viernes, 29 de mayo de 2026

 Tampoco me importa el mío

De regreso, a menos de 48 hs, aún algo cansada y volviendo a poner "los pies en la tierra" esta edición será muy breve pues no he terminado de procesar las fotos de mi semana recorriendo la Puna Catamarqueña.
¡Bellos paisajes por donde quieras mirar! Absolutamente distintos a los de la Patagonia pero inmensamente bonitos también.
Ya lo decía la canción "Mira que es lindo mi país paisano"
Cómo dije, aún no he terminado de seleccionar fotos y armar la carpeta "Catamarca 2026", por lo tanto recién podré compartir algunas la semana próxima.
Luego, los días pasados con mis parientes de María Susana -Santa Fe-  fueron de muchos abrazos y bellos momentos compartidos.
Para dar un cierre a esta breve reseña, quiero compartir una foto que me obsequió Sandro, uno de los "choferes guías" de la expedición puna catamarqueña"
¡Allí voy sobrevolando el mundo, empujada por los fuertes vientos!
¿La anécdota? Estábamos conociendo el Campo de Piedra Pómez y la intensidad del viento era tremenda, más de 70 km/h. Entonces de regreso a las 4x4, dónde aguardaban los choferes, yo decía "Atención que llego volando" y allí se le ocurrió al bueno de Sandro tomarme una foto y -aplicación mediante- logró que "Lu vuele sobre el mundo".
¡Me encanta esa imagen!
Ya me voy, no sin antes decirles que este fin de semana me pondré al día con vuestros respectivos blogs.
Gracias por pasar. Hasta el viernes que viene, o hasta cuando gusten volver
Lu
Esa Musiquita en el recuerdo
                                                          Acá no zafás:
   (por eso me hice “bloggera”, para publicarme...entrega Nº635 de la                                                                          suelta de mis letritas)
Sánchez
Esperaba encontrarse con Sánchez.
De sólo pensarlo, se estremecía, se le hacía “agua la boca”.
Sánchez y ese cuerpo, tan fuerte y a la vez tan dulce.
Lo deseaba.
Deseaba tenerlo a milímetros de su rostro para sentir su aroma.
Lo necesitaba.
Necesitaba sentirlo, saborearlo len-ta-men-te, dejar que penetre en sus entrañas….
No lo veía aún. Era temprano…
¿A quién podría preguntarle?
De momento, nadie de confianza veía en los alrededores.
Con su insoportable ansiedad, como siempre, había llegado con antelación al horario de la cita.
Ni los mozos estaban aun, repartiendo los aperitivos de rigor. A ellos sí podría preguntarles por Sánchez.
O también a su amiga Mariana, ella era de absoluta confianza pero tampoco había llegado.
La fiesta era para despedir a uno de los socios de la empresa en la cual ambas trabajaban.
Al buen hombre le llegó el tiempo de jubilarse y su trayectoria había sido impecable. Su mayor privilegio: era muy querido por los trabajadores y las trabajadoras de dicha compañía.
Así las cosas, decidió desplazarse lentamente por el salón con la única intención de “perderse” y llegar “como sin querer” a pispear los movimientos en la cocina.
Esquivó pequeños grupos de personas que conversaban animadamente, saludó a un par de invitados e invitadas que trabajaban en su misma sección y al fin pudo “perderse” y llegar a la cocina.
Ya, mozos y mozas, tenían las bandejas listas con diferentes bebidas para salir a ofrecer la primera ronda de tragos
¡Y allí pudo verlo!
Se retiró aliviada y feliz.

¡Al fin podría saborear, sin prisa, el mejor malbec de Fiambalá! De bodegas Sánchez, obvio.

viernes, 8 de mayo de 2026

Cenifrienta

Tampoco me importa el mío
Hola hola. Les cuento que estaré, una vez más, ausente por dos semanas.
En esta ocasión, me voy unos días de vacaciones.
Iré con una amiga a conocer lugares imperdibles de la provincia de Catamarca.
Estaremos en Fiambalá, Antofagasta de la Sierra y El Peñón.
Visitaremos:  Dunas de Tatón, Termas de Fiambalá y ruta del adobe, Ruta de los Seis Miles, Balcón de Pissis, Campo de piedra pómez, Salar de Antofalla y Ojos de Campo, Petroglifos, Volcán galán y laguna Grande, Ruinas del Shincal.
Creo que será una experiencia magnífica. Detallo los lugares porque sé que hay quienes buscan más info al respecto, google mediante.
Luego, iré a visitar a mis primos y primas, a recibir mimos y abrazos,a estar rodeada de mucho afecto.
Habida cuenta de que el primer domingo de mayo se celebró el "día mundial de la risa", antes de despedirme, les dejo algunos chistes "pavos" con la esperanza de que les saque una sonrisa:
En un árbol hay un montón de manzanas y de repente una se cae. Todas las de arriba comienzan a reírse de la que se cayó, y esta responde: “¡No se rían, inmaduras!”

