viernes, 11 de agosto de 2017

Oración por la palabra

Tampoco me importa el mío
Esta semana estoy "hasta el moño" de ver y escuchar las imágenes de los candidatos de las PASO, elecciones que se llevarán a cabo el domingo 13. 
Prendo la radio, allí están, busco algo en YouTube..¡y allí también!, salgo a la calle...¡me ofrecen panfletos y charlas! Prendo la tele...¡Otra vez sopa! 
Y entonces pienso que el problema no es que estén en todas partes haciendo lo imposible por convencer a las gentes de que son las mejores opciones. 
El problema es...¡que ya no le creo a ninguno! Y sigo pensando y me quedo flotando en una nube de dudas entre las cuales me pregunto cuándo y cómo fue que fuimos descreyendo, cuándo y cómo fue que se perdió el valor de la palabra...
Y busco algún artículo que me ayude en estas cavilaciones. Y encuentro, entre muchos, el que a continuación copio y pego que expresa mis pensamientos de un modo que yo no podría hacerlo. Lo tomo de  http://www.ymca.org.ar/
Reflexiones sobre el valor de la palabra
El miércoles 3 de febrero, Diario del Viajero publicó el siguiente artículo escrito por el secretario general, Norberto Rodriguez.
"Uno de los síntomas más evidentes de la degradación en las relaciones humanas es la pérdida que va acumulando la palabra. Es decir, la palabra como valor va careciendo de sentido en la cotidianeidad. Aceptamos como normal que se afirme una cosa y se haga otra o exactamente lo contrario a lo oralmente expresado. No nos escandalizamos, lo que en sí mismo constituye un escándalo. Esa ausencia de densidad de la palabra nos va conduciendo muy velozmente hacia la consolidación de la mentira, que es mucho más grave que la proclividad creciente al eufemismo o al sofisma. El eufemismo licua los tonos y el sofisma, aunque se aparta de la verdad, requiere no obstante un argumento. La mentira irradia perversidad. La palabra ha volatilizado su valor en todos los ámbitos del quehacer público y privado, así como también en cualquier estrato de la sociedad. Se va convirtiendo en una práctica cultural que como tal resultará de enorme complejidad corregirla. Abusan de la mendacidad los gobiernos, los políticos de distintos coloridos, los empresarios, los sindicalistas y no pocas veces los credos y también las organizaciones sociales. Cuando la falsedad se hace costumbre el rubor de la vergüenza deja paso a la laxitud de la complacencia. 
Cualquier cambio en estas conductas desfallecientes comienza por la familia, continúa en el sistema educativo, se encarna en las organizaciones sociales orientadas al bien común, va haciendo pie, de manera paulatina, en la sociedad y finalmente podría llegar a impactar en la dirigencia, tanto política como empresaria y sindical. Los medios de prensa estarían en condiciones de jugar un rol fundamental si adhieren con firmeza al apego a la verdad y se alejan de la propensión a la espectacularidad y la especulación. Las tradiciones religiosas, se supone fundadas en principios incorruptibles, pueden ayudar al objetivo testimoniando sus creencias y abandonando prédicas meramente moralizantes. 
¿Es posible aspirar a resultados satisfactorios? Es un interrogante que no tiene una respuesta definitiva ni certera. Lo que sí se puede asegurar es que cualquier suceso en el intento llevaría mucho tiempo, esfuerzo y convencimiento. Contando con esta incertidumbre y las sombras del fracaso y las frustraciones rondando en el horizonte, habría que aceptar el desafío".
Gracias por pasar por aquí. Espero opiniones, críticas y halagos también ¿Vale? Hasta el viernes próximo. Buena vida y BUENA VIBRA
 Lu
Frases: 
NOTA: En tiempo de campaña electoral, me parece, es cuando más escuchamos de los candidatos y candidatas palabras vanas. A modo de antídoto, busqué frases de escritores y pensadores en las que se reflejara el valor de la palabra
"Las palabras son como las hojas; cuando abundan, poco fruto hay entre ellas".
Alexander Pope
"Al final no recordamos las palabras de nuestros enemigos sino el silencio de nuestros amigos"
Martin Luther King
 La palabra es una herramienta de lucha.
Juan Gelman
"Los hombres no se hacen en el silencio, sino en la palabra, en el trabajo, en la acción, en la reflexión".
Paulo Freire
"Las palabras son como monedas, que una vale por muchas como muchas no valen por una".
Francisco de Quevedo
"Los escritores no combaten nunca en silencio. Las palabras son sus armas. Armas de las que muchos se ríen, sobre todo los poderosos, pero siempre se esfuerzan en silenciarlas..."
Santiago Posteguillo
Hermann Hesse
Acá no zafás:
(para eso  me hice “bloggera”, para publicarme...¡así que leé la entrega Nº  249 de la suelta de mis letritas )
NOTA: Este "Poema/Oración", que escribí hace tiempo, ya lo he publicado en este espacio. Pero hoy, que estoy enredada con mis pensamientos en el valor de la palabra, me pareció una excelente ocasión para volver a él
Oración por la palabra
Por que todos y todas
crucemos el puente…
Puente de palabras
que unen
que confiesan
que contienen
que disienten
que expresan
que socializan
que reflexionan

Que no faltes nunca
palabra
en las mesas familiares
en las cárceles
en los hospitales
en los establecimientos escolares

Por que surjan
palabras de aliento
palabras con sentido
que desplacen
una y otra vez
tanta palabra vana,
hueca, sin contenido…
Que surjan de nuevo
palabras con valores
antiguas palabras
como  las de los abuelos
palabra empeñada
¡mejor que firmada!

