viernes, 2 de octubre de 2026

Traje de ...

 Tampoco me importa el mío
Me gustó mucho recordar anécdotas y, por sus respuestas, creo que todos y todas han reído con ellas. 
Entonces he decidido que, en esta ocasión, contaré dos más y prometo que para el viernes próximo cambiaré de tema. 
Pero créanme que hoy salen dos que "no tienen desperdicio" y que tal vez los haga pensar en la posibilidad de que sus hijos, hijas y/o nietos, nietas puedan contar -o haber contado-"secretos de familia" durante la primera infancia a sus pares y maestras … 
Pues...¡nunca lo sabrán! Y lo digo como "Seño" de jardín de infantes 😂 😂
A reír pues! 
Estaban en la ronda de intercambio -momento inicial de la Jornada en que cada niño o niña contaba lo que tenía ganas- y Fran dijo 
Yo seño! tengo algo para contar!
-Bueno Fran, te escuchamos
-Mi papá cuando está en la cama …¡se tira unos pedosssss! y después sacude las sábanas
-¿Sí? ¿Y tu mamá qué hace? (Y sí, las "Seños" siempre hemos sido curiosas y amantes del "show")       
 -Mi mamá le dice ¡Viejo que chancho!

Imagínense que la maestra de Fran nos lo contó a todas sus colegas. Imagínense que éramos muy jóvenes. El plantel docente todo, incluida la directora, no superábamos los 30 años en aquella época y los padres eran más o menos de la misma franja etaria. 
Y, como si no fuera suficiente, ese papá "incendiado" por el hijo formaba parte de la cooperadora de la institución por lo que era un padre muy presente. 
Lo veíamos a diario y a partir de entonces, por unos días, cada vez que entraba al Jardín de Infantes no faltaba quien hiciera gestos a sus espaldas y, la que estuviera hablando con él,  no sabía como contener la risa. 

La última anécdota que les traigo es una que a mi me despierta mucha ternura y recuerdo la cara "angelical" de su protagonista.
Sala de 4 años. Claudia, la maestra, contaba sobre los servidores públicos y en ese momento, particularmente, hablaba de los bomberos.
Jorge (Jorgito que hoy debe andar rondando los 44 años) siempre estaba "volando", o "en las nubes" o "papando moscas" y la Seño, viendo la situación, le dijo:
-Jorgito, ¿Qué dijimos que hacen los bomberos voluntarios?
- Mmmmm ("revoleando" los ojitos y mirando a sus pares)
-¿No te acordás?
-Sí sí ya me acuerdo
-Bueno contanos que hacen entonces.
-¡Los bomberos voluntarios voluntan!

Ayyy los y las peques!!! 
Son siempre y por siempre los más geniales, con una espontaneidad e imaginación a prueba de cualquier filtro. 
Eso, sostengo, durante la primera infancia...luego, lamentablemente, se pierde la candidez y de manera bastante abrupta. 
Ojalá se hayan divertido con "mis cuentos" tanto como yo recordándolos.
Gracias por pasar. Hasta el viernes que viene, o hasta cuando gusten volver
  Lu
Esa Musiquita en el recuerdo
NOTA: Hoy sale ritmo tropical, así que …¡a mover a mover! 😃
                                                         Acá no zafás:
   (por eso me hice “bloguera”, para publicarme...entrega Nº649 de la                                                                          suelta de mis letritas)
NOTA: Si bien ya lo he publicado en sendas ocasiones, hoy lo vuelvo a traer pues va bien con "el tema del día"
Disculpen si ya lo leyeron aunque, lo más probable es que no lo recuerden así que...¡Será como leerlo por vez primera! 😂
Traje de...
Era tan bella, tan conversadora, tan simpática… ¡tan todo!
Bueno, sí. Estoy hablando de mi hija cuando era pequeña.
Madre orgullosa si las hubo he sido yo.
Ella, carismática, sensible, inteligente, empática y yo, profesora de jardín de infantes.
Imagínate…
en esa etapa de mi hija –entre los 3 y los 5 años- en una ciudad pequeña, ella “la hija de Lucía” era conocida por casi todos y todas.
Y Lucía, o sea yo, siempre orgullosa de ser la Maestra Jardinera que era. Siempre un paso más adelante, actualizándome y logrando reconocimientos de mis pares…
Por esas cosas de la vida, y el no saber cerrar la boca a tiempo, casi nunca de mis superiores.
Pero, vuelvo a mi niña que por aquí va el cuento. Yo, “la sabionda profe” fui con ella de compras a una ferretería. Y justo a la entrada del negocio, con un cartel escrito en amplias letras, promocionaban
“TRAJE DE AGUA”  Consistía dicho traje en una capa y botas de las que usan los pescadores