¿Qué le dice una impresora a otra? “¿Esa hoja es tuya o es impresión mía?” 

¿Cuál es el último animal que se subió al Arca de Noé? El del-fín

Mamá, mamá, soy el más alto de toda la clase y también el que más sabe. – Y sí, hijo, si sos el profesor”

Doctor, ¿tendré cura?  ¡Por supuesto!, cura, misa y funeral.
Gracias por pasar. Hasta el viernes 29 de mayo, o hasta cuando gusten volver
Lu
                                         Esa Musiquita en el recuerdo                            
              
                                                                  Acá no zafás:
   (por eso me hice “bloggera”, para publicarme...entrega Nº634 de la                                                                          suelta de mis letritas)
NOTA: En esta ocasión busqué en mis archivos un texto divertido y me pareció que, el que elegí, es bastante bizarro y da como para terminar de leer esta entrada sonriendo. 
Lo escribí en 2010, como ejercicio, en un taller literario al que asistía entonces. ¡ya me contarán!
Cenifrienta
Es la hora de los presagios y el viento patagónico, más que viento, sopla que te sopla. Chapas que golpean escandalosamente entre si, y la bella niña de dorada cabellera ensortijada, llora sobre el lecho de su madre moribunda.
A lo lejos, se oye al padre, cantando una melodía que lejos de ser una marcha fúnebre, suena más bien a un rock del Rey
Y dice entonces la madre, en una letanía que parece un conjuro final: "Hija mía, la otra, vendrá y dormirá con tu padre en esta cama...no habrá manera de impedirlo, pero lo que podrá evitarse, es que se entreguen a los placeres del sexo y se revuelquen en mi cama como dos desenfrenados amantes. Solamente con tu ayuda mi niña podremos lograrlo. Para ello te daré señales...Y vendrán también sus dos desgraciadas hijas, que intentarán ser las preferidas de tu padre. Deberás estar muy atenta, daré 3 golpes en...en...en....
¡¡¡¡Mami, mamitaaaaa, mamacitaaaa!!! No te mueras sin decirme adonde vas; gritó la rubia adolescente sacudiendo alocadamente a su madre, que ya había exhalado un último suspiro, dejando su cuerpo inerte al tiempo que una gaviota se posaba en unos enredados tamariscos.
Enterrada que fue la mujer, y a pocos días de tan triste episodio, el viudo -pescador de oficio-, se presentó en el hogar, con 3 mujeres bulliciosas, regordetas y arrogantes.
Hijita querida, (dijo impostando la voz, tratando de darle quizás un paternal y sentido tono de afecto), debo hacerme a la mar, para así poder darte una mejor educación, la que te merecés, en una costosa universidad de Buenos Aires, la que hubiese querido tu madre."
-Pero papá; yo no quiero que me deje aquí sola....tampoco quiero ir a la universidad en Buenos Aires...Voy a estudiar para ser maestra jardinera, y aquí está el instituto del profesorado...
-No te quedarás sola hija mía, para ello y a pesar del profundo dolor que guardo en mi corazón por la partida de tu madre, vivirán aquí tu nueva mamita y sus dos hijas, que de aquí en más, serán tus hermanas- Y lo del profesorado, podremos hablarlo a mi regreso.
-Pero pa..., en mi cuarto hay solo dos camas....-
-He pensado en ello, podrás dormir en el camastro junto al lavadero, pues no mereces dormir en el suelo...-
Así que, esa noche, la pobre niña, atrapada sin salida, acurrucada en el catre instalado junto al lavarropas, escuchó a sus repentinas hermanas riendo y gritando:
-"Ahora que sos Cenifrienta a nosotras tu calefactor nos calienta"
Alguien tiene que ceder, se dijo, mientras frías y saladas lágrimas corrían por sus mejillas y fue entonces cuando alcanzó a oír la voz lujuriosa de su padre, invitando a meterse entre las sábanas a Paloma, su nueva mujer.
En esa misma cama en la que había dormido con su madre hasta hacía apenas unas semanas atrás.
 Pero...
justo antes de lograr satisfacer sus deseos carnales, se oyeron 3 estrepitosos golpes en la puerta y la jovencita vio a su padre corriendo en paños menores para atender ese urgente llamado.
Al abrir, lo único que entró a la casa fue una helada ráfaga a la vez que los 3 golpes comenzaron en la ventana. Hacia allí corrieron las hermanas que, con gran sorpresa y no sin temor, divisaron una gaviota colgada de una rama toda vez que los desesperados golpes retumbaban en las chapas del techo.
¡El revuelo que se armó! Las intrusas gemían aterradas. Paloma, desnuda, golpeaba su despeinada cabeza contra el espejo gritando ¡es el espíritu de tu mujer que nos acosa! El padre, en calzones de frisa, intentaba calmarlas, corriendo en círculos alrededor de la cama...
¿Y Cenifrienta?
Escapaba por la puerta de servicio, en silencio y relajada, a encontrarse con el hijo del dueño de la flota de pesqueros que, con los brazos abiertos y un tapado de piel sintética, la esperaba.
¿Y la gaviota?
Apoyada en el marco de la puerta, cantaba  una extraña melodía que más o menos así sonaba:
SCABA BADI BIDU
DUBI BIDU BIDÉT
QUE SE QUEDEN EN LA CASA
QUE PRONTO SERÁ INCENDIADA
SE EQUIVOCÓ LA PALOMA SEDUCIENDO A MI MARIDO
SE EQUIVOCABA, SE EQUIVOCABA...

