viernes, 24 de julio de 2026

Mi tierra prometida

 Tampoco me importa el mío
Finalmente, luego de una larga semana, he recuperado mi PC.
Esta semana ha sido "congelada" hemos tenido sensaciones térmicas de -14 grados. 
¡Lo que padecí! No, no por el frío. Estuve mucho adentro de mi casa, encerrada como "loca mala" y pidiendo a todos los dioses del universo, además de cruzar los dedos, que no se congelara  la cañería, como me pasó en 2024, tal vez alguien de ustedes lo recuerde.
Felizmente, no pasó. 
Nevar, como a mi me gusta, nevó un solo día. Lamento no haber salido a sacar fotos, porque ya no queda la belleza de esta ciudad cubierta de ese manto blanco.
Lo cierto es que, con tanta preocupación, no he podido pensar mucho en qué compartir.  Lo que sí sé, es que quiero que salga una "edición relax".
Entonces se me ha ocurrido compartir unos fragmentos del libro "Secretos de familia" - Una genial obra de Graciela Beatriz Cabal. No es ninguna primicia literaria. Es un libro cuya primera edición data de 1995. En lo que a mi respecta lo tengo desde 1999 y, desde entonces hasta el presente, siempre regreso a él. Cabe aclarar que la historia se sitúa en Buenos Aires entre 1940 y 1952 y es relatada por la niña que fue en ese entonces la autora. 
Para aflojar tensiones y sonreír, los siguientes párrafos...¡Que los disfruten!
“Por la playa se acerca un señor y una señora, todos vestidos: la señora tiene traje blanco, largo, y sombrero con flores; el señor va de negro. El señor de negro se agacha y me alza. “¡Linda nena! ¿Cómo te llamas?”, dice. “Puta”, le digo yo al señor, que es un Presidente de la Nación."

“Estoy muy admirada porque la lancha la maneja mi abuelo, que para manejar mejor se puso gorra de marinero.
Yo, mi mamá y mi abuelo vamos contentos. Gran Mamá y mi tía la soltera van serias, porque ellas siempre están ofendidas con mi abuelo por cosas del pasado, como dice Gran Mamá.
Mi papá también va serio, pero él no está ofendido, está asustado porque no sabe nadar y porque le tiene desconfianza a mi abuelo, aunque tenga gorra.”

"Ya me lo sé todo al Catecismo, pero algunas cosas no las entiendo. Yo quiero entender y pregunto: ¿Qué es fornicar? Primero le pregunto a mi mamá y mi mamá me dice que mejor le pregunte a la señorita Fanny. Le pregunto a la señorita Fanny y ella me mira raro y no me contesta y algunos chicos se ríen. (Rodríguez no se ríe porque ella es mi amiga y porque tampoco sabe) Entonces le pregunto de nuevo a la señorita Fanny y ella me dice que fornicar es hacer cosas malas.
"Bueno" le digo yo y me quedo tranquila.

"El cura viejito, en cambio, cree que soy muy mala, un diablo, y dice que va a tener que hablar con mis padres. Se enoja mucho cuando le digo que robo.
Pero cuando le digo que fornico se enoja tanto que se sale de su cajón y me mira."...…
..."¿Con quien fornicas?, me pregunta furioso el cura viejito. "Y...con Cristini, con Genaro, con Tito, y a veces sola, digo yo. (Con Rodríguez no digo, porque Rodríguez nunca hace cosas malas y además porque ahora le toca confesarse a ella).

“Antes de entrar a la Recoleta, Gran Mamá compra montones de flores. “ A los muertos les encantan las flores”, dice. Y saca el rosario de piedritas violetas, para caminar jugando con las piedritas, como le gusta a ella.
Gran mamá tarda mucho, por las piernas gordas, por los juanetes y porque es una señora mayor llena de enfermedades. Entonces yo corro adelante y voy espiando adentro de las casitas. Pero las casitas no son casitas de verdad, con mesa, silla y cama. Estas de acá lo que tienen son manteles de cumpleaños. Y también velas, santos y cosas de iglesia. Y los cajones de los muertos, con los muertos por dentro y los manteles de cumpleaños por fuera.”
Gracias por pasar. Hasta el viernes que viene, o hasta cuando gusten volver
  Lu
                         Esa Musiquita en el recuerdo
                                                                    Acá no zafás:
   (por eso me hice “bloggera”, para publicarme...entrega Nº642 de la                                                                          suelta de mis letritas)
Nota: Encontré, sin buscarlo, este poema que escribí en 2016  y que he publicado una sola vez, allá por el tiempo en que lo escribí. Mi sentir sigue siendo el mismo, y por eso he decidido compartirlo.
Mi tierra prometida
Te convierto en poema,
Ushuaia de  penas 
venidas y quedadas
hechizadas y exorcizadas
entre vientos de cambio
al sur del sur
Te llevo en mis  entrañas
Ushuaia
y derramo  lágrimas
por vos, al ver 
tanto bosque derribado
tanto suelo descuidado
tanto construir hacia arriba
tapando el paisaje
y la hermosa Bahía
Tantos sueños aquí anclados
tanta vida
tanta muerte...
desde los Onas y los Yaganes
hasta nuestro desordenado  presente.

Pero aún …
con tanto cambio
con las gentes sin arraigo
los intereses creados
-a pesar de todo-
sigo amando este suelo
con sus bosques, su Bahía
sus senderos,
flora y fauna
es la ciudad más austral,
y es mi "tierra prometida".

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