Tampoco me importa el mío
Esta semana entre dolor de muelas -¡Otra vez! y no es por los implantes, es un colmillo que necesita tratamiento de conducto- y la visita de mi ahijada Laura con sus dos bellos niños casi no he tenido tiempo para dedicarle a los blogs amigos y al mío propio.
En principio quiero compartir una foto en la que estoy con mis visitas, ahí donde casi nos caemos del mapa, muy cerca del punto en el cual se juntan los dos océanos. Es Bahía Lapataia en el parque Nacional Tierra del Fuego
Dicho y compartido esto, voy a mostrarles algunas antiguas propagandas de mi país que, no sé porqué, recordé y me quedé pensando en los vertiginosos cambios en el mundo de la información y la publicidad...como parte de tantos cambios vertiginosos en la vida.
(Década del 60)
(Primeros años de la década del 70)
(Primeros años de la década del 70)
(Década del 90)

Espero les haya gustado mi propuesta de hoy y que les haya traído recuerdos de alguna antigua publicidad que les parecía genial. Imagino que todos y todas habrán notado la diferencia abismal entre aquellas propagandas y las actuales.
¿Y las de la prensa gráfica? He aquí unas pocas ¡Qué increíbles!
Es un tema interesante, me parece, para desarrollar pero -como ya dije- esta semana me está faltando tiempo.
Ya me voy, tengo turno con el odontólogo que a estas alturas veo más que a mis amigos y amigas...😌
Gracias por pasar. Hasta el viernes próximo, o hasta cuando gusten volver.
Acá no zafás:
(por eso me hice “bloggera”, para publicarme...entrega Nº455 de la suelta de mis letritas)
Abismate conmigo
Al borde del abismo
-siempre-
camino hacia adelante
rodeo el precipicio
me juego
tambaleo
tiemblo
tropiezo
no caigo.
La vida es adrenalínicamente
bella
participo
-siempre-
no puedo mirar de afuera...
Me recupero
sigo
camino con firmeza.
El horizonte se aleja
-vos con él -
con rodeos
con temores
abismate conmigo
precipitate
sorprendete
el mundo seguirá girando
verás...
-nosotros también-
dame la mano.
-siempre-
camino hacia adelante
rodeo el precipicio
me juego
tambaleo
tiemblo
tropiezo
no caigo.
La vida es adrenalínicamente
bella
participo
-siempre-
no puedo mirar de afuera...
Me recupero
sigo
camino con firmeza.
El horizonte se aleja
-vos con él -
con rodeos
con temores
abismate conmigo
precipitate
sorprendete
el mundo seguirá girando
verás...
-nosotros también-
dame la mano.