viernes, 1 de mayo de 2026

Otoño

 Tampoco me importa el mío
De regreso al "mundillo Blogger" luego de dos semanas estupendas compartidas con mi prima Cristina.
Cómo bien dice aquella entrañable canción de Vox Dei, "todo tiene un final, todo termina". Hace menos de una semana regresó a su casa y me está costando retomar mi ritmo.
No ha tocado buen clima, pero aún así lo hemos pasado genial. Conversando, saliendo a pasear, compartiendo momentos con mis amigas, jugando juegos de mesa y mucho más.
Entonces para recordar algunas breves caminatas, cercanas a mi domicilio, hoy voy a compartir fotos de esos paseos que muestran la belleza del otoño Ushuaiense.
¿Me acompañan?



  

El otoño es, en cualquier parte del mundo, un derroche de ocres, anaranjados, rojos y amarillos, con el verde que se resiste a desaparecer engalanando así cada rinconcito de nuestra tierra, con sus colores, sus sonidos y sus aromas, para el goce de nuestros sentidos.
Por cierto, ¡disfruten del finde largo! Descansen, relajen y diviértanse el día del trabajo.
Gracias por pasar. Hasta el viernes que viene, o hasta cuando gusten volver
  Lu
Esa Musiquita en el recuerdo
                                                           Acá no zafás:
   (por eso me hice “bloggera”, para publicarme...entrega Nº633 de la                                                                          suelta de mis letritas)
OTOÑO
El otoño
-indeciso-
no sabe qué hacer...
si llegar y quedarse  o
cederle su espacio
al invierno que
-prepotente-
empuja de atrás
porque es el siguiente.

El muy advenedizo
cubrió las montañas
con un blanco manto.
Adelantando el reloj del tiempo
decidió instalarse
-con su nieve y su frío-
sin ningún miramiento

Y, de nuevo,
el otoño
-escurridizo-
asoma
poblando de hongos
- y duendes -
el bosque y los jardines
de mi Patagonia.
Tímido, aparece el sol
y logra
-con su calidez-
quitar la blanca capa
que las montañas cubrió.

El invierno se retira
-un tanto furibundo-
pensando en volver
-muy pronto-
a repartir nieve y frío
en mi lugar mundo.

viernes, 10 de abril de 2026

Cosas que pasan

Tampoco me importa el mío
Hola hola. En esta ocasión vengo a decirles que estaré ausente por dos semanas.
No. Aún no me voy a un nuevo viaje.
Va a venir una prima, Cristina, a visitarme y se quedará hasta el 26 de abril. Por lo tanto, al menos eso espero, haremos paseos y compartiremos charlas, salidas a cenar, y más. 
No podré ocupar tiempo en el "mundillo Blogger", como me gusta llamar a este espacio por el que muchos y muchas transitamos. 
Entonces, me despido de ustedes con un vídeo que, espero, les resulte tan divertido como a mi.
Lo he visto muchas veces y cada vez que lo hago carcajeo a más no poder. 
Ya me contarán ustedes si también les provoca risa, o no.

