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viernes, 23 de octubre de 2020

Revelación

                                                          Tampoco me importa el mío

Confieso que ante mi cero inspiración, en estos tiempos, pensé que estaría bueno conversar con quienes pasan por aquí a visitarme sobre alguna noticia insólita y divertida.
Es que por estos días estoy hasta el moño de coronavirus y no puedo abstraer mi pensamiento de los efectos colaterales que quedarán a partir de esta pandemia. 
Uno de los que más me inquieta es que la desigualdad entre niños, niñas y adolescentes, particularmente, es cada vez mayor al no asistir a las escuelas.  
La desigualdad de oportunidades ahora será muchísimo más grande y será cada vez más difícil de sortear esa barrera.
Pero... 
vuelvo al tema que encontré para compartir que, a mi, ¡me parece muy gracioso!
Leí que que en un zoo de Inglaterra, tuvieron que aislar a 5 loros africanos que recientemente fueron  donados por distintos dueños.
Resulta que estos loros al juntarse, tal parece, se potenciaron unos a otros y empezaron a insultar y decir una serie de groserías las que, seguramente, divertían al público adulto pero, las autoridades del zoo consideraron que las obscenidades que estos parlanchines decían no era adecuadas para ser oídas por los niños y niñas.
De:  https://www.diariodeloeste.com.ar/  extraje el siguiente párrafo. 
“Me llaman gordo cada vez que paso”. Este lamento es de Steve Nichols, el director ejecutivo del Lincolnshire Wildlife Park, una de las “víctimas” de cinco impertinentes loros recién llegados a este parque de vida silvestre situado el este de Inglaterra. Y es que los loros han resultado ser unos maleducados que no dudan en maldecir e insultar a los visitantes. Tanto es así, que el centro ha decidido apartarlos de la vida pública.
Eric, Jade, Elsie, Tyson y Billy son los nombres de estos loros grises africanos
La noticia se puede ver en varios portales de diferentes países así que pueden buscarla si es que les interesa tener más datos sobre esta especie y los sucesos acontecidos en ese zoo.
Como una cosa trae la otra pensé que seguramente estos pobres loritos deben estar como lo estoy yo ¡harta de esta pandemia! y por eso tanta puteada a diestra y siniestra. Y  ya no pude parar con mi asociación de ideas porque, buscando, encontré este vídeo en youtube que no tiene que ver con estos 5 plumíferos impertinentes, pero sí se pueden ver otros de sus congéneres insultando y tras ello un mensaje desgarradoramente realista de UNICEF
Durísimo! ¿Cierto? Y asociando y sin buscarlo vuelvo al principio de este editorial en que digo que no puedo abstraerme de los efectos colaterales que nos va dejando, y quedarán por mucho tiempo, esta pandemia. Aumentaron los feminicidios y la violencia familiar. 
-¡Luuuuuu! Te prometiste poner una nota de humor y por eso decidiste contar lo de los loros.
-Sip...cierto. 
Entonces
para no seguir girando en círculos voy a finalizar con un trabalenguas y dos chistes de loros esperando que pueda sacarles con ellos aunque sea una media sonrisa.
A practicar entonces!!!
La cara del loro se aclara con cloro claro con cloro se aclara la cara del loro.
¿Lo pudieron decir de corrido? ¡Bieennnnnn! Van dos chistes:
Va un loro con su dueño por la calle y de repente pasa un señor y pregunta:
"Disculpe, ¿el animal habla?"
A lo que el loro responde:
"No, señor."
Un ladrón entra a una casa a robar,
  De pronto escucha una voz que dice
- Jesús te está mirando.
Se asusta, voltea y ve que es un Loro quien dijo eso.
Sonriente  le pregunta:
- Lorito ¿Cómo te llamas?
-  Moisés.
- ¿Moisés? 
 -¿Quién fue el idiota que te puso ese nombre?
Y el Loro contesta:
- El mismo que le puso Jesús…
¡Al doberman que está detrás tuyo!
Gracias por pasar. Hasta el viernes próximo, o hasta cada momento en que entremos a "chusmear" ésta, mi casa de letras.
 Lu
                                    Música en tiempos de covid-19 
NOTA: Nada para decir...me encantó y me sentí bien al reafirmar que hay tantas buenas acciones y tanto amor no mostrado en los medios de ¿información? 
Me emociono una y otra vez al escucharlos.
Acá no zafás:
(por eso me hice “bloggera”, para publicarme...entrega Nº 372 de la suelta de mis letritas)
Revelación
Recuerdo la escena; la humedad...los grillos....el sopor de la siesta y tu padre roncando.
No podía dormir y eso me enojaba lo suficiente como para que mi mal humor aumentara directamente proporcional a la temperatura veraniega y santafesina. 
La piel transpirada, olores acordes a tal circunstancia...y esa sed desesperada que no pude calmar ni siquiera con aquella sangría helada.
Dormías, tan chiquita y tranquila, relajada, transpirada...
Una ducha, pensé. Sería un bálsamo.
Agua fresca sobre mis poros abiertos, y ese pulso acelerado que no se aquietaba.
Apenas un batón floreado sobre mi piel húmeda. 
Abrí desesperada la puerta que daba hacia el fondo, y sin pensarlo, me tiré bajo la frondosa higuera, sobre el pasto, recibiendo otra ducha fresca. Esta vez del regador que giraba sin cesar.
Respiraba con dificultad, me sentía habitada por bandadas deseosas de volar, y ese zumbido de abejas enajenadas que no cesaba … 
Una granada estallando, tiñó de rojo el césped y la explosión frutal contrastó, en el silencio de la siesta, con aquel sonido extraño.
Después...no recuerdo. 
Sólo mezcla de imágenes y sonidos...ambulancias, policías, yo trepada al muro de las madreselvas viendo como en una pantalla gigante la escena de muerte de mi vecino.
A prima facie suicidio....escuché o creí escuchar...
la nota es para el juez...dijo alguien...y otra voz gritó: 
_"Señora, Ud., la que está colgada de la medianera...busque su documento, saldrá de testigo."
Aturdida, aún pude escuchar lo único que recuerdo nítidamente: "la nota no dice Sr. Juez”. Dice “Para Victoria, mi amor...."
Tu padre, seguía roncando, como siempre, y vos, tan chiquita soñabas en tu cuna absolutamente ajena y despatarrada
Ahora ya lo sabés. 
Te mando un abrazo 
                                                                Mamá Victoria