Ahhhh!! Mi orgullo por partida doble –madre de esa maravilla de niña + profesora de Jardín- me infló el pecho y leyéndole “Traje de” le señalé la  palabra “agua”  y  pregunté a mi peque:
-AGUS, ¿Qué dice acá?
Obviamente ella podía leer su nombre y mis conocimientos sobre el tema de lectoescritura me decían que, sin dudas, dado la similitud de ambas palabras podría descifrar lo que allí decía.
Y entonces ella leía, y la gente empezaba a observarla… (En verdad era muy bella y simpática, por lo que despertaba adhesiones donde quiera que estuviera).
-A---Ggg----U—uu-A
-Muy bien hiji! Entonces... ¿qué dice?
-No sé mami
Y volvía a deletrear en forma correcta y yo volvía a preguntar que decía y ella siempre respondía
–No se mami.
Hasta que al cabo de la tercera o cuarta vez de repetir el esquema, quitó su vista del cartel en cuestión, se dio vuelta, me miró a los ojos fijamente y me dijo, muy convencida
¡TRAJE  DE  BOMBERO!

18 comentarios:

  1. Buenos días, hoy leerte es volver a la infancia y nunca mejor dicho leer lo que esos locos bajitos como diría Serrat nos hacen reír y reflexionar, porque sin duda su inocencia no les deja mentir y sin pura espontaneidad.
    Y esa madre orgullosa de su retoño , ainsss ése babero jajaja
    Un besote grande y muy feliz semana 😘😘

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Hola Campi, anda algo escasa de tiempo... ¡ya domingo!
      Como sea, acá llego a contestar tu bonito comentario.
      Así es, esos "locos bajitos" son espontáneos, no tienen ni pizca de maldad, son adorables.. ¡Lo he pasado tan bien cada año que he trabajado con ellos!
      Abrazo, que arranques genial la semana. Ya voy a leerte.

      Borrar
  2. ¡Hola, querida Lu! Menudo trío de anécdotas más divertido, fresco y entrañable nos traes para abrir este mes de octubre a puro ritmo tropical.

    Qué gran verdad es que la primera infancia tiene un sello inigualable de candidez, ingenio y espontaneidad sin filtros. La historia del pequeño Fran y el papá «incendiado» que sacudía las sábanas en la cama es de esas que marcan época en la sala de profesores; no me quiero ni imaginar la cara de circunstancias de cada una cuando ese buen hombre de la cooperadora cruzaba la puerta del jardín. Y la lógica impecable de Jorgito concluyendo que los bomberos «voluntan» es pura poesía infantil, de una ternura que derrite a cualquiera.

    Pero la guinda la pone sin duda tu recuerdo con Agus a las puertas de la ferretería. ¡Qué lección magistral de pedagogía truncada en un segundo! Con toda la expectativa docente y el orgullo de madre a flor de piel buscando el «agua», para que tu niña te salude con un majestuoso ¡TRAJE DE BOMBERO! Es sencillamente genial y demuestra cómo los peques ven el mundo siempre desde su propia magia.

    Muchísimas gracias por hacernos sonreír y por compartir estos recuerdos tan entrañables de tu paso por las aulas.

    ¡Un fuerte abrazo de vuelta, Lu, y muy feliz fin de semana!

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Me río, Enrique. No puedo dejar de hacerlo cada vez que recuerdo la historia del papá de Fran. Y ¿sabes? lo seguí viendo por muchos años en la calle, habida cuenta de que esta era una ciudad pequeña. Imposible no recordar el cuento cada vez que lo veía. Jajajaja
      La verdad, un genio Jorgito lo que se le ocurrió para responder habida cuenta de que no había prestado atención.
      Pensar que esos niños de antaño hoy tienen entre 44 y 46 años. ¡Madre mía! Tal vez, hasta los cruce en la calle y, obvio, no me doy cuenta.
      Sí, lo de hiji "derribó por tierra mi pedagogía", y ella hizo lo que se espera en esa edad: asoció lo que veía con una imagen y lo dijo.
      Va mi abrazo con el deseo de que tengas una excelente semana y mi agradecimiento por estar siempre.

