viernes, 24 de febrero de 2023

Pequeña duda

   Tampoco me importa el mío 
Hola hola, qué difícil me resulta esta semana elegir tema de conversa con ustedes.
Pienso en una nueva sección que podía publicar cada tanto y que llamaría: ¿Sabías que....? Y allí contar diferentes noticias relacionadas con acontecimientos históricos o culturales de mi país que, posiblemente, no sean conocidos a nivel mundial.
También he pensado en reflexionar en voz alta sobre los esfuerzos que hacen algunas personas para ir a un gimnasio. Siempre relatando con giros muy graciosos, como me gusta a mi en eso de "es preferible reír que llorar"
Y estuve leyendo una nota sobre las palabras caídas en desuso. 
Casualmente, cuando estuvo mi sobrina el mes pasado, hablamos de esas palabras que conocemos su significado pero ya no usamos. 
Y
a pesar de ser ella muy joven- y yo no tanto- caímos en la cuenta de que compartimos un montón de esas palabra y/o frases.
¡Herencia familiar! nada que hacer y nos alegramos por eso. 
Ella se las escuchaba decir a sus abuelos (mis tíos) y a su madre (mi prima)
Yo a mi papá particularmente, a mi mamá no tanto. Más bien ella, por ser correntina, solía usar algunas palabras de la lengua guaraní.  
Y con este tema me quedo, ya ven.
Entonces antes de continuar debo decir que mi padre, el abuelo de Belén, 4 varones más y 3 mujeres fueron hijos e hijas  de inmigrantes españoles, que se criaron en el campo, que heredaron muchas costumbres y tradiciones de sus padres, quienes a la vez las habían heredado de los suyos. Vale decir, aunque sea obvio, que tenían dichos y costumbres muy españolas. Por cierto, nada es estático en la vida; entonces generación tras generación fueron mutando los decires y se fueron incorporando palabras del lunfardo y giros argentinos. 
Y aquí vamos al "meollo" de la cuestión
Mi padre, en los días de tormentas eléctricas decía: ¡Fah! qué de "refusilos". Y, en relación al clima, cuando apenas caían unas gotas de lluvia decía: Está "chispeando" O si hacía mucho frío su expresión era ¡Hace un "tornillo"!
Si algo era muy gracioso, en este caso mi mamá, decía riendo "¡qué plato!"
Otras de mi mamá: me están tomando para el "churrete" y déjense de "chacotear"
"¡A la marosca!" Me acuerdo y sonrío, veo a mi papá hablando con sus hermanos y/o hermanas y usando esa frase.
Escribo una y regresan a mi mente otras más, pero creo que por esta vez ya es suficiente.
En todo caso, si es que tienen ganas de hacerlo, podrían ustedes agregar alguna más o contarnos si conocían las que traigo hoy a mi casa de letras.
Ah, por cierto mi papá llamaba a mi mamá "Vieja" y ella a él "Viejo"
y recuerdo a una hermana de mi papá que le decía a su marido "Viejín". Creo, en este último caso, que a mi tía le resultaba mucho más amoroso usar ese término que el "clásico" viejo de aquellos años.
Gracias por pasar. Hasta el viernes próximo, o hasta cuando gusten volver.
Lu
                                  Esa Musiquita de ayer y siempre
          
                                 Acá no zafás:
(por eso me hice “bloggera”, para publicarme...entrega Nº469 de la
                                                    suelta de mis letritas)
NOTA: Nuevamente recurrí a mis archivos y, en esta ocasión, elegí un relato breve que forma parte de una serie compuesta por varios textos relacionados con mi infancia.
Es una historia divertida y espero que quienes ya la leyeron, no la recuerden así los sorprende el final. ¡Ojalá les saque una sonrisa!
Pequeña Duda
Recuerdo ese colegio en el que pasé tantas horas de mi infancia correntina.
Pero, extrañamente, lo recuerdo sin sentimientos, de manera casi impersonal diría.
Llegan desde algún lugar vagas imágenes, distorsionadas tal vez, del espacio físico que ocupaba el patio y las galerías, pero no logro recordar las aulas ni las monjas que fueron mis maestras.
A la única que tengo presente, vaya una a saber el motivo, es a la Hermana Elizabeth.
Y del grupete de niñas de siete años, además de"la Carmen", me acuerdo de "la Chela" y de su hermana Betty.
Betty tenía un año más que nosotras, pero siempre se unía a nuestro grupo en los recreos.
Y recuerdo, particularmente, a las mellizas.
¡Tan bonitas con sus ojos color esmeralda!...Así las recuerdo.
Y veo a una de ellas... ¿Sería Emilse? O tal vez Malena. No puedo saberlo luego de tantos años transcurridos.
Sé que una era más tranquila, la otra más "pizpireta “y muy divertida.
Seguramente fue esta última, la protagonista en aquella mañanita soleada y rutinaria. Mañana en que, como cada día, en la inmensidad de ese claustro un "rebaño” de niñas permanecíamos atentas y sumisas, pienso ahora, escuchando a la maestra que, ese año, era la hermana Elizabeth.
Ni una mosca volaba, ni una tos traviesa, ni un cuchicheo...nada de nada.
Entonces
la melli empujó su pupitre, se paró y salió corriendo hacia el frente del salón.
Se tiró de panza al piso frío y reluciente y, sin que pudiéramos entender lo que sucedía tal la velocidad de estos aconteceres, levantó la sotana de la monja al tiempo que decía:
-Hermana, ¿Usted no tiene piernas?

