Tampoco me importa el mío
Sale edición de relax. Para ello, pensé que estaría bueno compartir algunos chistes que a la vez funcionan como adivinanzas: los clásicos de "obras en 3 actos".
A ver cómo les va. Voy a poner las respuestas al final de este primer segmento de mi casita de letras. ¿Lo intentamos? ¡No vale copiarse! 😊
1) 1° acto: pasa un chicle en una moto.
2° acto: pasa el mismo chicle en otra moto.
3° acto: pasa el mismísimo chicle en otra moto.
¿Cómo se llama la obra?...
2° acto: pasa el mismo chicle en otra moto.
3° acto: pasa el mismísimo chicle en otra moto.
¿Cómo se llama la obra?...
2) 1° acto: pasa una banana.
2° acto: pasa una manzana.3° acto: pasa una pera.
¿Cómo se llama la obra?...
3) 1° acto: un yogur en una vía.
2° acto: un queso en una vía.
3° acto: una manteca en una vía.
¿Cómo se llama la obra?...
4) 1° acto: una rana come caramelos y no le convida a nadie.
2° acto: la misma rana come alfajores y no le da a nadie.
3° acto: la misma rana embarazada.
¿Cómo se llama la obra?...
2° acto: la misma rana come alfajores y no le da a nadie.
3° acto: la misma rana embarazada.
¿Cómo se llama la obra?...
5) 1° acto: un chinito tomando una taza de té de tilo.
2° acto: el mismo chinito tomando otra taza de te de tilo.
3° acto: el chinito en el baño.
¿Cómo se llama la obra?...
2° acto: el mismo chinito tomando otra taza de te de tilo.
3° acto: el chinito en el baño.
¿Cómo se llama la obra?...
Ya me dirán, si tienen ganas, si han pasado un momento de sonrisas, si pudieron adivinar algunos, o lo que quieran contar al respecto.
Gracias por pasar, hasta el viernes que viene o hasta cuando gusten volver.
1) Motochicleta. 2) No pasa naranja. 3) La vía láctea. 4) El que come y no convida, tiene un sapo en la barriga. 5) Le salió el tilo por la culata.
Esa Musiquita en el recuerdo
Acá no zafás:
(por eso me hice “bloguera”, para publicarme...entrega Nº618 de la suelta de mis letritas)
NOTA: Recordé este relato que escribí hace más de 20 años. No sé con exactitud la fecha pero se que ha corrido mucha agua bajo el puente desde entonces.
¿Muñeca?
Allí estás y no te toco. Nadie te toca, ni siquiera mi hija, que con sus 7 añitos ya casi ni te mira, ya casi ni te quiere, y mirá que pasaron años de…” ¿Me petás mami?”
Y, ¡ mirá que repetí una y mil veces la misma historia! …”No, porque se rompe”…
Allí seguís estando. ¿Será que no te presto porque no presto ni toco mis recuerdos?
¿O será tal vez que al ser el único lazo tangible entre mi pasado y mi presente, temo que te desarmes y se pierdan junto a vos, en mil partículas, mi identidad, mi SER COMO YO, mi historia?...
Es que, sin duda, que seas irreemplazable y única me convierte en una dama temerosa y egoísta, lo cual no es para que me felicites, pero… ¿que podemos hacer para evitarlo? …
No lo sé, pero sí sé que el mirarte, paraliza mis movimientos, aquieta mi mirada, acelera mi respiración.
Y vos, sin inmutarte siquiera, así como si nada ocurriera…tan frágil y tan fuerte, tan cercana y tan distante.
Marcando una época, desafiante, altanera casi, recordándome que el tiempo inexorable, invisible, con sus huellas y su paso transcurre, y yo sólo soy una pasajera del mismo, sin estación final definida ni boleto VIP que me ampare.
Claro que vos ya no tenés tu antiguo esplendor, ni tus ropas a lunares… o tus aros. Los que solo vuelven a mí cuando, ¿recuerdo?... ¿sueño…¿imagino? mis primeros pasos, una tacita de leche tibia o algún caramelo para calmar mi llanto.
