¡Se veía bellísimo el paisaje soleado! Lamentablemente no se refleja en mis fotos...
Santa Rita
Ese día algo me pasó y creo que fue Santa Rita la que me ayudó.
Nada grave, nada que no tuviera solución, pero que complicaba un poco más la semana tan nevada.
Salí a palear nieve y, luego de 40 minutos de hacerlo, al entrar a mi casa me di cuenta de que había perdido las llaves.
No sé como fue, porque no soy devota ni conozco la vida de los santos, pero me acordé que decían que Santa Rita era la patrona de lo imposible. Sólo dije ¡Santa Rita ayúdame a encontrar todas mis llaves!
Tomé nuevamente la pala y, a pesar de que el sector que tenía que barrer era amplio, fui directo a un sitio y en la segunda palada ¡hallé mis llaves!
Y con mis llaves encontré a Juan, que era el cerrajero al que había llamado para que me auxilie.
-Hola! Llegaste justo en el momento en que acabo de rescatar mi llavero que se había enterrado en la nieve.
Te pido disculpas, y por supuesto te voy a pagar lo que corresponda, por haber echo que te movilizaras hasta acá, le dije sosteniendo triunfal las llaves en mi mano.
¿Cuánto te puedo cobrar? Me respondió, con una voz que sonaba a Pancho Ibáñez, en los tiempos que conducía “El deporte y el hombre”.
-Lo que corresponda, dije y me di cuenta de que habíamos iniciado un juego de seducción y las feromonas estaban en una danza frenética imposible de detener.
-¿Qué te parece una cena? fue su seductora respuesta.
Esa noche vino a cenar a mi casa como “parte de pago”...
Y
hace un año que sigo "pagando" con enorme placer.
¡Ya aprendí a hacer copias de llaves! Juan es el mejor hombre, el mejor cerrajero, el mejor docente y ¡el mejor amante!
¡Gracias Santa Rita!
Lu, qué manera tan luminosa de despedirte por unas semanas: entre preparativos, afectos y ese viaje que ya late en tu voz. Y qué relato tan entrañable el de Santa Rita, capaz de convertir un contratiempo en una historia llena de humor, destino y calor humano. Ese encuentro con Juan, nacido de una llave perdida en la nieve, parece escrito por la vida misma. Gracias por compartir siempre con tanta cercanía y por dejar estas fotos que guardan la alegría del sol.
ResponderBorrarUn fuerte abrazo.
Buen día Enrique.
BorrarEse relato lo escribí hace algunos años y surgió a partir de que en verdad perdí, por unos instantes, la llave de mi auto. Cierto es también que luego de unas paleadas la encontré bajo la nieve.
Lamento, en todo caso, no haber llamado a algún cerrajero... 😊
Va mi abrazo y ya pronto estaré viajando así que ¡hasta mi regreso!
Lu, me gustó esta sencilla entrada, las fotos, la canción y el relato con Santa Rita, tan posible en Ushuaia. Lamento que no voy a poder leerte algunas semanas, pero sé que te gusta en invierno hacer algún viaje por nuestro país. ¡Qué bueno el comentario de tu amigo ETF!!!
ResponderBorrarHola Cris
BorrarEnrique es siempre muy generoso con sus devoluciones y se lo agradezco. Son, como me gusta decir, una verdadera "caricia al alma"
Aún tenemos tiempo de cafetear antes de mi partida
Esta semana veremos si podemos coordinar.
Te voy a llamar a vos y a Bea
Abrazo
Hermosa la canción y el video. Las fotos tienen un encanto especial al mirarlas más grandes, la quinta es una obra de arte.
ResponderBorrarEl cuento creo haberlo leido en tu blog, pero igual te digo que está muy bueno.
Disfruta por Munro, y que lo pases muy lindo en Rosario.
Abrazo y buen viaje.
Hola María Rosa, qué lindo saber que te han gustado las fotos.
Borrar¡Me dejas impresionada con tu buena memoria!
Si, lo he publicado en marzo del 2024 y lo has comentado entonces por eso tengo la certeza de que lo leíste en esa oportunidad.
¡Gracias! Espero que me toque buen clima, que por acá está horrible
Abrazo
¡hasta mi regreso!
