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viernes, 12 de abril de 2024

Cita a ciegas

 Tampoco me importa el mío
Nevó amigos y amigas. Y más de lo que puede verse en las imágenes que logré tomar porque luego de la nevadita salió el sol y, a las 14 hs, cuando salí de recorrida por mi barrio cámara en mano, ya no quedaba tanta nieve como sí hubo a la mañana. 
Por hoy, nada de cháchara entonces. Los y las invito a compartir mi registro del día lunes 08 de abril. No sin antes dejarle una advertencia/ruego al Sr Invierno:

¡Calma invierno! No avances sobre el bello otoño! ¡Déjalo ser! Aún no coloreó todo el bosque y ya vienes nevando. ¡Espera tu turno invierno entrometido!🍁🍂🍂



Recuerden que pueden ver las fotos más grandes haciendo clic sobre las mismas
Gracias por pasar. Hasta el viernes que viene, o hasta cuando gusten volver.
Lu 
Esa Musiquita en el recuerdo 
NOTA: Busqué este tema para compartir porque actualmente la policía está reprimiendo de forma salvaje a las personas de los comedores barriales que reclaman alimentos. (Y cualquier manifestación pacífica y popular es reprimida violentamente).
                                           Acá no zafás:
   (por eso me hice “bloguera”, para publicarme...entrega Nº548 de la                                                                          suelta de mis letritas)
Cita a ciegas
El silencio de esa noche, se sentía distinto… Tal vez, porque era esa una noche muy particular…
Juana, recordaba los pormenores del encuentro reciente, y latía más aprisa su corazón, casi delatándola en la oscuridad de su habitación.
Cuatro de la madrugada y el sueño, enredado en sus pensamientos, no lograba acomodarse para bajarle los párpados hasta convertirlos en apenas una línea cercada por sus largas pestañas. 
Pensó en Juan…y sonrió por esa coincidencia homónima.
Pensó en el buen sexo que habían tenido aún más allá, o más acá, de que ese fuera el primer encuentro resultante de una cita a ciegas.
Recordó los dedos hábiles del hombre nuevo, las lenguas sedientas y los fluidos corporales deslizándose por su piel como río de lava incontenible...Y su risa, también incontenible, al acabar esa fiesta de sexo,  que asumió como la mejor de los últimos meses…
Todo acorde al tipo de citas…excepto por esa corbata que, a Juana, le pareció desubicada…
Y ya no le importó no saber quien era ese Juan que aparece, la seduce, acompaña, entretiene y se revuelca entre sus sabanas con ritmo de vals, bachata y finalmente una auténtica polca de Bohemia…
Es mediodía cuando amanece, aún con olor a sexo, enciende la tele con un gesto rutinario y rutinariamente también sintoniza un noticiero y entonces lo ve.
Es el hombre que hace unas horas apenas se terminó de vestir, le prometió y se prometió otra “noche salvaje”, se anudó con frenesí  la corbata, y partió de su casa con rumbo desconocido.
Cae asesino serial, escucha, y el copete de la noticia que dice: “fue atrapado asesino serial……conocido como “Segundo Polvo”, pues su modus operandi consistía en seducir sexualmente a sus  víctimas y en la segunda cita, ahorcarlas con su corbata…”