viernes, 13 de marzo de 2026

Diva

 Tampoco me importa el mío
Tiempo hace que no comparto imágenes de mi bella Ushuaia. Un poco porque el clima durante el mes de febrero -recuerden que en enero no estuve por estos pagos- no ha sido propicio para las caminatas, otro poco porque hay temas que me atraviesan y necesité compartirlos con ustedes: mis vacaciones, mis gatitos, enunciar la Guerra en medio Oriente. 
Pero hoy sí. Hoy ¡Salen fotos de mi lugar en el mundo! 
Los y las invito a recorrer conmigo las márgenes del Río Pipo, a la altura del Puente de la Mujer. Y, durante el paseo, he tomado fotos también de los lupinos y algo más. Esta caminata fue a mediados del mes de febrero.
¿Me acompañan a revivirla?



No sé qué flor silvestre es,
pero me gusta.

                 
En el Paseo de la Mujer, junto al puente, hay imágenes varias de diversas artistas fueguinas de distintas épocas, algunas de ellas ya fallecidas.
Aquí dos escritoras.
Gracias por pasar,  hasta el viernes que viene o hasta cuando gusten volver.
 
  Lu
Esa Musiquita en el recuerdo
                                                          Acá no zafás:
   (por eso me hice “bloguera”, para publicarme...entrega Nº628 de la                                                                                suelta de mis letritas)
Diva
De todos los continentes llegan turistas
a contemplar
-arrobados- 
el bosque, el canal, la bahía...
Visitar el parque, caminar por Lapataia...
Adoran "El fin del mundo"
-y la convierten en mítica..
Se van, al promediar el verano.
Tras ellos las golondrinas...

Presagiando el  invierno,
el bosque se colorea rojo/ocre cordillera...
Con mediodías soleados
lujurioso es el paisaje 
y el Olivia lo celebra usando su mejor traje.

Duermen las montañas,
cubiertas por sábana blanca.
Se espeja la Bahía,
la laguna se escarcha.
El que no juega en invierno
vuelve temprano a su casa, 
a mirar tantos carámbanos 
colgados de las ventanas.

Regresan las golondrinas...
El bosque con nuevos brotes.
Roja la flor del notro,
amarillas y blancas las orquídeas
en  medio de tanto verde,
pintan manchas coloridas.

Ushuaia
-tierra de leyendas-
¡todo el año es una diva!.

viernes, 6 de marzo de 2026

Toma y daca

 Tampoco me importa el mío
Es triste. Muy triste. Cuántas personas inocentes, ciudadanos y ciudadanas de a pie muriendo en Medio Oriente...  
¡Y no cesan los conflictos! Se agravan.
El mundo se está yendo al carajo.
Y para no hacer una lágrima de este fragmento, voy a contarles lo que averigüé sobre los orígenes de la palabra "carajo".
Primero decir que 
¡no me lo puedo creer! El significado que tiene en España. ¿Es cierto que así nombran al "miembro viril"? Eso dice la RAE en la primera definición. 
Y esto dice la Wikipedia:
Carajo es un término del castellano usado para designar el miembro viril. El término tiene equivalentes en el portugués caralho, en el gallego carallo, en el catalán carall y en el asturleonés carayu. Es exclusivo de las lenguas romances de la península ibérica.
En verdad lo que yo sabía, y es lo que buscaba para compartir, tiene que ver con el origen de dicha palabreja.
Por acá, en Argentina, usamos frecuentemente "carajo", pero como expresión para mandar a alguien a "freír churros" o a un lugar lejano. "Andate al carajo", decimos.
De hecho, lo que sabía es que mandar "al carajo" se dice porque el palo mayor de los antiguos buques tenía, en su sector más elevado, una canasta de madera llamada de esa manera- carajo- y allí mandaban, castigados, a los tripulantes que se sublevaban o presentaban conflictos.
La incomodidad y el mareo que sufrían los castigados al bajar del carajo dio origen a frases como "irse al carajo" o "no valer un carajo", (sentirse mal). 
También usamos carajo como expresión de enojo o sorpresa.
Y me río, al recordar a Mirta Legrand diciendo, hace unos 30 años, su icónica frase: "carajo, mierda".
No imagino que la señora estuviera, en esos momentos en que usó la palabreja,  pensando en "un pene de mierda". 😂
En fin, solo intento poner un poco de humor en estos días "oscuros", de mi país, del mundo en general, y de mi vida personal. 
Titi nunca regresó, eso por un lado y por otro no estoy pudiendo resolver algunas cuestiones. 
Nada imposible o complicado, sucesos de la vida cotidiana que a veces se ponen "densos" hasta que llega el momento en que todo se resuelve y los días vuelven a ser luminosos.
Disculpen, pero debo decirlo: hoy ¡quiero mandar todo al carajo!
Y volviendo al origen de dicha palabrita, quiero decir que hay varias versiones, pero a mi la que más me agrada es la que acabo de contarles. Y ustedes ¿Qué versión conocen al respecto?.
Gracias por pasar,  hasta el viernes que viene o hasta cuando gusten volver.
Lu
Esa Musiquita en el recuerdo
                                                          Acá no zafás:
   (por eso me hice “bloguera”, para publicarme...entrega Nº627 de la                                                                                suelta de mis letritas)
Toma y daca
Alguien bombardea
alguien construye
alguien tala
alguien siembra
alguien muere
alguien nace
alguien escribe
alguien tacha
alguien lucha
alguien amenaza
alguien  educa
alguien oprime
alguien grita
alguien calla
alguien desaparece
alguien reclama
alguien no ve
alguien violenta
alguien pacifica
alguien llora
alguien ríe…

