Tampoco me importa el mío
Estoy, para no perder la costumbre, escribiendo este editorial a último momento.
Toda la semana pensé en qué contar para no caer en el tema que, lamentablemente, nos atraviesa. Y, como siempre, se me pasó la semana velozmente sin que escribiera nada.
Tuve diferentes emociones y sensaciones, como imagino que cada uno y cada una de ustedes, que fueron variando con el correr de los días.
Lo cierto es que sin saber cómo, me encontré pensando en Ana Frank y sus más de dos años de encierro y pensé que no fue la única que pudo salvar su vida gracias a un cautiverio forzado ofrecido por familias generosas y humanitarias...largos meses de encierro, años en algunos casos, en zótanos, en lugares lúgubres,o donde quiera que sea con el terror de ser econtrados y la esperanza de ser salvados.
Y pensé también en nuestros soldaditos que recién empezaban a vivir la vida-¡18 años tenían!- y los mandaron a Malvinas allá por el 82 a agazaparse en trincheras para esperar allí al enemigo. Cón frío, con hambre, con miedo, con incertidumbre...
Incertidumbre que no eligieron ellos, ni Ana Frank ni su pueblo.
Incertidumbre generada por situaciones de odios, de ambición de poder, por no entender y aceptar la diversidad...
¿Y vos, ellos, ellas, yo y la humanidad toda sin distinción de raza, religión, condición social hoy? Ya sé, tampoco elegimos esta incertidumbre pero la diferencia es que hoy la guerra es contra un enemigo silencioso que nos ataca a todos por igual y tenemos profesionales de diferentes areas en el mundo entero, personas humanitarias, hombres y mujeres de distintos sectores buscano la manera de solucionar el conflicto.
Y si nuestros hermanos y hermanas pasaron el Holocausto o nuestros soldaditos argentinos pasaron encerrados en aquellas circunstancias tan adversas ¿cómo no vamos a poder quedarnos, felices, en nuestras casas? ¿Habrá en el planeta alguna trinchera, algún escondite mejor que nuestro propio hogar?
Tengo claro que hay sectores de la sociedad que viven en sus propios hogares situaciones muy adversas y no les resulta fácil permancecer dentro de sus casas...Es ese otro tema.
Ahora que terminé escribiendo sobre lo que no quería, sé que lo hago pensando en quienes por aquí pasan a"husmear que cuenta hoy Lu" y, aun sin conocerlos puedo apostar a que todos y todas tienen una casa confortable donde transcurrir estos días sin mayores dificultades, con la suerte de contar con ese refugio.
Entonces...
¡A agradecer lo que tenemos, a levantar el ánimo cuando se cae, a planear que podrán hacer en septiembre, octubre, noviembre!
En lo que a mi respecta, tengo ya los dos vuelos, que tenía comprados, cancelados.
El del 13 de abril que era con destino a Comodoro Rivadavia y el del 1 de mayo cuyo destino era Buenos Aires.
Y la venida de mi amiga Carmen, que por cierto quedó trunca, ya que finalmente Latam Chile abrió también su pasaje así que más temprano que tarde estaré disfrutando de su visita.
Y pienso en esos días por venir y saboreo lo fantástico que serán y, en el mientras tanto, salgo a mi jardín a jugar con mi gatito, subo cada tarde a la bici y pedaleo un buen rato mientras leo, converso por distintos medios con amigas y familia, incluso uso mi teléfono fijo -y sí, soy "antigua" y me resisto a abandonarlo. Cocino rico y disfruto mis comidas, sigo con mis cursos de idioma vía Duolingo, leo los blogs amigos, escucho música, busco información de diferentes temas en intenet, converso, guardando la distancia, con mi hija que viene cada tarde al "gimnasio" y luego cuando se va desinfecto como corresponde la bicicleta, -para quienes no saben, hiji vive "pegada" a mi casa. De hecho originalmente era una sola casa que hace algunos años dividimos.