      Borrar
  3. Uy que tierno es Jorgito. Me hiciste sonreír. Te mando un beso y te deseo un buen fin de semana.

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Hola Citu. Si, tienes razón, Jorgito era un niño que te "derretía" con su ternura. Y, como si eso no fuera suficiente, además, era muy bello.
      Beso ¡buen comienzo de semana!

      Borrar
  4. Hola, Lu.
    Como lean los académicos la anécdota de Jorgito, igual proponen incorporar al diccionario dela RAEL el término "voluntar", con esta definición: "acción que realizan los bomberos voluntarios" :)
    Recuerdo con haber leído hace tiempo y con una sonrisa tu relato de hoy :) En realidad, tu hija no iba desencaminada: el traje de agua de los pescadores y el de los bomberos tienen cierto parecido. :)
    Un abrazo de inicio del mes de octubre.

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Jajajaaj Diego, me has hecho reír, pero por allí...¡tal vez tengas razón! Si total, incorporan cuanta palabreja en otro idioma pescan por allí...
      Admiro tu memoria y, tal vez, hasta me da un poquitín de envidia,
      Sí, es como lo dices y por allí fue el razonamiento de mi peque: pensó que era un traje de bombero y por lo tanto, dedujo, esa palabrita debería de ser "BOMBERO".
      Abrazo va ¡buena semana para ti!

      Borrar
  5. Me han encantado todos, y me han hecho sonreír porque rezuman la espontaneidad e inocencia propia de la edad; igual que me gusta escuchar a las personas muy mayores, que con sus anécdotas, sabiduría y humanidad que le dan los años, son también un auténtico tesoro.
    Y que cierto es, que los niños pequeños siempre dicen la verdad.
    Un fuerte abrazo, amiga Lu.

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Hola Manuel. Me gusta saber que has reído y, coincido contigo, es un placer también escuchar las anécdotas de las personas muy mayores.
      Yo he disfrutado mucho de las que contaba una tía "postiza" que he tenido la suerte de reencontrarme en sus últimos 11 años de vida: de los 88 a los 99.
      Va mi abrazo ¡que tengas una gran semana!

      Borrar
  6. Hola Lu, pasé ayer a leerte y no deje comentario. Cuando me interrumpen mientras estoy leyendo me quedó sin dejar comentario. Quién puede decirle que no a un niño que inventa una nueva palabra; los bomberos bolutan. Y tu hija no te dejo que fenfarronearas con ella, los chicos son así, cuando les preguntas te pueden hacer quedar como la mona, como le pasó al papá de Fran...
    Saludos y bella semana.

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Buen día María Rosa.
      Una ternura ese Jorgito, tienes razón, ¿quién podría decirle que no?
      Y sí, mi hija dio con los libros de pedagogía, y con su "sabionda" madre, por tierra. ¡jajjaaj!
      Ni que decir que te hacen quedar como la mona en el momento menos esperado.
      Abrazo
      ¡Buena semana!

      Borrar
  7. Inolvidables entrañables anécdotas lograste eternizar, Lu...
    Cuando niños somos sin todavía desarrollar lo que vinimos a ser, después supuestamente crecemos, lo que no significa que evolucionemos... Quién fue Miró? el que dijo "me llevó toda la vida poder pintar como un niño?"
    Abrazo siempre admirado, amiga!!


    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Amigo, hola. Si mal no recuerdo, fue Picasso el de esa frase, haciendo alusión a la importancia de la espontaneidad y del poder expresarse libre de temores.
      Comparto totalmente "no significa que evolucionemos..."
      Abrazo, sale primaveral hoy

      Borrar
  8. O passado de cada um a cada um diz respeito e, naturalmente, a cada um importa.
    Abraço de amizade.
    Juvenal Nunes

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Hola Juvenal. Gracias por pasar.
      Así es, bien lo dices, por eso mi blog tiene el nombre que tiene.
      Va mi abrazo desde el sur del sur

      Borrar
  9. Que bueno que siguieron las anécdotas Lu, muy divertidas. Hablando de las palabras que inventan los niños, leyéndote recordé una anécdota. Administré un jardín de infancia por varios años, y los niños siempre entraban a mi oficina a conversar. Una vez uno de ellos se había salido de su salón y le pregunté porque y me dijo "es que me vino la aburrancia".
    Otro abrazo

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Hola Ceci. Ando complicada estos días, disculpa la demora en responderte.
      ¡Preciosa y divertida anécdota!
      Gracias por compartirla.
      Abrazo

      Borrar