Tantos sin techo
tantos terratenientes
tantos roban por ser poderosos
tantos roban porque tienen hambre
tantos trafican
tantos consumen

Tantos...
En el toma y daca de la vida misma
yo resisto

exorcizando angustia y dolor

y

-aun con el alma cansada-

espero…

espero ver

-antes de cerrar mis ojos para siempre-

UN MUNDO 

EN EL QUE PRIME EL AMOR.

viernes, 27 de febrero de 2026

De un tiempo feliz (a pesar de todo) -Final-

 Tampoco me importa el mío
Escribo...
escribo para exorcizar mis demonios que, aunque no lo crean, son más que mis ángeles.
Escribo para sacar afuera mi tristeza, para elevar una plegaria a todos mis gatitos que me observan desde su cielo.
Primero fue Tomi, el michi de mi hija, al que vi como cuatro perros lo asesinaban y yo, cerco de por medio, no pude hacer nada.
Luego, mi Momo, el gato más bueno, mi compañerito de vida que se fue una mañana, a su ronda habitual, y ya no regresó. 
No olvido su última mirada, su irse por nuestro jardín moviendo su culito gordo y luego...
¡Esa llamada telefónica!  Ese aviso de : "a tu gato lo mató un perro".
Tirar sus cenizas en nuestro jardín apenas fue un intento de calmar mi angustia. 
Entonces...
apareció Morrison y supe siempre que él -Momito- me lo había enviado para calmar mi tristeza.
Si bien un michi no reemplaza a otro, con Morri volvieron mis rutinas gatunas, las caricias, la ternura, los ronroneos y así, aún extrañando cada día a Momo, pasé otros cuatro michiaños felices con su compañía de "medio tiempo". Es que, literalmente, no era mi gato. En sentimientos sí lo era.
Vivía en una casa vecina, pero se pasaba el día completo conmigo.
Sólo cuando el ocaso dejaba caer su manto de nostalgia, yo ponía su comida en el hall frío y lo despedía: "hasta mañana Morri, tenés que ir a tu casa", y entonces cerraba mi puerta y él, luego de comer, salía por la puertita gatera aunque siempre lo hacía con pocas ganas. Creo que, si lo hubiera dejado, se hubiera quedado conmigo también por las noches.
Hasta que...
un día dejó de venir, y al siguiente...¡y pasaron 6! No estaba en la cuadra, en mi jardín, en ninguna parte.
Fui a tocar la puerta de mi vecina con el corazón apretado, con el temor de oír la peor noticia.
No. No lo había matado un perro pero...
¡allí estaba! Flaquito, casi sin moverse, con la mirada triste. No obstante, me pareció, su expresión gatuna cambió al verme.
Cáncer de hígado, era su diagnóstico y ya no tenía fuerzas.
La vecina me permitió traerlo, y así se sucedieron seis días. Lo iba a buscar y, luego de unas horas, lo llevaba de regreso.
Y con enorme alegría, dentro del gris panorama, yo veía cómo él se sentía mejor en mi casa, ronroneaba bajito, con la poca fuerza que le quedaba, cuando yo lo acariciaba y él miraba por su ventana preferida. 
Finalmente, la vecina, me dijo que fuera a buscarlo para nuestra despedida. Al día siguiente lo llevaría para que lo duerman para siempre. Y desde entonces no puedo olvidar el momento en que ella -la vecina- vino a buscarlo. Morrison se aferraba a mi y no quería irse.
Pocos días después de tan triste despedida, apareció Michifou, el gato "naranjita"
¡Él sí que era "callejero por derecho propio"!
Tanto que sin dudas digo que -como en la novela de GGM- su andar callejero era la "Crónica de una muerte anunciada"
No obstante, vino durante casi un año. Algunas veces, pasaba la noche en mi casa y yo me entusiasmaba pensando que, tal vez, finalmente elegiría vivir sin tanta libertad pero a resguardo de los peligros de la calle. ¡las veces que llegaba lastimado! 
Pero...
no hubo caso. Ya lo dije: "era callejero por derecho propio" De todos modos, saber eso, no me evitó el duelo.
Como era esperable, un día dejó de venir. No supe que le sucedió pero puedo imaginar algunas maneras de muerte violenta. 
Gente mala entraña que envenena michis ¡si que las hay! perros callejeros -o no- que los atacan ¡también!
Y mi vida siguió signada por esas "apariciones gatunas": Se va uno, llega otro.
A los pocos días que dejó de venir Michifou... ¡Apareció Titi!
También "medio tiempo" (Era de otra casa del barrio)
Pero ya no quiero escribir. Ya no quiero contar que hacen exactamente nueve días que también desapareció.
¡Lo extraño tanto!
Volveré, algún día, sobre el tema.
Pero no hoy. Hoy estoy demasiado triste y prefiero salir a mi jardín a esperar, otra vez, que llegue como siempre contento, pidiéndome mimos y comida.
 