Uf!! Qué manera de extenderme!
Al fin todas las fotos que tomé de mi pequeño parque, mi gatito, mi azalea florecida, pasarán a la semana próxima.
Ojalá si alguien ya está "bajoneado" logre animarse luego de leer este editorial.
También me he bajoneado, obvio, pero decidí no regodearme en la depre y/o tristeza y salí casi tan rápido como entré en ese sentir.
Antes de ir a ver que almuerzo hoy les digo que, por alguna desconcocida razón para mi, el corrector de texto no está funcionando...¡espero no haber incurrido en muchas faltas y/o "dislexias"!
Una vez finalizadas mis actividades cotidianas veré si encuentro, por ensayo y error, como resolver el asunto.
¡Cuídense, cuidémonos los unos a los otros y más temprano que tarde esto será un mal sueño!
Gracias por pasar. Hasta el viernes próximo, o hasta cada momento en que entremos a "chusmear" ésta, mi casa de letras.
Lu recordando a los veteranos y caídos en Malvinas 
Hoy cambio Frases por cuento del genial Landriscina:
NOTA: Intenté encontrar algo muy divertido. No me parece mal este cuento pero...¡no di con lo que quería exactamente! y se me acaba el tiempo. Espero esta semana que viene empezar a pensar este espacio anticipadamente. Ojalá al menos sonrían.
Es perfecto como imita la tonada chilena. ¿O no amiga Carmen?
Acá no zafás:
(por eso me hice “bloggera”, para publicarme...¡así que leé la entrega Nº 350 de la suelta de mis letritas!)
Viento del este...en este momento
Si estuvieran viendo lo mismo que yo en este preciso momento, tal vez, podrían pensar que Mary Poppins está llegando.
Eso sí, podrían pensar idem a mi si aun conservan alma de niño, una pizca de locura, un mucho de optimismo y adoran el realismo mágico.
Caso contrario, quienes no pertenecen a este club que podría llamar "De sana locura en contra de la incertidumbre" lisa y llanamente pensarán que estos días de encierro me han corrido los patitos de la fila o que he perdido varios caramelos del frasco...
Como sea
hay esta mañana viento del este y niebla gris...
Las hojas amarillas revolotean por sobre el parque pequeño, o gran jardín, del fondo de mi casa que observo en vivo y en directo a través de una de mis ventanas abiertas mientras relato para ustedes en espera del arribo de la Poppins.
Mi gatito corretea feliz tratando de cazar esas esquivas hojas amarillentas que danzan y se bambolean al ritmo del viento...el aire es cálido, cada vez más cálido y me pregunto como hará Mary para que no se le de vuelta el paraguas con semejante viento.
Me pregunto también si vendrá con barbijo...¡Y me rio de la ocurrencia! Ciertamente ella no lo necesita.
Entonces
Algo sucede. Mi gato se ha quedado quietecito y con los ojos fijos, enormes, en un punto en el que no diviso nada. Sube y baja la cabeza como cuando juego con él mostrándole su pelotita amarilla...corre detrás de algo que no logro ver y ya regresa trayendo alguna cosa apretada entre sus dientes. Solo espero que no sea un pajarito...
Al fin se acerca más y, finalmente, lo veo ¡¡ es un guante blanco!!
¿Habrá llegado Mary y no pude verla porque me distraje un momento y retorné a la realidad al pensarla con barbijo?
¿Será tan solo un viejo guante abandonado en algún sitio y que, por obra y gracia de la ventisca, llegó hasta aquí? O...
Si aun estás leyendo este relato podrás darle el final que más te agrade.
Porque
aquí acabo mi cuento justo en el momento en que cesa el viento.
"Viento del Este y niebla gris anuncian que viene lo que ha de venir. No me imagino lo que va a suceder, mas lo que ahora pase ya pasó otra vez."
Canción de Bert en "Mary Poppins"