Tampoco me importa el mío
Hola hola. Quienes me visitan con frecuencia, tal vez recuerden que no me gustan los "dias de"
Pero... en esta ocasión haré una salvedad para contar sobre el día de los y las docentes.
En mi país, el 11 de septiembre se celebra el día de los maestros y las maestras. Es decir de quienes estudiaron para desempeñarse en los niveles inicial y/o primarios.
Y el día 17 de septiembre el día del profesor y la profesora. O sea, quienes estudiaron, alguna asignatura concreta, para desempeñarse en nivel secundario, terciario o universitario.
Y, particularmente, quiero referirme a este día.
Tal vez como "homenaje" a mi hiji que es profe de lengua y literatura. Y que, lo digo sin tapujo alguno, ¡es excelente en lo suyo!
Ama trabajar con adolescentes, los escucha, los contiene, los interpela...Sabe exactamente qué necesita cada quien en lo individual.
Claro que para poder hacerlo necesita, además de su amor, tener pocas horas cátedras. Entonces, se desempeña sólo en dos cursos lo que equivale a no más de 45 estudiantes.
Y, me lo dijo ella, que lo hace "para despuntar el vicio" porque si es por dinero...¡No le alcanzaría el sueldo ni para comer!
Por lo tanto tiene otro trabajo, que le insume mucho tiempo también.
Aún quienes tienen la mayor cantidad de horas posibles -42 en mi provincia-no es sólo que apenas llegan con sus salarios a fin de mes, sino que se las tienen que ingeniar para andar, a toda prisa, de un colegio a otro, revisar infinidad de trabajos prácticos y preparar las clases para cada uno de los cursos asignados, entre otras cuestiones.
Y, obviamente, esto va en detrimento de la educación pero, en mi país, así son las cosas.
Y como dijo Paulo Freire -pedagogo brasileño- "enseñar no es transferir conocimiento, sino crear las posibilidades para su propia producción o construcción".
Para Freire, "la enseñanza es un acto político, humano y dialógico que busca despertar la conciencia crítica de las personas frente a su realidad".
Podría seguir expresando mis sentires respecto a esta profesión tan devaluada, pero me extendería más de lo habitual. Recuerden que también soy docente- ahora jubilada pero mi sentimiento sigue siendo el mismo-
Entonces dejo mi felicitación y me voy. Aclaro que, aunque no diga "maestros y maestras" vale para todos los nieves de enseñanza.
Gracias por pasar. Hasta el viernes que viene, o hasta cuando gusten volver
Esa Musiquita en el recuerdo
Acá no zafás:
(por eso me hice “bloguera”, para publicarme...entrega Nº647 de la suelta de mis letritas)
Y Juan lo dijo...
Mal genio tenía Juan.
A sus cuatro años se aburría en el jardín de infantes y se pasaba las mañanas refunfuñando. Todas las actividades que hacían en su sala -decía- eran pavadas.
Una de esas mañanas, caminaba por el patio protestando y "soplando", en tanto yo lo observaba desde mi oficina.
Me encantaba Juan.
Entonces
Decidí dejar mis papeles en espera y salir de la secretaría a conversar con él.
-¡Hola Juan! ¡Buen día! ¿O para vos no lo es? Me parece que estás muy enojado.
-¡Siiii! ¡estoy enojado!
-¡Pero! ¿Qué te pasó? ¿Dormiste mal ?
-¡Si, si dormí mal.
-Ah! ¿Pero tuviste pesadillas?
-Sí, tuve pesadillas
-Ay que feo Juan ¿Y podés contarme lo que soñaste?
.¡Siii! ¡¡Soñé con todas ustedes, las maestras!!
Luego
Se dio media vuelta y siguió su camino, así como si nada, más liviano que el aire y sin protestar.
Y yo
Me quedé allí, en medio de la risa, la sorpresa y una conocida frase acechándome: "Los locos y los niños siempre dicen la verdad"