            Tomi, el gatito de hiji                                           Morrison

                                           Momo, mi compañerito de la vida
   
               Michifou, el callejerito                                Titi ... al que todavía espero
Gracias por estar ahí, aguantando mi catarsis...¿o qué es sino este primer fragmento de esta entrada? 
Al menos espero  que rían mucho con el final de mi cuento que, en esta ocasión, no es "puro cuento" es real. No dejen de leerlo, porfa. 
Gracias por pasar,  hasta el viernes que viene o hasta cuando gusten volver.
Lu
Esa Musiquita en el recuerdo
NOTA:  Les dejo el enlace por si no pueden ver el vídeo.  En la vista previa aparece una leyenda que dice que solo puede verse en YouTube, y da la posibilidad de "Mirar en Youtube" También pueden dar "clic" allí o copiar y pegar el enlace.
Por favor, no dejen de verlo. ¡¡ Gracias !!
https://www.youtube.com/watch?v=ops9oe-8k3Q
                                                        Acá no zafás:
   (por eso me hice “bloguera”, para publicarme...entrega Nº626 de la                                                                                suelta de mis letritas)
De un tiempo feliz (a pesar de todo) Final
Fernando esa vez no salió con nosotros.
Entonces, al no disponer de su “renoleta”, decidimos salir los 3 en la moto de Nano.
Ya había amanecido cuando regresamos, en esa vieja y ruidosa moto, a las empolvadas callecitas del pueblo.
Éramos un perfecto sándwich en el cual yo, por supuesto, era “el jamón del medio”. De pronto, unas cuadras antes de llegar al pueblo, Enrique dijo:
- ¡Huy nena! Qué mal, las viejas cuando te vean van a decir que sos una puta!
Y no tuvo mejor idea que taparme con un  viejo mantel que Nano siempre llevaba por si tenía que tirarse al suelo para arreglar algún desperfecto de su moto. (Al menos esa era la excusa que decía cuando alguien le preguntaba por la razón de llevar siempre consigo ese “trapo”)
Así entramos al pueblo, carcajeando y diciendo una pavada tras otra. Entre eso y la bulla que metía nuestro medio de transporte no había manera de pasar desapercibidos. Tan así que si las doñas no habían salido aún a barrer, lo hacían presurosas a nuestro paso y no faltó quien abriera la ventana porque tal vez no tuvo tiempo de peinarse o de ponerse el delantal para salir a la vereda.
 ¡Las miradas de las “barredoras de chismes”!
Y podría seguir relatando anécdotas de ese tiempo sin tiempo, sin más ocupación que divertirnos y, en mi caso, ayudar a las tías o jugar con los hijos de mis primos mayores.
Pero no puede faltar en este relato el más gracioso recuerdo que guardo de ese momento de mi vida.
Una noche habíamos ido a bailar a Memfis, en la vecina localidad de San Jorge. Era el lugar que más juventud convocaba en esos tiempos, no solo de esa ciudad sino de todos los pueblos aledaños.
¡Lo bien que lo pasábamos! De pronto Fernando desapareció detrás de una chica muy bella y simpática de la cual, según nos dijo, se había “enamorado a primera vista”
Así que allá fue el bueno de Fernando cuando la mujercita en cuestión se dirigió hacia los baños.
Fue detrás de ella con la ilusión de poder encararla cuando saliera del toilette. Entonces no tuvo mejor idea aguardarla en la entrada del mismo.
Así las cosas, Riqui y yo nos quedamos tomando una cerveza, mientras Nano andaba intentando “picotear” por allí.
No pasó mucho tiempo del momento en que Fer había salido rumbo a los baños cuando lo vimos regresar.
