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viernes, 15 de agosto de 2025

Oración por la palabra

  Tampoco me importa el mío
Semana muy triste para mi. Mi Callejerito, el Michifou, hace ya siete días que no viene. 
Y, por más que intento pensar que anda por allí de parranda, mi corazón me dice que no. Que algo muy feo le ha sucedido. 
Y aunque trato de esquivar los malos pensamientos, regresan a mi una y otra vez.
¿Lo mataron los perros? ¿Alguien lo envenenó? Hay, lamentablemente, muchas personas dañinas, inhumanas, que no soportan a los gatos...Eso es real y por lo tanto, pueden haberlo asesinado de una u otra manera.
¡Qué angustia no saber que le pasó! 
De pronto, arranco esas ideas y pienso que tal vez sólo lo tengan en alguna casa dándole mucho amor...
Y una vez más, las causalidades ante mi vista. Buscando mi "Oración por la palabra" en ediciones anteriores, me he topado con tres frases mías que hablan de la esperanza como medio para seguir resistiendo cualquier embate de la vida.
Entonces, y para sostener la esperanza de que Michifou aún pueda aparecer acá las republico. 
La esperanza es: creer en algo a pie juntillas, desearlo, esperarlo y actuar en consecuencia cada día.

Proyectar y tener esperanza de lograr "ese sueño" es una forma de crecer, de avanzar... de no morir un poco cada día.

¿Vivir sin haber encontrado "el amor"? Sí es posible,  claro que con la esperanza sostenida en que "mañana" lo encontraré.

Sigo esperándote Michi de mi corazón, sigo dejándote la puerta abierta con la esperanza de que el día menos pensado entres como si nada, reclamando tu plato de comida o subas al cuarto rapidito para  dormir una larga siesta.

¡Gracias  por pasar!
Hasta el viernes que viene o hasta cuando gusten volver.
 
Lu
Esa Musiquita en el recuerdo
NOTA: Sin tener claro que buscaba en YouTube para compartir en esta edición...
¡Miren qué joyita encontré! Bueno...al menos a mi eso me parece ¡un lujito! No sé a ustedes.
                                          Acá no zafás:
   (por eso me hice “bloguera”, para publicarme...entrega Nº603 de la                                                                                suelta de mis letritas)
                                                              Oración por la palabra   
Por que todos y todas
crucemos el puente…
Puente de palabras
que unen
que confiesan
que contienen
que disienten
que expresan
que socializan
que reflexionan

Que no faltes nunca
palabra
en las mesas familiares
en las cárceles
en los hospitales
en los establecimientos escolares

Por que surjan
palabras de aliento
palabras con sentido
que desplacen
una y otra vez
tanta palabra vana,
hueca, sin contenido…
Que surjan de nuevo
palabras con valores
antiguas palabras
como  las de los abuelos
palabra empeñada
¡mejor que firmada!

Que
renovadas, nuevas
sonoras
esperanzadas
lleguen  palabras
para ser leídas por todos y todas
para acercar
para comprender la diversidad
para respetar las diferencias
por el derecho
de ser personas.

Por nuevas palabras
plenas de sabores
para ser degustadas
palabras que exacerben
todos los sentidos
palabras de colores
palabras con sonidos
que bailen, que vuelen
con aires de cambio
Palabras sin violencia
que nos crezcan mejores
echando raíces
en cada  conciencia.
Amén

viernes, 20 de septiembre de 2024

Crecer al hijo

 Tampoco me importa el mío
Con poca imaginación en estos días pensaba y no se me ocurría qué compartir en esta entrada. 
Y, quién sabe qué asociación libre habré hecho, recordé los bellos tiempos en que el bowling era una gran diversión para la gente joven. 
Entonces...decidí hacer una breve reseña de ello.
Mediados de los 70, poco más o menos, por lo que imagino que todos y todas alguna vez han estado, al menos un par de veces, en los famosos bares donde podíamos pasar horas con nuestros amigos y amigas jugando bowling. 
¡Era glorioso el momento en que hacíamos un strike! 
Luego, los bolos eran levantados por muchachos que trabajaban en eso...¿Banderilleros los llamaban? 
Era muy divertido y amigable este juego aunque no fuéramos campeones o campeonas del mismo. Era tan solo el hecho de juntarnos, tomar cerveza, o café, o gaseosa, comer una hamburguesa, o un tostado y abrazarnos sin importar demasiado quién ganaba o perdía...
Era un buen lugar también para entablar conversación con algún  que otro galancete...
Luego (ya en los 80) aparecieron los bowlings mecánicos...y algo empezó a cambiar.
En fin, que debe haber más para comentar, pero estoy teniendo algunos inconvenientes y no estoy muy concentrada ni divertida.
La pregunta hoy es: ¿No existen más los bowlings? Sin duda la juventud actual disfruta de otros pasatiempos, pero, espero que aún existan, aunque sea para los que ya pasamos nuestra juventud, divirtiéndonos, entre otras cosas,  con este juego

Ya mencioné que estoy teniendo algunas dificultades. Son de índole familiar y eso me tiene muy tiste, bloqueada, estresada y con ganas de nada.
Mi cerebro y mi alma están tan caóticos como la realidad que está viviendo mi país.
Por lo mismo, he decidido que no publicaré la próxima semana. 
Me tomaré una semanita de descanso para ordenar mis ideas y ver si alguna musa, aunque sea una, o alguna neurona regresan a mi.
Gracias por el aguante, hasta el viernes 04 de octubre o hasta cuando gusten volver.
 