viernes, 17 de febrero de 2023

De eso se trata

  Tampoco me importa el mío 
Y aquí estoy de nuevo, "con los pies en la tierra y la mirada en el cielo" Se acabó el crucero y la reseña del mismo. Gracias totales a todos y todas mis asiduas visitas por la buena onda y mejor energía que pusieron al acompañarme, virtualmente, en esta aventura.
Estuve pensando sobre qué conversar en esta entrada pero...¡ya me olvidé!
Entonces encontré en https://revistabecult.com.ar/mis-olvidos/ una crónica escrita por Mauricio Koch, de la cual copio y pego algunos párrafos que, para mi parecer, son IM PER DI BLES y, en vez de "atormentarme" al sentirme al 100% identificada, me generan mucha risa. 
Ya me contarán ustedes que les ha parecido y, sin nada que agregar, vamos al meollo de la cuestión:
"Con velocidad y precisión, podía dar cuenta de datos, nombres, fechas. Durante mucho tiempo, cada cara vino con su nombre adosado. En las reuniones con viejos amigos, yo era referencia obligada cada vez que alguien soltaba el infaltable “se acuerdan de” o “¿eso no pasó aquella vez que fuimos a…?”. Entonces podía pavonearme y decir con certeza quiénes estaban, dónde y cuándo había sido y, sobre todo, lo mejor, un par de detalles luminosos que nadie más recordaba y que yo revelaba al final, dejando al resto pasmados y más melancólicos que al comienzo de la charla. 
Sí, yo era bueno recordando.
Sin embargo, la última vez que llamé por teléfono a mi amiga Natalia, me vi obligado a decirle que no me acordaba si le había dicho lo que tenía que decirle. Pero, por las dudas, le dije, te lo voy a decir igual. Es decir, me acordaba de haber pensado en decírselo, pero no si efectivamente se lo había dicho. Es más, estaba seguro de haberlo pensado, no una vez sino muchas, porque yo soy de pensar muchas veces las mismas cosas, tengo que decírselo a Natalia. Y quizás llegué a decírselo. Pero quizás no. Y esa duda me carcomía.
Así es mi vida últimamente. Olvido cosas todo el tiempo. Cada día más. Y soy consciente de que estoy olvidando; no me resulta nada fácil, como hasta hace pocos años, recordar.
Y yo era bueno recordando.
Veía una actriz de Hollywood en la pantalla e inmediatamente sabía cómo se llamaba. Ahora sé que lo sé, sé que trabajó en cierta película, dirigida por cierto director, de la que recuerdo ciertas escenas, en especial en la que se besaba con cierto actor, del que también recuerdo la cara, más no el nombre. Y son inútiles todos los esfuerzos que hago. Aunque dicho así, suena demasiado drástico, y no lo es: a veces el milagro sucede. Obviamente que al guglear, avanzando de asociación en asociación, uno llega por fin al dato o nombre buscado. Pero no es la idea, y sospecho que al saber que esta salida fácil existe, el cerebro se me ha reblandecido. Antes me bastaba con pensar en un viaje remoto o en un momento equis de mi infancia, por mínimo que fuera, para estar ahí. Ahora creo que he perdido esa facultad.
Me olvido".
Cómo la mayoría de quienes vienen a visitarme pertenecen a mi generación, creo que mas de uno/una ahora debe estar sonriendo. 
De no ser así, en todo caso,  "Quien esté libre de culpa, que arroje la primera piedra" 😊
Ah! Por cierto, espero, no se olviden de pasar por mi casita de letras. 
Gracias!! Hasta el viernes próximo, o hasta cuando gusten volver.Lu
Esa Musiquita de ayer y siempre
Nota: Tema de la banda chilena "Los Jaivas", compuesto hace más de 50 años, interpretado en esta ocasión por "La Sole"
Acá no zafás:
(por eso me hice “bloggera”, para publicarme...entrega Nº468 de la suelta de mis letritas)
De eso se trata
De ser
no de parecer
de sentir
no de decir
de hacer, 
de intervenir
y no de
"hacer cómo que"
de mirar a los ojos
de hablar
de dar besos 
y abrazar

De usar tiempo personal
para juntarse 
o
una videollamada
para conversar
y mirarse las miradas
De eso se trata
compartir y  
estar "de verdad".

viernes, 10 de febrero de 2023

Crucero de expedición: final

 Tampoco me importa el mío 
Y aquí estamos, llegando al fin del Crucero de Expedición por la Patagonia Austral Chilena.
Día 4 por la tarde:  realizamos una caminata alrededor de una laguna formada por derretimiento del glaciar Águila.
Durante la caminata, además de las aves de la zona, pudimos observar un bello zorro gris adentrándose en el bosque. 