Hola Lu, muy bonitas fotos, gracias por darnos a conocer tu bella Ushuaia. La picardía de tu cuento me hizo sonreir :))
ResponderBorrarQue pases lindos tiempos en tu viaje, hasta pronto!
Un abrazo
Ceci, hola. Me gusta ese cuento, ¡una pena que solo sea "puro cuento" !😊
BorrarGracias y ¡hasta mi regreso!
Abrazos, uno por cada viernes que no publique
Te extrañare. Suerte con el viaje y con tu estadía. Lindas fotos. Yo en cambio ya volvi. Te mando un beso y gracias por tu cariño.
ResponderBorrarAsí es Citu, vos volviste...¡yo me voy! Es un tiempo de idas y retornos en el mundillo Blogger. También se fue Campirela.
BorrarGracias.
Beso y hasta mi regreso
Bellísima anécdota con la que lograste contar una romántica historia no edulcorada sino vital-sentimental, como a mí me gustan...
ResponderBorrarBuen viaje Lu viajera amiga. Los gustos hay que dárselo en vida, como en tu historia, a eso me refería!!
Abrazo de corazón!!
Hola Carlos. me alegra saber que has disfrutado de mi historia, surgida a partir de una pérdida real-sólo por un rato- de la llave de mi auto. Y, como le digo a Enrique: Lamento, en todo caso, no haber llamado a algún cerrajero... 😊
BorrarYa estoy en la recta final, preparando valija, bolso de mano, y todos los detalles previos a la partida.
Abrazo
¡Hasta mi regreso!
LU; viajera empedernida!😂
ResponderBorrarTe felicito; sé cuanto lo disfrutas y más estar con tus seres queridos. Eso implica además que has superado los problemas de salud.
Por aquí “aprendiendo a volver a caminar” y con un cambio “de cabeza” bien importante.
Feliz estada!!
Besos!!
Lindas fotografías del invierno en USHUAIA.🗻
¡¡Hola Gra!! ¿Puedes creerlo? Ayer me acordé toda la tarde de vos y pensé "Mañana le escribo" Y hoy, al despertarme y encender la tablet, encontré tu comentario bloguero.
BorrarFelizmente - luego de 3 semanas- la fisura soldó. Al menos ya no me duele, por lo que presumo que está todo bien.
Te mando mail.
Abrazo ¡hasta mi regreso!
Que imágenes más hermosas, Lu. Me gustaron mucho los reflejos de las gaviotas. Me sacaste una sonrisa con tu relato. Que tengas un feliz viaje. Un abrazo.
ResponderBorrarMil gracias Gil! Voy reincorporándome despacito al mundillo Blogger.
BorrarAbrazo
¡Hala!, otra vez de viaje, así que te tengo que decir que viajas más que el baúl de la piquer...jeje. Y yo que me alegro mucho, así que a disfrutarlo que la vida son dos días.
ResponderBorrarEntrañable tu relato sobre Santa Rita, aunque te voy a decir que por aquí cuando se extravía algo solemos recurrir a San Cucufato, y cogemos un pañuelo y le hacemos un nudo bien apretado en el mismo, y le hacemos el siguiente rezo: "San Cucufato, San Cucufato, los cojones te los hato, y hasta que no encuentre lo que busco, no te los desato; y suele aparecer...Importante es, no olvidarse de aflojar el nudo de los huevos de San Cucufato. jaja.
Las fotografías son una preciosidad.
Manuel, ya de regreso, despacito voy volviendo a mi cotidiano.
BorrarPor aquí también se hace -o se hacía- algo similar a lo que me cuentas.
Usábamos la misma retahíla pero decíamos "Santo Pilatos"
Va mi abrazo ¡buena semana!
Sé que llego tarde, me he entretenido demasiado paseando por tus paisajes :)
ResponderBorrarDe tu relato... yo creo que Juan ocultó previamente las llaves par luego ser el héroe que las encontró :) El premio mereció la pena :)
Un abrazo, Lu, esperando tu regreso.
Hola Diego. Gracias por pasar.
ResponderBorrarPoquito a poco voy volviendo al mundillo Blogger.
No he traído fotos de este viaje...¡ya veremos cómo sigo!
Abrazo
Te deseo una buena semana y me alegra que volvieras . Espero que hasyas pasado bien en tu viaje. Te mando un beso.
ResponderBorrarGracias J.P.! Buena semana para ti también
ResponderBorrarBeso