Tampoco me importa el mío
Se siente la primavera. En la luminosidad de los días, en el aire, en el canto de los pájaros....Ya está el "primer verdor" a la vista.
También, porqué no decirlo, las alergias. Pero como ya sabemos la perfección, lo perfecto o sin tachas, no forma parte de esta vida.
Como sea es, junto al otoño, mi estación predilecta. Estación que suele ser vista como la estación del amor, del romance pues existe la creencia que durante la primavera se originan más matrimonios o noviazgos que las que se originan en otras estaciones del año. Dato que no puedo corroborar estadísticamente habida cuenta de que, como siempre, estoy escribiendo contra reloj. Pero googlearé y en una próxima entrada les contaré si es solo otra leyenda urbana o si las estadísticas lo dan como valedero.
Y si de primavera hablamos, no podemos desconocer, los amantes de las letras al menos, que tiene una connotación simbólica como representativa de la juventud. Simbolismo por cierto plasmado en infinitas obras literarias.
También es época, por excelencia, de reproducción de muchas y variadas especies de animales.
Recuerdo que años anteriores compartí la historia de la mitología griega respecto a los comienzos de la primavera. Esta vez buscaba una leyenda celta, que recuerdo muy bonita, pero no pude hallarla.
Lo que sí encontré es una leyenda inca, en diversas páginas de Internet, y me pareció interesante compartirla, entendiendo que no es tan conocida como la historia de Perséfone y el mito de la primavera.
El Origen de la Primavera
Hace mucho, mucho tiempo, la Tierra vivía bajo el peso constante del invierno. Sus montes estaban permanentemente nevados y la escarcha quemaba los brotes tiernos de los prados. Los hombres conseguían con dificultad el sustento y la vida resultaba sumamente dura.
Sucedió entonces que un aguerrido príncipe Inca llamado Sumac (bueno), decidió luchar contra la naturaleza e invocar a Inti (el dios Sol) para que calentara la Tierra con mayor vigor. Acompañado por hábiles expedicionarios, se dirigió hacia los blancos ventisqueros que conducían hasta las cimas.
Durante el peligroso trayecto, muchos jóvenes quedaron atrás, y los pocos que siguieron fueron sorprendidos por una tormenta de nieve que bloqueó los caminos, sumiéndolos en la desesperación.
"-Los dioses no nos ayudan, Sumac, manifestó uno de los hombres al príncipe.
-Abandonemos esta empresa."
Pero Sumac no conocía ni el miedo ni el cansancio; siguió trepando por las cornisas estrechas y congeladas hasta llegar al pico más alto de la montaña. Entonces, con los brazos extendidos, invocó a Inti: "-Aparece, ¡oh, señor! -exclamó- y devuelve la vida a nuestra Tierra dormida".
Diciendo así, con supremo esfuerzo apartó con las manos el cortinado de violáceas nubes que tapaban el brillo del sol.
Las nubes se deslizaron pesadamente y permitieron que los rayos del sol despertaran los tibios brotes de la tierra; la nieve derretida comenzó a caer por las laderas hasta llegar a los valles, y éstos, humedecidos, se llenaron de frutos jóvenes.
Había nacido la primavera. Desde entonces, aparece una vez por año entre los hombres para descorrer los opacos celajes del cielo y despertar a Inti de su sueño invernal con su llegada.
En lo que a mi respecta, siento que cada primavera es un un nuevo comienzo...
Sin dudas caben justo en este punto de mis decires las palabras de un grande: Eduardo Galeano - "Nos podrán quitar las flores, pero nunca la primavera".
Y a ustedes, huéspedes de esta casa de letras, ¿Cómo les "chifla el moño" en primavera?
Gracias por pasar por aquí. Espero opiniones, críticas y halagos también ¿Vale? Hasta el viernes próximo. Buena vida y BUENA VIBRA
Frases: Mujeres latinoamericanas, 4 x 2
El hombre que me ame hará poesía con su vida, construyendo cada día con la mirada puesta en el futuro.
Vestime de amor que estoy desnuda.
Gioconda Belli
Cuando hemos perdido la capacidad de reírnos de nosotros mismos estamos al borde de una depresión profunda.
Hemos perdido el don de la simplicidad.
Cristina Peri Rossi
Escribo porque me resulta un placer que no puedo traducir. No soy pretenciosa. Escribo para mí, para sentir mi alma hablando y cantando, a veces llorando...
“Lo que es verdaderamente inmoral es haber desistido de uno mismo.”
Clarice Lispector
“Aprendí que una nuez es arrugada y viejita, pero que puede ofrecer mucha, mucha, mucha miel.”
Porque me duele si me quedo pero me muero si me voy con todo y a pesar de todo, mi amor, yo quiero vivir en vos.
María Elena Walsh
Acá no zafás:
(por eso me hice “bloggera”, para publicarme... ¡así que leé la entrega Nº 253 de la suelta de mis letritas)
Andando la vida
Estoy
errática
impertérrita
balconeando la vida
pasando las estaciones
reciclando horas perdidas.
Estoy
si voy o vengo
quien sabe
los caminos de la vida
siempre son tan enredados
Estoy
en este ir
o venir
busco
sueños y quimeras
para seguir
transitando
la vida a mi manera
aunque una sombra
-muy negra-
me
incita a que me detenga.