Y llegó  la mañana del 5° y último día: Muy temprano, desembarcamos en Isla Magdalena.
Allí, pudimos apreciar una inmensa colonia de pingüinos de Magallanes.
Los sentimientos no pueden describirse ni mostrarse en fotos, pero les aseguro que son muy fuertes. 
Nada que agregar, solo espero que las imágenes y el vídeo les den al menos una idea de lo que se siente allí al ver, tan de cerca, a esas aves que tienen una historia de vida muy peculiar y son verdaderamente adorables
.

Luego, con los sentimientos a flor de piel y el corazón estallando de emociones, regresamos al barco para servirnos otro inmejorable desayuno y allí celebramos el cumpleaños de mi amiga con mucha algarabía.
Por cierto, hubo torta y también champán para el brindis. Todo ello sucedía mientras, a través del estrecho de Magallanes, nos acercábamos a Punta Arenas y, también, al final de este crucero de expedición tan pleno de emociones, buena gente y bellos  paisajes.
(Recordatorio: Dándole "clic" a las fotos las pueden ver ampliadas)
Tampoco esta vez publicaré un texto mío. 
A cambio les dejo una leyenda argentina sobre los pingüinos.
"El pingüino era distinto de cómo lo conocemos ahora. Era un ave que surcaba los cielos alcanzando gran altura y velocidad. Su gracia y belleza hacían que los dioses detuvieran el tiempo para disfrutar de sus vuelos y sus piruetas.
Por ese entonces, los dioses, comenzaron a observar que la majestuosidad del vuelo había convertido al pingüino en un ser arrogante que despreciaba a quienes no tenían sus habilidades y en particular a los peces que le servían de alimento.
Pronto su desprecio se convirtió en maltrato con esos pequeños seres a los que consideraba muy inferiores a él.
Fue cuando los Dioses decidieron intervenir privándolo de aquello que tanto lo enorgullecía: la capacidad de volar.
Para ello, cortaron sus alas y su cuerpo adquirió peso.
Con mucha humildad tuvo que aprender a nadar como esos peces, a los que solía despreciar. Tuvo que abandonar sus nidos en los árboles y buscar cobijo en huecos subterráneos.
Desde entonces, el pingüino se volvió mas reposado, junto a su compañera, que ahora elige para toda la vida, aprendió a nadar con tanta gracia como si fuera un pez. 
Y, según dice la leyenda, se transformaron en un ejemplo de fidelidad porque cuando uno de ellos muere, su pareja se interna en el mar y nunca más regresa".

Las leyendas, leyendas son... pero cierto es que los pingüinos son muy fieles y tienen una sola pareja durante toda su vida.
Espero hayan disfrutado de este viaje y les haya gustado la leyenda.
La semana próxima volveré al formato habitual. 
Gracias por pasar. Hasta el viernes próximo, o hasta cuando gusten volver.
  Lu
Esa Musiquita de ayer y siempre 

viernes, 3 de febrero de 2023

Crucero de expedición II

 Tampoco me importa el mío 
Tal lo dicho en la publicación anterior, hoy compartiré fotos y algún relato de lo que fueron los días 3 y 4 de navegación por los fiordos de la Patagonia chilena.
Entonces 
sin más preámbulos les digo que el día 3 por la mañana navegamos por el brazo noroeste del Canal Beagle, hasta el fiordo Pía donde desembarcamos y disfrutamos de la caminata hasta un mirador, pudiendo ver diferentes perspectivas del Glaciar Pía.

Día 3 por la tarde: navegamos en los botes Zodiac hasta llegar al Glaciar Porter.

Dia 4 por la mañana: realizamos una navegación en los Zodiacs y nos  acercamos al Glaciar Cóndor

Nada fácil me resulta hacer una selección de fotos y quiero contarles que compartir esto con ustedes es, para mi, un "volver a vivir" cada instante de esos fantásticos días.
Me parece que por esta vez es más que suficiente, prefiero dejar entonces para la próxima entrada el día 4 por la tarde y la mañana del último día en que, antes de arribar a Punta Arenas, visitamos la Isla Magdalena en la que tuvimos la inmensa suerte de que la colonia de pingüinos de Magallanes estuviera super poblada.
Antes de irme por esta vez, creo que vale la aclaración de que las aves que se ven en la última foto de esta serie, son cormoranes y vale también recordar que haciendo clic en las fotos pueden verlas ampliadas.
Gracias por pasar. Hasta el viernes próximo, o hasta cuando gusten volver.
Lu
Esa Musiquita de ayer y siempre