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viernes, 23 de mayo de 2025

Cielito lindo

 Tampoco me importa el mío
Finalizados que fueron mis días vacacionales y mis publicaciones al respecto, me encuentro en un "vacío de ideas".
Debo decir que no he tenido días relajados...
¡Maldito ciático! Y, nada que hacer, es como dice mi amiga Tesa: "esto de hacernos mayores sin delicadeza"
Debo decir también que si bien el calendario aún no lo indica en mi provincia, particularmente en mi ciudad, ha comenzado el invierno.
¡Primera nevada importante de la temporada!
Siempre me gusta la primera nevada. Lamento no haber podido sacar fotos por el dolor que estuve transitando, tan intenso, que apenas si caminaba unos pasos.
En todo caso tengo la certeza de que cada año, en invierno, comparto con ustedes algunas imágenes de mis "días nevados"
Entonces...al mal tiempo buena cara, y no hablo del tiempo climático sino de mi tiempo "ciático" y de las malas noticias que por aquí pululan.
¿Y qué pensé? Pensé en compartir "fragmentos de mi felicidad", de esas pequeñas cosas que me motivan día a día y me sacan sonrisas.
Y contarles, por ejemplo, que una mañana al levantarme y bajar hacia la cocina...
¡Encontré al Michifou de lo más campante esperándome en una silla del hall de entrada!
Y no sólo eso, sino su mirada y su maullido que parecían decirme
-"¡AL fin te levantás! ¡Estoy esperando mi desayuno!"-
¿Y qué tiene esto de particular? Pues que cuando me fui a dormir, cerré todas las puertas, revisé palmo a palmo mi casa y ¡él no estaba!
Nunca supe que había entrado y, de hecho, dejé la puerta de mi cuarto abierta y allí no fue en toda la noche porque, con certeza, me hubiera enterado. 
¿Los gatos se teletransportan?
Mmmmm....la razón me dice que no....
La razón y el conocimiento me dicen que son muy hábiles, que seguramente entró antes de que yo cierre, se escondió en algún recoveco debajo de la escalera y yo nunca me enteré.
Pero...
¡Concédanme el beneficio de la duda! 😕😊
¿Y qué tiene que ver esto con mis "fragmentos de felicidad? Pues...¡mucho! No  he parado de reír cuando lo vi allí y su carita. 
También me sentí más liviana que el aire y con mucha alegría al ver la nieve.
¡Y ni qué decir de los amaneceres que veo a través de la ventana ni bien abro los ojos!. En esta época del año son increíblemente bellos. 
Y de eso se trata, me parece, disfrutar del día a día, poner el acento en estos momentos y sobrellevar los malos, las malas noticias que nos abruman, reconfortándonos con esa contrapartida que he dado en llamar "fragmentos de felicidad" 
Sólo por nombrar tres situaciones de mi pequeño mundo, de mis pequeñas grandes cosas que ahora mismo les voy a mostrar en fotos.
Mi "Callejerito" Michifou, que me sigue eligiendo para venir a descansar relajado y sin los temores de la calle. 
El primer día de nevada, algunas fotos pero sólo desde la puerta de mi casa. Al día siguiente nevó más y el paisaje era "de cuento" pero, como ya dije, no pude salir a hacer fotos. Y ahí pudieron ver a Michi mirando, desde una de mis ventanas, un soleado día otoñal dónde pueden observar lo que aún queda de nieve.
Y  para finalizar, algunos amaneceres de mayo a través de la ventana de mi cuarto. Eso sucede pasadas las 8:30 de la mañana -por eso puedo verlos 😊- y aún los días se seguirán acortando hasta el 21 de junio, como ya saben. Para esos días de junio amanecerá pasadas las 9.
Ya me contarán, o no, según tengan ganas algún pequeño gran momento de vuestro día a día.
¡Muchas gracias!
Hasta el viernes que viene o hasta cuando gusten volver.
 Lu
Esa Musiquita en el recuerdo
NOTA: En diversas ocasiones publiqué este tema en diferentes versiones. ¡Siempre me emociona escucharlo! Y, no tengo dudas, sé que a ustedes también. ¡Ojalá lo escucharan, lo entendieran y lo aplicaran los "dueños del mundo"! 
                                           Acá no zafás:
   (por eso me hice “bloguera”, para publicarme...entrega Nº594 de la                                                                                suelta de mis letritas)
NOTA: Otro de mis archivos. Lo busqué adrede porque va con lo que muestro -y cuento- en el primer fragmento sobre los amaneceres. 
Y, me quedo pensando, al final  -para compaginar con la historia de Michifou- debería agregar: ¡pero está Michifou! 😂
Cielito lindo
Estupendo amanecer.
Los rosados, fucsias y anaranjados se entremezclan en el cielo- al fin luego de tantos grises- azul celeste.
Paleta de colores que anuncia un día, sin dudas, soleado.
Por cierto, asoma ya ese tibio sol de otoño que pone brillo a la mañana y a mi vida.
Y me divierte pensar que sos mi sol de otoño. Hoy me siento liviana y feliz.
Allí vamos, caminando de la mano, celebrando el cambio de matices celestiales y sonriendo a la vida.
Sé que nosotros somos como nosotros, sé que- como dice Benedetti- “en la calle codo a codo somos mucho más que dos”.
De camino hacia la Bahía compramos un café humeante y necesario para despabilarnos, con dos medialunas para cada uno.
Paramos allí en “El Choconcito”, espacio verde que a ambos nos parece un lujito tenerlo a la vuelta de la esquina, y luego de un beso de “¡Buenos días!” saboreamos nuestro desayuno.
La jornada se pone en marcha. Los perros callejeros, que nunca faltan, "vueltean" cerca nuestro, el recolector de residuos saluda mientras recoge las bolsas de los cestos instalados convenientemente y por doquier en todo el trayecto del paseo.
Entonces…
Despierto sobresaltada. A lo lejos unos perros ladran, la mañana es estupenda, cielo celeste, paleta de colores y tibio el sol de otoño…
Vos no estás.