Entiendo ahora que si bien ya no sos como entonces, seguís siendo esencialmente única en mis sentimientos.
Comprendo al fin que ya nada es igual a pesar de que ella sigue intacta desafiando al futuro.
Sobrevivió a mi niñez, mi adolescencia, mis miles de mudanzas, hasta que encontré “mi lugar adonde volver”, bajo este cielo, que me cuenta cotidianamente que el horizonte está en el interior de uno mismo, estas montañas que me anuncian que la vida tiene varias laderas, y la sabiduría es sencillamente sortear los obstáculos para poder encontrar la menos escarpada y esta Bahía que mira al poniente y me ancló con su magia para siempre.
Sobrevivió, decía, a mi primer amor y también al último, a los primeros pasos y balbuceos de mi niña, a sus deditos exploradores y ahora que se humedecen mis mejillas con estos pedacitos de lágrima, deseo que también a mi me sobreviva, para que una tardecita cualquiera en otro otoño Ushuaiense, mi hija cuente una historia parecida a esta, a sus hijos, y porque no, a sus nietos, para que puedan sentir así su historia y fortalecer sus raíces, al ver esta extraña, rígida y negra muñeca de yeso.
Muy buenas, tengo que decirte que ninguna he acertado bjjjj.
ResponderBorrarMenos mal que has dejado Blas respuesta jaaaa.
Eso sí , el rato divertido no me lo ha quitado nadie.
Un recuerdo muy intenso, hay objetos que los guardamos y son nuestras reliquias personales.
Te dejo mi abrazo y achuchón, para todo el finde que lo pases bonito.
Besos 😘 😘 y abrazos
Buen día domingo Campi!!
BorrarBueno, la idea mía fue siempre que pasaran un rato divertido, así que ¡logrado el objetivo!
Luego si aciertan o no, no es lo importante
Va mi abrazo
Ya paso a ver tu cuento dominical
😘 ¡buen inicio de semana!
Empiezo jugando con tus adivinanzas, Lu, que son un clásico de sobremesa:
ResponderBorrar1) El chicle que pasa en moto, otra moto y otra más… ¡Motochicleta!
2) Banana, manzana y pera que desfilan… pero “no pasa naranja”.
3) Yogur, queso y manteca en la vía… ¡La vía láctea!
4) La rana que come y no convida, hasta embarazada… “El que come y no convida, tiene un sapo en la barriga”.
5) El chinito con té de tilo que termina en el baño… “Le salió el tilo por la culata”.
Gracias por el rato de sonrisas, porque, aunque uno no acierte, la gracia está en el camino.
Después, me detengo en el magnífico video de Baglietto y Vitale interpretando “Balada para un loco”. Qué fuerza tiene esa versión, con el Coliseo como escenario y Piazzolla latiendo en cada acorde. Es un puente entre lo popular y lo eterno, donde la locura se vuelve música y la música se vuelve memoria.
Y finalmente, tu sección “Acá no zafás: Muñeca”. Qué hondura tiene ese relato: la muñeca como objeto frágil y fuerte, testigo de la niñez, de los amores, de las mudanzas y de la identidad que se resiste a disolverse. Esa muñeca de yeso es más que un recuerdo: es raíz, es espejo, es herencia. Me conmovió la imagen de tu hija heredando no solo el objeto, sino la historia que lo envuelve, como quien recibe una antorcha de memoria.
En suma, dulce Lu, tu post es un viaje completo: empieza con la risa, se eleva con la música y se aquieta con la nostalgia.
Gracias por regalarnos esa mezcla de juego, arte y vida.
Un fuerte abrazo.
Buen día Enrique! Cómo le digo a Campi, mi idea al escribir esta entrada fue justamente que pasáramos un rato divertido.
BorrarAsí que ¡me doy por satisfecha!
Esa versión de "Balada para un loco" también a mi me encanta.