 Gracias por pasar. Hasta el viernes 1° de mayo, o hasta cuando gusten volver
Lu

Esa Musiquita en el recuerdo

                                                         Acá no zafás:
   (por eso me hice “bloggera”, para publicarme...entrega Nº632 de la                                                                          suelta de mis letritas)
NOTA: Para que continúen sonriendo, de mi archivo de cuentos lo escogí porque me parece una historia muy graciosa.
Cosas que pasan 
A mis 18 años estando de vacaciones en Concepción del Uruguay, en casa de mi prima Silvia, fui una siesta calurosamente entrerriana al Banco Pelay. 
Era el balneario más popular de la zona por ese entonces.
Fuimos, recuerdo ahora, con Ale que era una amiga de mi prima. Allí ambas, muy flaquitas y "cancheras" (particularmente yo, que vivía en Buenos Aires) caminábamos con donaire, como flotando sobre la arena blanca y caliente, con los pelos ondulando al compás de la brisa, propia de la costa, y las diminutas biquinis mojadas.
¡No había tipito ni tipejo que no nos miraran! 
Ya saben, cuando la malla se moja los pezones quieren escaparse a través de la tela, la “rayita” se ve bien marcada…
¡Hay con estos recuerdos a estas alturas de mi vida! Bellos e irrepetibles momentos…
Entonces
siguiendo con el cuento y, por si están preguntándose si “levantamos” o no, les informo que, obviamente, nos “ganamos" dos muchachos, porteños…preciosos
Diecinueve y veinte años respectivamente. Nos sentamos en sus sillitas de playa, ellos sobre la arena húmeda…empezamos a hablar animosamente. 
A mí, el rubio bonito me invitaba a pasar a la noche por su carpa, y yo “canchereando” le decía que bueno, que allí estaría.
¡Imagínense en esa época! Mi madre me hubiera encerrado con cuatro vueltas de llave antes de dejarme ir sola a la playa pasado el atardecer.
Lo cierto es que
allí estábamos, hablando, mirándonos las miradas, flirteando…y de pronto no sé cómo ni porqué empecé a toser, me picó la garganta, no sé…y desde mi posición canchera piernitas cruzadas tipo buda en la silleta, junto a la tos, salió otro sonido que debe haber hecho flamear mi diminuta biquini…
Y sí…Es lo que están pensando.
¡Se me escapó un pedo!… ¡el papelón de mi vida!
Encima, cero posibilidades de disimular. Imposible decir que la silla hacía ruido, o algo por el estilo. ¡En la playa y con reposeras! 
Así que
lo miré a los ojos y le dije: ¡Son cosas que pasan! 
Y seguí hablando como si nada, como si no me hubiese temblado la voz, como si no hubiera querido enterrarme en la arena y morir en ese instante.