¡La cara que traía! Pobre, parecía que había visto una fantasma o que lo habían “pescado” los patovicas del boliche.
-Fer ¿qué pasó? ¿Hablaste con tu chica?
-No, y ya no quiero hablar con ella
-¡Pero mierda! ¡Seguro la viste con un flaco!
-No. No. Nada de eso
-¿Y entonces?
-Entonces nada, nos dijo y no quiso hablar más del asunto.
-Dale Fer! Contanos, algo pasó porque te cambió la jeta.
-Claro que pasó. A mí no. A ella.
-¿¿¿¿ ¿???
-Entró al baño, yo me asomé apenas y justo en ese momento…
-¿En ese momento queeeeeé?
-¡¡¡Se rajó un tremendo pedo!!!!
Aun me río cuando recuerdo ese momento, nosotros desternillándonos de risa y el gordito Fernando totalmente decepcionado.

¡Qué juventud la nuestra! Viéndolo en retrospectiva diría que, al menos en esos pueblitos,  aún era tiempo de inocencia.

viernes, 20 de febrero de 2026

De un tiempo feliz (a pesar de todo) I

  Tampoco me importa el mío
Recientemente se ha celebrado el carnaval en diferentes países. 
He buscado info sobre los orígenes de estas fiestas carnestolendas -que desconocía- y acá comparto una breve reseña de lo que he encontrado:
Extraje de una nota que publicó, en 2025, https://www.infobae.com/ los siguientes párafos:
Esta celebración tiene un origen antiguo que ha evolucionado a lo largo del tiempo y se ha adaptado a distintas culturas.
Su inicio y duración dependen del calendario litúrgico cristiano, ya que siempre se celebra 40 días antes del Jueves Santo y culmina con el Miércoles de Ceniza, dando paso a la Cuaresma
El origen del Carnaval se encuentra en festividades paganas de la Antigüedad. En el Imperio Romano, las Saturnales y las Bacanales eran celebraciones en honor a Saturno y Baco, marcadas por el desenfreno, la inversión de roles y el uso de máscaras. Algo similar ocurría en la Antigua Grecia con las fiestas dedicadas a Dionisio y en Egipto con las procesiones en honor a Isis, donde se utilizaban barcos sobre ruedas, los carrus navalis, que podrían haber dado origen al término “Carnaval”.
Con la expansión del cristianismo, estas fiestas se mantuvieron como una forma de despedida de los excesos antes de la cuaresma, periodo de ayuno y recogimiento. De ahí surge la teoría de que “Carnaval” proviene del latín carnem levare, que significa “quitar la carne”, haciendo referencia a la prohibición de su consumo durante la Cuaresma.
El uso de máscaras y disfraces ha sido una constante en el Carnaval. En la Edad Media, esta costumbre adquirió un nuevo significado, permitiendo a las personas expresar críticas sociales sin temor a represalias. Gobernantes, nobles e incluso figuras religiosas eran objeto de sátira y burla durante estos días."
Según Wikipedia, Carnaval es una fiesta para satisfacer las necesidades de la carne (cuerpo) para poder quitarla de la mente y dedicarse al espíritu durante la cuaresma que es, a los católicos, un periodo de abstinencia,
¿Y ahora vengo a enterarme de que es una "fiesta del descontrol"? ¡Haberlo sabido en mis años jóvenes!  😂
Me gustaría contarles sobre cómo se celebran los carnavales en Argentina.
Pero, ¡ya me extendí demasiado!
Entonces, sólo decirles que hay diversas maneras de celebración según cada región de mi extenso país.
Sólo les dejo dos breves vídeos dónde podrán apreciar los de Jujuy y los de Corrientes. 
Y, algo más, me encantaría estar alguna vez en la Quebrada de Humahuaca para participar de tan tradicional festejo. En los carnavales correntinos he estado varias veces siendo niña.
¡Me encantaba bailar al ritmo de las diferentes comparsas!
    