Esa muñeca en verdad es todo un símbolo...¿La guardará mi hija cuando yo ya no esté en este plano? Mmmmmmm ¡Quién sabe!
Gracias por tus siempre amorosas palabras amigo querido
Espero estés disfrutando del domingo. ¿Con los nietos tal vez?
Abrazo y ¡buen comienzo de semana!
Me hiciste reír. Ten un buen fin de semana. Te mando un beso.
ResponderBorrarGenial si te has reído! Que tengas una muy buena semana.
BorrarBeso
Ya en el segundo párrafo de "Muñeca", promediando tu impecable impactante relato, se me humedecieron los ojos, porque no escribiste meramente este relato: lo concebiste y se lo transmitiste tal cual a cada palabra, y leerlo me impregnó la mirada y de ahí esa mojadura de emoción y tristería, diría Ferrer, por el destino que tan bien destacaste de esa muñeca recorriendo las épocas y generaciones con su bagaje de vivencias que afortunadamente rescataste del anonimato y de alguna manera en el texto eternizaste... Admirable relato, Lu, amiga, pura sensible emoción una vez más transmitida!!
ResponderBorrarDel juego acerté 2,3 y 4. Pero me encantó.
Abrazo inmenso hasta vos!!
Hola Carlos.
BorrarEn verdad, este relato es "muy fuerte y caro a mis sentimientos" y se agradecen tus palabras amigo. Así salió hace muchos años, como dije, pero así; "de una".
Bien ahí por esos aciertos, pero como vengo diciendo, lo importante para mi es que pasen un rato sonriendo.
¡Gracias!
Va mi abrazo ¡buen comienzo de semana!
Your post made me smile 😃 😊 Warm greetings from Montreal, Canada 😊 ❤️ 🇨🇦
ResponderBorrarGracias!! Lindo saber que sonríen con mi post. ¡Era la idea cuando lo escribí!
BorrarSaludos desde el sur del sur
Hola LU!; aquí Gra (como te gusta decirme tú). Continúo con mi "dejadez" para retomar la escritura. Pero sí vengo a leerte y saber de ti.
ResponderBorrarSigo en recuperación. El cansancio, entre el problema de salud y dos viajes a la vez fueron demasiado!
Gracioso, ocurrente tu juego de preguntas. Obviamente, no supe ninguna.
Tal como escribes; creo que todos "somos pasajeros" en esta vida. Y sí por esas cosas de cada uno, conservas tu muñeca de yeso, es todo un desafío al tiempo y a la memoria. Los objetos hablan y a algunos les damos vida. Algo así nos sucedía con "nuestra primera muñeca de yeso" que también supe tener. La emoción cuando me la regaló una de mis tías!
Ya ves, Lu: tu "casa de letritas" tiene la magia del recuerdo". Atrapas vivencias pasadas y nos diviertes a la vez.
Gracias! Y gracias por esta música que penetra el alma!
Gra querida! Somos dos las que "andamos como podemos" Ya te contaré.
BorrarEsa muñeca de yeso la verdad es que creo que sigue existiendo milagrosamente.
¡Imagina la cantidad de años que tiene! Y, me pregunto, ¿Cómo habré hecho para que no se rompa cuando yo era pequeñita? ¿Jugaría con ella o estaría en alguna repisa? Eso no lo recuerdo y ya no tengo a quien preguntarle.
Gracias a ti amiga por tus palabritas alentadoras.
¡Que tengas una muy buena semana!
Abrazo
Hola, Lu.
ResponderBorrarNo acerté ni una :)
Tu relato delicioso me ha recordado a algo parecido que le ocurre a Adrián. Hoy tiene 9 años. Cuando tenía 2, alguien le regaló un corderito de peluche. No se separaba de él, lo arrastraba bajo su brazo donde quiera que fuese, dormía abrazado a él, le chapurreaba con su lenguaje incipiente... Algún año más tarde, mientras sostenía el peluche en sus brazos, le pregunté. "¿cómo se llama tu ovejita?". Me miró un rato, y me contestó, muy serio. "Oveja"
Y Oveja sigue acompañándolo en sus noches, en sus viajes, cada vez que duerme en mi casa... Ha sido lavado mil veces, sus patas y orejas están algo descoyuntadas, pero ahí sigue, confidente permanente de Adrián... Quizás lo hereden sus hijos, cuando sólo sea un manojo de hilachas.
