viernes, 19 de junio de 2026

Darse cuenta

 Tampoco me importa el mío
Tengo tantos sentimientos y tantas ideas cruzadas sobre lo que quiero compartir hoy que no sé si lograré ser precisa, tanto como breve.
Tres hechos puntuales me conmocionan -entre otros tantos- : La partida hacia el infinito del Indio Solari, la desaparición física de Taty Almeida y el triunfo de Argentina en su debut mundialista.
Para intentar ordenarme, iré por partes de acuerdo a la cronología de los hechos.
Nunca fui seguidora del Indio, nunca tuve sus discos y/o casetes (según la época). 
Pero...
estoy admirándolo después de su partida.
¿Pueden concebir el amor de un pueblo hacia su ídolo? Más de un millón de personas acudieron a su velatorio, viajaron de distintas partes de Argentina y también de países limítrofes. Más de 8 km de cola hicieron para despedirlo, para pasar apenas unos segundos al lado del ataúd. 
Y no hubo disturbios. Claro, tampoco hubo policía represora como sucede, en los últimos tiempos, en la ciudad de Bs As cada vez que el  pueblo se moviliza.
Muchas palabras atravesadas me quedan, pero necesito ser breve. 
Entonces, comparto uno de los tantos vídeos que circulan en YouTube
Este es el pueblo argentino del que siempre estoy orgullosa. Tal vez quienes no viven en este país -y también los que viviendo en él pero están "del otro lado de la mecha"- no logren comprender tanta pasión, tanto amor. 
Y siguiendo con el orden establecido, partió a los 95 años la entrañable Taty que tanto hizo por recuperar la identidad de los niños y niñas apropiados durante la más cruel dictadura. 
La que luchó también por saber dónde están los restos de desaparecidos y desaparecidas. Y partió... ¡sin poder saber qué fue de su hijo Alejandro Almeida!.
Taty, inolvidable serás, vuela alto y elijo creer que al fin pudiste abrazarte con tu hiji. 
                                                       
Y respecto al triunfo en el debut mundialista de la "albiceleste", sólo decir que esto recién comienza, que es obvio que me alegra que mi país gane pero...
¡Eso no cambia la triste realidad que hoy, tantos y tantas están viviendo! 
Mucho más hay para decir sobre este tema pero...¡Suficiente por esta vez!
Gracias por estar ahí y por "el aguante"
Gracias por pasar. Hasta el viernes que viene, o hasta cuando gusten volver
  Lu
Esa Musiquita en el recuerdo
                                                           Acá no zafás:
   (por eso me hice “bloggera”, para publicarme...entrega Nº638 de la                                                                          suelta de mis letritas)
NOTA: Este poema lo escribí hace algunos años atrás, cuando "me di cuenta",  cuando me quedé sin mis "chamanas", cuando partieron mis "viejas" queridas...Y como "todo tiene que ver con todo" he decidido volver a publicarlo en esta edición.
Darse cuenta

Darse cuenta,
cuando parten,
de la ausencia de pasado
¿Quién tejerá
- con paciencia-
los recuerdos de otras épocas?
¿Quién rescatará del ayer
los secretos anudados,
la urdimbre familiar,
los fantasmas desvelados?

Darse cuenta,
cuando parten,
de lo incierto del presente
Hoy no hay
quien preste oreja
para oír estos
reclamos, alegrías o tristezas.
Hoy no hay
quien ponga
una palabra precisa
desde esa enorme sapiencia
adquirida 
-en larga vida-
a través de la experiencia.

Darse cuenta,
cuando parten,
que el futuro se reduce
se limita o se acorta….
Darse cuenta
- en todo caso-
que la vida ha transcurrido
con sus blancos y sus negros
con sus grises y soleados
con las noches, con sus días
con sus logros y fracasos.

Darme cuenta…
De los años que han pasado
-tantos-
que ahora soy
quien tiene a cargo
 transmitir ese legado.

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