Tampoco me importa el mío
¡Otra vez jueves y yo "en ascuas"!
Eso sí, ya arranco este editorial dispersa porque al escribir "estoy en ascuas" me doy cuenta de que, con lo años, me he vuelto cada vez mas adicta a las frases y/o refranes, como también me doy cuenta de que uso varios/varias de manera correcta por uso y costumbre, diría, pues no conozco el origen ni significado como, por ejemplo, de la que acabo de escribir ut supra.
Como sea
esta mañana muy temprano he despertado con un par de ideas girando las que ya no me permitieron volver a conciliar el sueño.
Entre otras:
- ¿por qué no contar como pasé esta extraña semana?
- Tal vez porque esto no es una bitácora, o porque a quién puede importarle tu cotidianidad...
¡Ayyy!
cuando arranco diálogo con mi otra Lucía puedo no acabar nunca así que mejor voy al grano.
Sí, he decidido contar situaciones, algunas graciosas otras no tanto, que me han sucedido durante la semana.
Salvando las distancias, si Federico Jeanmaire -ya saben, el número uno en mi lista de escritores favoritos - se la pasa contando las suyas y cosecha éxitos y miles de lectores...¿porqué no puedo contar las mías?
En principio, para ordenarme, digo que si tuviera que representar en un gráfico mi semana última, sería algo mas o menos así
No exactamente así pero mas o menos así. Lo que quise representar son mis altibajos emocionales.
Pero
cómo no sé hacer gráficos busqué en google imágenes, lo modifiqué un tanto y es lo más parecido que logré a lo que, creo, fue mi caótica semana.
Finalizando la semana anterior, justo el jueves previo al finde largo, recibo un mail de Aerolíneas Argentinas informándome que mi vuelo del 13 de mayo BUE -USH sufrió una modificación en el horario de partida.
¿Quéeeeee? ¡Si la misma empresa canceló mi vuelo del 1 de mayo USH-BUE! ¿Cómo se regresa de un lugar al que no se fue?
Llamo entonces, inmediatamente, al call center de la empresa y una voz metálica me anuncia que
-"debido a la cuarentena social obligatoria la atención al cliente se realizará EXCLUSIVAMENTE mediante nuestro canal de whatsapp"
Y a partir de allí empecé, fiel a mi estilo, a enroscarme cada vez más...
¡NO, NO Y NO! NO USO WHATSAPP!
No puedo dejar de "montar en cólera"cada vez que dan por sentado que absolutamente toda la humanidad lo usa.
Busco alternativas y envío un mail al contacto de la página web...¡me contesta una respuesta automática!
Mi amiga Silvia me ofrece enviar el whatsapp. Le agradezco pero no acepto.
No voy a traicionar mis principos anti whatsapperos.
Iré a juicio si, llegado el caso, el día que quiera usar el pasaje caído no reconocen que mi ausencia al vuelo no fue por desidia sino porque aun no aprendí a materializarme, lo cual imposibilitará mi presencia en Buenos Aires el día 13 de mayo, y que aun no encontré la fórmula para regresar de un lugar al que no fui.
Mi amiga Yanina me pasó otra dirección de correo electrónico y allí reproduje el mail que había enviado al sitio web de Aerolíneas.
Hasta la fecha no he recibido respuesta alguna.
Finalmente, y para no aburrirlos, diré que busqué en internet días y horarios de los vuelos especiales desde BUE hacia USH, como el del 13 de mayo, para poder llamar así al aeropuerto local confiando que, aunque pasara horas marcando el número, al fin alguien me atendería.
Primer día de buenas noticias luego de tantos vaivenes.
Miércoles 06
llamo a uno de los números que encontré- intenet mediante- correspondientes a Aerolíneas Argentinas en el aeropuerto de Ushuaia.
Arranco -desquiciada- a explicarle al buen hombre que me atendió los aconteceres y, al fin, cuando paré de hablar para tomar aire, él pudo decir;
-Señora no siga contándome, le digo porque lamentablemente no puedo resolver su problema, usted está hablando con el hangar de Aerolíneas.
Enmudecí, creo, y el señor aprovechó para pasarme el número correcto con el que debería comunicarme. Le agradecí infinitamente su ayuda y corté, tal vez, algo ruborizada por la situación que acababa de protagonizar al pensar que, en mi extenso monólogo, hasta le había dicho mi nombre y apellido...
CONTINUARÁ
Primera vez, en la historia de los editoriales de mi casa de letras, que saldrá en capítulos.
Es que en verdad ya me extendí demasiado...¡y eso que me guardé detalles!
Releyendo lo que escribí hasta el momento de mi experiencia con Aerolíneas durante la cuarentena, me parece que más que una crónica bien podría ser la primera página de una novela...
Entonces me acordé que Federico Jeanmaire publicó en Infobae una novela en capítulos.
Aquí va el enlace, por si gustan leer el primero. Ya luego verán si leen la novela completa -18 capítulos- o no.
Antes de terminar, aún tengo un par de cosas más que necesito decir:
No sólo lo que relato hoy me sucedió durante "mi extraña semana".
1) Se desbordaba agua de la cámara de inspección y uno de los inodoros de mi casa se tapó.
Llamé por teléfono entonces a la empresa de desagote y tuve un extraño diálogo con el señor que me atendió, a quien no conozco, y terminamos hablando del "tenor de mis cacas".
2) Tuve el cumple virtual -zoom mediante- más desastroso que jamás haya tenido. No por el cumple que estuvo muy bien, sino porque a los 15 minutos que ingresé a la reunión, tuve que abandonar.
3) Abrí, traicionando mis principios de "no redes sociales" una cuenta de instagram...Pero...¡el fin justifica los medios! Ya entenderán cuando llegue a este capítulo de "mi extaña semana".
4)Intenté participar de otra reunión virtual y me fue "idem al punto 2"
Ahora sí, para finalizar, les digo que me alegro mucho de ser Yo misma pues ni manera de aburrirme en cuarentena o fuera de ella.
Hoy "ZAFAN" de algún relato o poema de mi autoría..
¡He estado suficientemente "latera" ya!
¡Cuídense, cuidémonos los unos a los otros y más temprano que tarde esto será un mal sueño!
Gracias por pasar. Hasta el viernes próximo, o hasta cada momento en que entremos a "chusmear" ésta, mi casa de letras.
Gracias por pasar. Hasta el viernes próximo, o hasta cada momento en que entremos a "chusmear" ésta, mi casa de letras.
Música durante la cuarentena