Lu
Esa Musiquita en el recuerdo
                                           Acá no zafás:
   (por eso me hice “bloguera”, para publicarme...entrega Nº567 de la                                                                                 suelta de mis letritas)
NOTA: sin nuevas producciones,  busco en mi archivo y comparto este poema.
Tal vez no sea casual que sea justo este y no otro...
Crecer al hijo
Agrietadas
las manos
se hunden en la tierra
escarban
profundo
y se vuelven raíces
y se hacen sombra
para cobijar
el nido...
y se hacen frutos
y se vuelven pan
para alimentar 
al niño
y también señal
mostrando 
el camino...
Hasta que parte él
buscando destino...

Y la madre
despierta un día
con las manos doloridas
sin fuerzas
sin ganas
sin hijo...
y se pregunta entonces
para qué ha vivido...

viernes, 24 de septiembre de 2021

Domingo

  Tampoco me importa el mío
Difíciles días estoy viviendo. Es inenarrable como se siente el vacío que trajo a mi vida la muerte de mi gatito Momo.
En cada momento del día y haga lo que haga noto su ausencia.
Pero...
sé que también voy a  salir de este duelo, sé que mañana será mejor tanto como sé que lo voy a extrañar hasta mi último suspiro.
Total que intento proyectar, y estoy pensando en la posibilidad de hacer parte de la ruta francesa del Camino de Santiago en 2022.
No se me ocurrió en estos días. No. Cuando en 2017 hice parte del camino portugués, la experiencia fue verdaderamente maravillosa y sentí que volvería a hacer otro de los caminos. 
Pensé entonces, y lo sostengo,  que el próximo sería el camino francés.
¿Y porqué aun no lo hice? Por mi eterno inconveniente: falta de compañía para realizarlo. 
Si bien no tengo dificultad alguna para viajar sola por el mundo insisto en que esta experiencia de peregrina necesito hacerla con alguien de mis afectos.
Y, al respecto, pareciera que llegó el momento. Estando en María Susana se lo propuse a Cris, una encantadora mujer de mi familia (sobrina segunda, habida cuenta que su padre es mi primo hermano).
¡Y se entusiasmó con la idea! 
Entonces
Ni bien regresé a casa volví a buscar material sobre los caminos de Santiago y estaba en eso cuando sucedió la trágica muerte de mi gatito...
Apenas unas horas antes de escribir esta crónica, hablamos con Cris por teléfono, de hecho fue ella quien me sugirió el tema para compartir con ustedes en esta ocasión, y con su aliento, sus ganas y su buena onda, voy a retomar la búsqueda de data y más. 
Por ahora es solo una expresión de deseo. No soy de las que puede planificar, no me gusta hacerlo, con más de seis meses de anticipación. De momento, con buscar info, imaginar situaciones y  fechas posibles es suficiente. 
Y ¿cómo lo llevan quienes  ahora mismo me están leyendo? 
Digo, eso de proyectar, de hacer planes. ¿Son de anticipar y organizar con mucho tiempo? No solo planes de viaje, sino en general. Por ejemplo, con quien pasarán las fiestas de Navidad y Año nuevo, o adonde irán las vacaciones siguientes, o que comprarán para la casa...
No es mi caso...nunca sé con quien pasaré fiestas hasta apenas una semana antes, tampoco que viajes haré dentro de un año o más y así con todo. 
Ya me voy, pero antes quiero compartir un vídeo breve con un poco de historia del Camino de Santiago y a propósito ¿tienen alguna experiencia como peregrinos y peregrinas?           
Cabe aclarar que cada quien que hace alguno de los Caminos de Santiago, tiene su propia razón de hacerlo. Y esas razones pueden ser tantas como peregrinos haya recorriendo los caminos. 
En mi caso personal es por la aventura de vivirlo, por conocer sitios de una manera diferente, por maravillarme una vez más ante la belleza natural y la historia puesta allí ante mis ojos.
Gracias por pasar. Hasta el viernes próximo, o hasta cuando gusten volver.
 Lu
Música en tiempos de covid-19
Acá no zafás:
(por eso me hice “bloggera”, para publicarme...entrega Nº412 de la suelta de mis letritas)
Domingo...

Soledades ensambladas
caen las máscaras
escenario vacío
se abre el telón
y la nada
Nada la
tristeza
regodeándose
en un mar
de lágrimas
sola y tu alma...

Luces que se apagan
telón cerrado
más acá
y más allá
la nada
Nada con la
marea alta
las defensas bajas
hay que surfearla
y falta la tabla...

Al fin llega el lunes,
se prenden las luces
la nueva semana
presenta
un mandala
desborda energía
sonrisas depura
inventa escenarios
dibuja horizontes..

Pero nada cambia
el séptimo día
nunca descansa
acecha en la cola
tiende su mortaja
atrapa, envuelve
y te abraza...te abrasa.