por pasar. Hasta el viernes 29 de mayo, o hasta cuando gusten volver
Lu
                                         Esa Musiquita en el recuerdo                            
              
                                                                  Acá no zafás:
   (por eso me hice “bloggera”, para publicarme...entrega Nº634 de la                                                                          suelta de mis letritas)
NOTA: En esta ocasión busqué en mis archivos un texto divertido y me pareció que, el que elegí, es bastante bizarro y da como para terminar de leer esta entrada sonriendo. 
Lo escribí en 2010, como ejercicio, en un taller literario al que asistía entonces. ¡ya me contarán!
Cenifrienta
Es la hora de los presagios y el viento patagónico, más que viento, sopla que te sopla. Chapas que golpean escandalosamente entre si, y la bella niña de dorada cabellera ensortijada, llora sobre el lecho de su madre moribunda.
A lo lejos, se oye al padre, cantando una melodía que lejos de ser una marcha fúnebre, suena más bien a un rock del Rey
Y dice entonces la madre, en una letanía que parece un conjuro final: "Hija mía, la otra, vendrá y dormirá con tu padre en esta cama...no habrá manera de impedirlo, pero lo que podrá evitarse, es que se entreguen a los placeres del sexo y se revuelquen en mi cama como dos desenfrenados amantes. Solamente con tu ayuda mi niña podremos lograrlo. Para ello te daré señales...Y vendrán también sus dos desgraciadas hijas, que intentarán ser las preferidas de tu padre. Deberás estar muy atenta, daré 3 golpes en...en...en....
¡¡¡¡Mami, mamitaaaaa, mamacitaaaa!!! No te mueras sin decirme adonde vas; gritó la rubia adolescente sacudiendo alocadamente a su madre, que ya había exhalado un último suspiro, dejando su cuerpo inerte al tiempo que una gaviota se posaba en unos enredados tamariscos.
Enterrada que fue la mujer, y a pocos días de tan triste episodio, el viudo -pescador de oficio-, se presentó en el hogar, con 3 mujeres bulliciosas, regordetas y arrogantes.
Hijita querida, (dijo impostando la voz, tratando de darle quizás un paternal y sentido tono de afecto), debo hacerme a la mar, para así poder darte una mejor educación, la que te merecés, en una costosa universidad de Buenos Aires, la que hubiese querido tu madre."
-Pero papá; yo no quiero que me deje aquí sola....tampoco quiero ir a la universidad en Buenos Aires...Voy a estudiar para ser maestra jardinera, y aquí está el instituto del profesorado...
-No te quedarás sola hija mía, para ello y a pesar del profundo dolor que guardo en mi corazón por la partida de tu madre, vivirán aquí tu nueva mamita y sus dos hijas, que de aquí en más, serán tus hermanas- Y lo del profesorado, podremos hablarlo a mi regreso.
-Pero pa..., en mi cuarto hay solo dos camas....-
-He pensado en ello, podrás dormir en el camastro junto al lavadero, pues no mereces dormir en el suelo...-
Así que, esa noche, la pobre niña, atrapada sin salida, acurrucada en el catre instalado junto al lavarropas, escuchó a sus repentinas hermanas riendo y gritando:
-"Ahora que sos Cenifrienta a nosotras tu calefactor nos calienta"
Alguien tiene que ceder, se dijo, mientras frías y saladas lágrimas corrían por sus mejillas y fue entonces cuando alcanzó a oír la voz lujuriosa de su padre, invitando a meterse entre las sábanas a Paloma, su nueva mujer.
En esa misma cama en la que había dormido con su madre hasta hacía apenas unas semanas atrás.
 Pero...
justo antes de lograr satisfacer sus deseos carnales, se oyeron 3 estrepitosos golpes en la puerta y la jovencita vio a su padre corriendo en paños menores para atender ese urgente llamado.
Al abrir, lo único que entró a la casa fue una helada ráfaga a la vez que los 3 golpes comenzaron en la ventana. Hacia allí corrieron las hermanas que, con gran sorpresa y no sin temor, divisaron una gaviota colgada de una rama toda vez que los desesperados golpes retumbaban en las chapas del techo.
¡El revuelo que se armó! Las intrusas gemían aterradas. Paloma, desnuda, golpeaba su despeinada cabeza contra el espejo gritando ¡es el espíritu de tu mujer que nos acosa! El padre, en calzones de frisa, intentaba calmarlas, corriendo en círculos alrededor de la cama...
¿Y Cenifrienta?
Escapaba por la puerta de servicio, en silencio y relajada, a encontrarse con el hijo del dueño de la flota de pesqueros que, con los brazos abiertos y un tapado de piel sintética, la esperaba.
¿Y la gaviota?
Apoyada en el marco de la puerta, cantaba  una extraña melodía que más o menos así sonaba:
SCABA BADI BIDU
DUBI BIDU BIDÉT
QUE SE QUEDEN EN LA CASA
QUE PRONTO SERÁ INCENDIADA
SE EQUIVOCÓ LA PALOMA SEDUCIENDO A MI MARIDO
SE EQUIVOCABA, SE EQUIVOCABA...

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