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viernes, 13 de abril de 2018

Imprevisto tras sexo furtivo

Tampoco me importa el mío
Buscando frases para compartir, vino a mi memoria Lucille Ball. 
Como una cosa trae la otra, recordé que adoraba la serie que la tenía como protagonista: " Y Love Lucy" .
A partir de ese recuerdo se me enredaron las ideas entre series antiguas y series actuales, humor de antes y humor de ahora, de qué reímos, la risa según las diferentes culturas y otro sinfín de pensamientos que aun no logro hilvanar.  
Y buscando info aprendí que "Gelotofobia" es la fobia a la risa. 
¿Pueden creer eso? Tal vez lo sabían, tal vez no. Para mi es toda una novedad y me resisto a pensar que realmente haya personas que sufren de "gelotofobia". 
Pero para no seguir dispersándome, y como encuentro que la risa es un tema con varias aristas, empezaré por el principio: voy a poner algunos ejemplos de lo que a mi me hace reír y mucho. El humor irónico, sobre uno mismo o sobre situaciones políticas, me hace reír. El humor negro, dependiendo de la ocasión, también.
Me divierte mucho el humor espontaneo. La gente que dice una frase y le pone un toque personal de comicidad a sus dichos. Tengo un par de amigas que tienen ese estilo "Stand up" diría yo para que se entienda que quiero decir. Pero, a diferencia de la mayoría de los que hacen este tipo de espectáculo, ellas no necesitan usar palabras soeces en medio de sus frases. Lamentablemente, para mi, esas amigas viven en Buenos Aires.
Y es cierto lo que una vez me dijo mi amigo Sergio: "Si tu amiga es una dormida, la amistad será como una larga siesta, en cambio si tu amiga es divertida, así será la amistad". 
En Ushuaia, en este presente, no tengo amigas muy divertidas. No por lo menos de las que ríen de sí mismas exagerando cada hecho cotidiano. 
Un poco así es el grupo de amigos y amigas, con los que aun me relaciono, del colegio secundario. Y, por fuera de ese grupo, mi amiga Yanina, con la cual es un placer compartir charlas pues, estando con ella, nadie (a menos que padezca de "Gelotofobia")  podría parar de reír.
Y a mi me pasa que cuando cuento sucesos de mi vida mis interlocutores, al menos, sonríen. Hasta mi psicóloga muere de risa. No puede evitarlo. Al principio,  intentaba contener la risa, se ponía mal, entonces le dije: "No te preocupes, puedes reírte tranquila. Siempre digo que creo que mi misión en la vida es hacer que los demás rían." 
En verdad me divierto mucho también yo en esas situaciones y, ya se sabe,  ¡nada mejor que una buena dosis de risas diarias!
En todo caso tengo claro que no se ríen de mi, sino que se ríen conmigo. Por esa manera mía de contar. Creo que soy muy histriónica y vehemente.
Uff!  Me extendí demasiado. Entonces les obsequio dos ejemplos de lo que a mi me provoca risa. Y de yapa, no se pierdan de ver los dos minutos de "Y Love Lucy" que les traigo desde YouTube
( de Google imágenes)
o el chiste que dice: 
"Un tomatito y un huevito salieron a jugar. Iban felices y de pronto el tomatito dijo: "Yo, cuando sea grande voy a ser un tomatón"
Y el huevito se puso a llorar"...
Me muero de risa y ternura con este chiste. ¡Los veo! al huevito y al tomatito. 
Aclaración: en Argentina se usa mucho el término "Huevón". Se me ocurre que el equivalente, en "español de España", sería "Gilipollas" que por aquí no decimos. 
Creo que retomaré el tema del humor y las risas. Quedan muchas carcajadas por narrar. Por ejemplo, recordar antiguas series..."Los tres chiflados", o más acá en el tiempo,"La niñera", entre otras.
¿Serán todas estas series antigüedades que ya no hacen reír?...¡A mi me alegran la vida! Bueno..¡Basta por hoy!
Gracias por pasar por aquí. Espero opiniones, críticas y halagos también ¿Vale? Hasta el viernes próximo. Buena vida y BUENA VIBRA.
  Lu
Frases: 3 de Lucille Ball
"El secreto de permanecer joven es vivir honestamente, comer despacio y mentir acerca de tu edad."

"Prefiero lamentarme de las cosas que he hecho que lamentar las cosas que no he hecho".

"La vida necesita coraje".
Acá no zafás:
(por eso  me hice “bloggera”, para publicarme... ¡así que leé la entrega Nº 271 de la suelta de mis letritas!)  
Imprevisto tras sexo furtivo
El suceso ocurrió luego de que sus cuerpos se trenzaron, acompasadamente, en un ritual de sexo salvaje.
Ella no podía dejar de reír animosa y desprejuiciadamente.
¿Podía haber, en su vida, situación más cómica como final de unas horas de sexo apasionado? -pensaba- disfrutando por anticipado del festival de risas que tendría cuando le contara la historia a sus amigas.
Y seguía carcajeando en tanto observaba la nada sexy y ridícula imagen de su amante, desesperado, desnudo y en cuadrupedia, tanteando la alfombra en busca de su maldita lente de contacto que había perdido durante ese encuentro furtivo.