Gracias por pasar,  hasta el viernes que viene o hasta cuando gusten volver.
Lu
Esa Musiquita en el recuerdo
                                                      Acá no zafás:
   (por eso me hice “bloguera”, para publicarme...entrega Nº625 de la                                                                                suelta de mis letritas)
NOTA: Rescato de mis archivos, este relato de un tiempo de mi adolescencia del que tengo recuerdos entrañables. Va a salir en dos partes porque es más extenso de los que habitualmente comparto. Gracias.
De un tiempo feliz (a pesar de todo)
Todas mi amistades habían entrado a la facu, como correspondía en esos tiempos a los hijos e hijas de clase media, de progenitores que a su vez eran hijos o hijas, en su mayoría, de inmigrantes.
De papás y mamás que no habían tenido fácil la infancia ni la adolescencia y para quienes todo se debía conseguir con esfuerzo y "el sudor de la frente".
Pero
Para no variar y seguir siendo la oveja negra, la fuera de molde, la desobediente o la rebelde , tal lo que de mi decían, me saqué un 2 en el examen de ingreso a la facultad de psicología de la UBA.
Lo cierto es que mis padres muy preocupados y sin saber muy bien cómo actuar conmigo ni qué decirme (o no decirme) decidieron que lo mejor que podían hacer era mandarme unos cuantos meses a los de mis tíos que vivían en el campo en la provincia de Santa Fé.
Entonces
¡ Tuve mi año sabático!... de puro burra o por el azar de la vida nomás.
Ah maravillas de la adolescencia! 
Qué bien que lo pasábamos con mi primo Enrique y sus amigos Fernando y Nano.
Andábamos por los 18, 19 años. 
Yo pasé a ser la protegida del grupo y, felizmente en ese tiempo, la única mujer. 
¡Y qué fuertes esos lazos invisibles que nos unían! 
YO, la compinche, la que sabía todo lo que "los muchachos" hacían, pensaban y decían.
ELLOS, mis "guardabosques", mis hermanos, mis guardaespaldas queridos.
Todo era risa y jolgorio. 
Ellos trabajaban, eso sí. Riqui en el campo con su papá, Fer en el banco del pueblo y Nano en un taller mecánico. 
Al día siguiente de mi llegada a María Susana toda la pequeña comunidad ya sabía de mi presencia. 
Ni hablar que allí también yo era como "la luz mala". 
No para mis tíos y tías, que me apañaban tanto cuanto podían, pero sí para las señoras con ruleros y delantal que salían a barrer la vereda, los domingos a las 6 de la mañana, justo cuando nosotros recién regresábamos del boliche, de algún pueblo más grande, al que habíamos ido o de unos de esos bailes "de carpa" en medio del campo. 
Imagínense "la Lucy", o sea yo,  volviendo a esas horas con tres varones...
¡En esos años y en ese pueblito! Lo cierto es que "las viejas" más nos miraban a nosotros más risa nos daba.
Y  si de risas hablamos...
Continuará