Tampoco me importa el mío
Cada 24 de marzo el pasado sí me importa porque creo que, a partir de él, deberíamos reconstruir diariamente nuestra historia como colectivo social. La memoria sirve para reconstruir, repensar y no repetir errores.
Quienes vivimos épocas de tanto horror sabemos que, aún con las imperfecciones de las democracias, nada hay mejor que sentirse libres.
Nada mejor que poder decir, pensar, hacer, vestirse, SER, como cada quien lo siente sin el temor de que "a la vuelta" te priven de tu libertad, te torturen y/o desaparezcan por ser "diferente".
Escuchar la música que se te dan las ganas, leer la literatura que más va con tu ideología, ver las películas que quieras, sin tener que andar quemando todo "por si acaso".
¿Qué daño podían hacer esos 10 adolescentes que, en la ciudad de La Plata, solicitaban boleto estudiantil? La Noche de los lápices, se dio en llamar al secuestro y desaparición de los mismos, ocurridos entre el 16 y 17 de septiembre del 76.
Cuatro sobrevivieron y dan testimonio de las torturas y asesinatos. Los/las seis restantes permanecen desaparecidos.
¿Qué daño podrían hacer las monjas francesas, secuestradas, torturadas y asesinadas en el 77? ¡Ninguno! Pero, obvio, los genocidas no podían permitir que sigan con su activo compromiso social en barrios carenciados y su colaboración con el incipiente movimiento de derechos humanos que buscaba a los desaparecidos.
¿Y "el Negrito"? Secuestrado y desaparecido, con tan solo 15 años, en abril del 76.
Torturado y empalado en El Campito, posteriormente arrojado al mar en un "vuelo de la muerte" Su cuerpo fue encontrado el 13 de mayo de 1976 en las costas uruguayas.
Solo por mencionar tres de tan horrorosos acontecimientos.
Los vuelos de la muerte, los bebés robados, las peores torturas que se conocen en la historia...¡Y tanto más para decir!
¿Y sólo pueden argumentar que no son 30.000? o ¿Decir que la historia no está completa?
Los genocidas fueron juzgados ante un tribunal...sus víctimas fueron despojadas de toda oportunidad jurídica, siendo torturadas, violadas y asesinadas en la clandestinidad.
Fue TERRORISMO DE ESTADO, no tiene otro calificativo posible.
Otro 24 de marzo, entonces, para recordar y conmemorar. Más aún con este gobierno negacionista que "supimos conseguir" y que de democrático poco tiene.
Y sí, claro que fui a la marcha...felizmente se han colmado las plazas del país lo que demuestra que la memoria sigue activa y que la mayoría de argentinos y argentinas decimos, y diremos hasta quedarnos sin voz,
¡¡NUNCA MÁS!!
Esa fue la pancarta que llevé a la marcha:
Esa Musiquita en el recuerdo
Acá no zafás:
(por eso me hice “bloggera”, para publicarme...entrega Nº630 de la suelta de mis letritas)
NOTA: Una vez más, recurro a mis archivos. Espero les agrade el poema que de ellos escogí para compartir en esta ocasión.
Esquinas
En la calle de la vida
el pasado y el presente
se encuentran,
o desencuentran,
en la vereda experiencia
a la vuelta de la esquina.
Es en mágicas esquinas
donde fluyen y confluyen
los amigos
los amores, las intrigas
el futuro…
¿Quién vendrá del otro lado
enviado del destino?
Las esquinas tienen bares
medialunas
y café…
y ese olor particular
de restó de mediodía.
Marcan citas
con horario
y guardan,
en sus baldosas,
el registro del pasado
que no olvida ni perdona
esas muertes clandestinas
a la vuelta de una esquina.
De esa esquina del horror
dependía tu futuro
por la izquierda
o la derecha
según fuera tu elección
aparecías en la cuneta
con un tiro en la cabeza.
Y en este tiempo
mas manso,
que no significa tranquilo,
las esquinas por la noche
pueden ser muy peligrosas
o de amores atrevidos.
Como sea…
las esquinas misteriosas
¡se parecen a la vida!

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