Que
renovadas, nuevas
sonoras
esperanzadas
lleguen  palabras
para ser leídas
por todos y todas
para acercar
para comprender
la diversidad
para erradicar
las diferencias
por la igualdad
de ser personas.

Por nuevas palabras
plenas de sabores
para ser degustadas
palabras que exacerben
todos los sentidos
palabras de colores
palabras con sonidos
que bailen, que vuelen
con aires de cambio
Palabras sin violencia
que nos crezcan mejores
echando raíces
en cada  conciencia.
Amén 

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Bueno, ya llegué a ponerme al día con las lecturas y veo que soy la primera en esta. Me parece excelente el tema sobre la palabra. En estos días son tantas las cosas que se dicen para convencernos a quién debemos votar, y la verdad que el descreimiento que te adorna es casi general, es que se nos ha engañado tanto a lo largo de esta joven democracia de nuestro país. Tal vez será justamente por eso, porque la clase política no entiende que se elegido por el pueblo es un honor y no un premio a la mejor verborragia, y en cuanto al valor de la palabra como dato de garantía obviamente que ya se ha perdido, en otros tiempos no era necesaria una firma en un documento, porque la palabra era mucho más que un pagaré a fecha. En fin, no es que todo tiempo pasado fue mejor, pero a veces parece que sí. Me encantó tu poema, está muy bueno y te voy a dejar de regalo uno que hice yo a pedido, referente al tema de nosotros los que usamos las palabras a modo de herramienta de trabajo, espero que te guste va:

Palabras…

Son las herramientas que usamos
para comunicarnos entre los seres
humanos, en distintos idiomas con
diferentes tonos. Con ellas podemos
expresar lo que pensamos todo lo
que aprendemos, lo que sentimos.
Desde la más tierna infancia nos
hacemos entender con balbuceos
que ayudan a que ingresemos
al mundo que nos rodea.
Palabras… hay millones de ellas
forman los idiomas, crean nuevos
lazos, son las que provocan los
distintos tipos de emociones en
nuestro ser. Elaboran nuestros
pensamientos, atesoran nuestros
conocimientos, guardan nuestros
recuerdos.
Palabras… las hay buenas, madre
Dios, amor, felicidad, compañía.
Las hay malas, mentira, traición,
guerra, dolor, muerte, abandono.
Importantes, gloria, patria, honor,
vergüenza. Y están las otras, feas
que hieren o lastiman.
Palabras… ¿Qué haríamos sin
ellas? Nos invadiría el silencio
la soledad, estas son palabras
tristes. ¿Y qué haríamos los que
tenemos el vicio del poema del
relato, la novela? ¿Cómo sería
nuestra vida sin poder decir lo
que llevamos dentro?
Palabras… quisiera encontrar
las más bellas y expresivas las
que llevan la música en versos
para poder decirles a los que
están leyendo, lo bello que es
poder escribirles y regalarles
aquí, un lugarcito cálido en
mi corazón…

De mi columna, Eva a la medianoche.

Hasta el próximo viernes, besos, Evy

Lu dijo...

¡Pero que bien Eva! Tal parece ambas andamos "enroscadas" con el valor de la palabra, con lo que ellas expresan, con el uso que le damos y tal.
¡Gracias por compartir tus letritas!
Un abrazo

jfbmurcia dijo...

En todos lados es la misma mierda. Prometen mucho y luego no cumplen nada. Sus intereses son otros. Un abrazo y suerte.

Tesa Medina dijo...

Amo las palabras, no soporto que hagan con ellas frases que no tienen sentido, que las tergiversen, que no den importancia a su significado, que no les importe como se escriben correctamente... Que la palabra dicha no tenga el valor que ha tenido siempre, que puedo decir hoy una cosa y mañana la contraria y no sólo no pasa nada, sino que a casi nadie le importa...

Reconozco que hoy el tema de tu post me toca de lleno. No tengo fe en la prensa, los medios de comunicación son los primeros que han puesto la palabra al servcio de los intereses que los agrupan para manipularnos mejor.

No creo tampoco que la religión, la moral o la ética vuelvan a conjugar palabra con verdad. La palabra está debilitada.

Me quedo con tu bella oración, Lu, en mi casa, en mi vida, hay siempre muchas palabras con sentido, palabras que vuelan, que hablan, que echan raices en el corazón.

"La palabra es una herramienta de lucha" y es por eso que nos quiere desarmar, deberíamos rebelarnos.

Un abrazo,

Anónimo dijo...

Me encantó tu post de hoy, Lu. Creo que muchos nos sentimos identificados con lo del cansancio de escuchar tantas y tantas frases vacías, qué después de las elecciones quedarán en el olvido, promesas que nadie se preocupará de cumplirá, mentiras que nadie denunciará... Uno va a votar por un sentido de responsabilidad que a veces es excesivo... pero sabiendo que nada va a cambiar. En medio de tanta palabra bastardeada, es un remanso leer tus letritas, o las de tu amiga. Un abrazo. Cristina