Abrazote, Lu.
Bueno Diego, buscaré algunas adivinanzas sobre planetas, astros, asteroides o sobre aves...¡Seguro aciertas todas! 😊
BorrarEn verdad lo que espero es que te haya sacado alguna sonrisa.
Me encanta la historia de Adrián y su peluche.
Te cuento que mi hija -37 años- conserva su peluche preferido que está en las mismas condiciones que el de tu nieto. Está guardado acá, en mi casa y ella cuando viene más de una vez ¡le hecha un vistazo! Fue, es y será su "Colito" así lo llamaba pues no podía decir "Conejito"
Va mi abrazo
¡Buena semana!
No le achunte a ninguna. Incluso pensé que la primera era la "vuelta chiclistica" pero no...
ResponderBorrarSalu2
Hola Carlos. No acertaste pero , la verdad, es muy ingeniosa la respuesta que pensaste para la primera. ¡Bien podría haber sido!
BorrarSaludos ¡que tengas un gran día!
Bella Lu, una lectura hermosa que puso una sonrisa en mi rostro,
ResponderBorrarNo acerté ninguna, eso me dice que soy mala para las adivinanzas.
Tu relato conmovedor, yo tengo como reliquia una pequeña colección de las novelas Corín Tellado que me regalo mi suegra, era fanática de esa novelas.
Es una delicia visitarte, te dejo con una sonrisa
Que pases un maravilloso y feliz mes de Diciembre
Besos bella
Hola Mathilde. Lo importante, al menos para mi, no era que adivinaran sino que pasaran un momentito divertido. Y, tal parece, eso lo he logrado.
BorrarLindo saber que atesoras esa colección de Corín Tellado.
¡Gracias!
Que tengas una bello día y feliz diciembre para vos también.
Beso
Hola querida Lu! Si que me he reído con tus chistes de hoy, pues por mas que pensaba no se me ocurría ninguna respuesta y cuando los leí, salió la risa con ganas!
ResponderBorrarY me conmovió tu historia de la muñeca, cuantas veces atesoramos con cariño esos pedacitos de historia que nos remontan a otros tiempos y se convierten en preciados tesoros.
Un abrazote!
Hola Ceci!! Genial si te has reído. Fue mi idea con esta publicación, que pasaran un momentito divertido.
BorrarEsa muñeca de yeso en verdad es una "sobreviviente" En algún momento haré una entrada con su foto y la de otros juguetes que guardo desde mi infancia.
Va mi abrazo. Que tengas un día genial
Olvidé preguntarte cómo te va con la presión? Bajó? A veces el estrés hace de las suyas y nos desordena la presión, me ha pasado un par de veces. Otro abrazo!
ResponderBorrarGracias por preguntar Cecilia querida. De momento está controlada, veremos como sigue. En la edición de mañana cuento algunas otras dolencias que tengo por estos días. ¡uf!
BorrarBeso
Jajaja, Lu, nos has puesto tarea hoy...
ResponderBorrarSoy nula para los chistes.
No he acertado ninguno.
Ah, pero ese relato me ha llegado al alma.
Alguna vez he escrito sobre los juguetes que han formado parte esencial de nuestra infancia y que significan tanto para cada uno.
Un relato conmovedor.
¡Enhorabuena!
Un abrazo.
Como ya dije en otros comentarios, no pasa nada con no adivinar. Mi intención era que , al menos, sonrieran. ¡Y eso tal parece lo he logrado!
BorrarTambién he publicado hace un par de años sobre los juguetes de mi infancia.
Tal vez republique pronto esa entrada.
Abrazo va Maripaz ¡disfruta del finde!