viernes, 3 de abril de 2026

Cuenta mi mamá

Tampoco me importa el mío
Y otra fecha que me vuelve, indefectiblemente, al pasado. Ese pasado que sí me importa. Esos sucesos que debemos sostener en la memoria colectiva.  
Entonces
a un día de la vigilia, estoy escribiendo esta crónica.
Por eso
mis recuerdos me llevan, inexorablemente, a aquel dos de abril de 1982 en que la portera del jardín de infantes llegó, corriendo y agitada, a buscarme al sendero del CHENQUE (que estaba yo subiendo con los nenes de la sala de 4 años)  diciendo: 
"¡Lucía tenés que volver al Jardín! Tomamos las Malvinas, hay que cantar el himno y luego retirarse!". 
¡Fue tan extraño mi sentir!...
Cuando finalmente en el establecimiento no quedó nadie, Kitty (mi directora) y yo, nos miramos, ella -desde sus sabios años -y yo -desde mi intuición supongo-, con los ojos llenos de lágrimas dijimos:
¡Es terrible! 
Y ella acotó:"¡Dios mío! ¡Los van a hacer mierda, pobres los soldaditos!
Para poder llegar a nuestro barrio, tuvimos que atravesar Comodoro Rivadavia por algún camino antiguo del cerro. 
Era imposible transitar por el centro de la ciudad, todo el pueblo festejando... y nosotras, en el auto sin poder hablar porque un "nudo" oprimía nuestras gargantas, preguntándonos ¿Qué festejan?
Luego, lo que ya todos y todas conocemos. 
He vivido esa "Toma de Malvinas", que no debió haber sucedido, en pleno "teatro de operaciones", como se dio en llamar en tales circunstancias a Comodoro Rivadavia.
¡Tremendo! Con alertas rojas a cada rato, desmantelando las aulas, asistiendo a veloces cursos de primeros auxilios dados por la cruz roja, tapando toda salida de luz hacia el exterior, encerrados y enceradas en nuestros domicilios, alertas para salir disparando hacia los sitios estratégicos si sonaban las sirenas, durmiendo apenas, sabiendo de los aviones que aterrizaban con cientos de heridos, con gritos de dolor, y la angustia de sus familiares...y mi juventud trasnochada, quedándose a oscuras en el medio de la nada...
¡Quien sino los bárbaros innombrables pudieron meter a nuestro paisito y sus pobres "colimbas" en semejante masacre!
Fue una guerra pergeñada por los genocidas que querían perpetuarse en el poder, de uno u otro modo, en la que murieron tantos soldaditos que en su vida habían pensado en tomar un arma,
¡Una locura! Y las consecuencias nefastas, como siempre, las pagó el pueblo.
Este es mi homenaje y mi recuerdo siempre para ellos: Héroes de Malvinas 


Plaza Islas Malvinas. Es aquí donde cada noche del primero de abril se reúne el pueblo Ushuaiense en la vigilia del aniversario del inicio de la guerra. 
Es aquí donde se monta la carpa de la dignidad. 
En ella los excombatientes cuentan la historia. En ella, el pueblo ejerce la memoria colectiva junto a los VETERANOS de esa guerra.
A la medianoche, se hace un minuto de silencio, se entona el Himno Nacional y se rinde homenaje a los 649 caídos, renovando el reclamo de soberanía.
Gracias por pasar. Hasta el viernes que viene, o hasta cuando gusten volver
  Lu
P/D: Ya publicada esta edición, agrego una foto del armado de la carpa a la que hago mención. La misma estuvo siempre colmada y con variadas actividades sobre la historia de la gesta Malvinas. 
Imagen de https://informatetdf.com.ar/
Esa Musiquita en el recuerdo 
                                            Acá no zafás:
   (por eso me hice “bloggera”, para publicarme...entrega Nº631 de la                                                                          suelta de mis letritas)
NOTA: Quiero decirles que lo que cuento en este relato, rescatado de mi archivo, son sucesos reales que acontecieron allá por 1958. Lo contaba siempre mi madre.

Cuenta mi mamá...

Cuando vos tenías un año allá en la casa de Puerto Deseado, donde ni muebles había, vivimos unos seis meses, justo en ese tiempo invernal en que las noches son tan largas y oscuras. No había luces en las calles, ni había vecinos próximos.  De hecho, la luz del hall de la casa más cercana se veía apenas como un lejano farolito chino o una luz navideña... quiero decir, se veía apenas un brillo. Fue una de esas noches, cuando sentimos unos desesperados golpes en la puerta y tu papá fue a atender. Al abrirla no vio a nadie, pero en ese instante los golpes urgentes, fueron en la ventana. Es el viento, viejo -le dije yo-, pero la verdad es que no parecía sonido de viento. A la noche siguiente, pasó lo mismo, los golpes cada vez más fuertes, cesaron cuando apagamos las luces y fuimos a dormir. Fue entonces cuando a tu papá se le ocurrió que al día siguiente, llamaría al vecino de la casa más próxima, aquella de la lucecita, para que viniera a cenar con nosotros.

Y sucedió....En medio de la cena, golpearon una vez más la puerta.

Se levantaron juntos de la mesa, tu padre y el vecino aquel, y se dirigieron hacia la puerta uno y hacia la ventana, el otro. Al abrirlas al mismo momento, los desesperados, urgentes y fuertes golpes retumbaron en el techo...

Yo no creo nada de eso, pero el vecino nos dijo que eran los espíritus de los indios, molestos por la invasión de los hombres blancos que trabajaban sobre sus muertos, acota mi mamá....

Entonces
siento que yo sí lo creo, que no tengo dudas de que los dichos del vecino aquel hayan sido, y sean, ciertos…
Y me quedo pensando en eso pero, a mi madre, no se lo digo…