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viernes, 10 de marzo de 2023

Viento del este...¡en este momento!

 Tampoco me importa el mío 

Estoy bastante dispersa, los días se me "escapan", cuando me doy cuenta ya es de noche y no entiendo cómo pasaron las horas a semejante velocidad.
Es cierto que estoy, entre otras actividades, organizando un viaje que vamos a hacer con mi amiga Chari a la provincia de Mendoza.
Provincia que aún no conozco y que es mi "pendiente" desde hace algunos años. Tal parece, al fin lo lograré. Será en abril. Al menos ya tenemos los vuelos y los alojamientos. 
Y no solo las horas pasan velozmente. También las estaciones del año se diluyen y, antes de lo previsto, aparece la siguiente.
Quiero decir con esto que por mi provincia el otoño ha asomado ya hace unos 10 días, si no más.
La lluvia es una constante y hasta ha nevado en la montaña.
¡Increíble! Mientras en la zona centro y norte de mi país se están "cocinando" con temperaturas extremas, inconcebibles también por estar ya finalizando el verano. 
Entre tanto desarreglo, atribuido al calentamiento global, el que no se entera de nada y aprovecha los grises y lluviosos días es Morrison. El gatito de una vecina que desde hace más de una año viene cada día a compartir varios momentos conmigo.
Y los aprovecha para dormir, claro.
Aquí les muestro distintas posiciones que adopta para relajarse y soñar tranquilito vaya a saber con qué o con quién.

¿Cierto que es verdaderamente un "ángelo"? Imagino a más de uno/una envidiando el sueño profundo del Chini. 
(Así le digo yo, es el apodo que le puse, que me gusta más que su "nombre de pila").
Y creo que también es necesario que les deje una muestra cabal de cómo el otoño viene asomando.
Para ello nada mejor que estas imágenes en las que pueden ver que en mi jardín van apareciendo hongos (setas) por doquier. 
 
Dicho y mostrado esto, ya me voy así no se aburren de leer. 
Ya saben, queda implícita creo, la causa de que no llegue a tiempo a cada uno de sus respectivos blogs.
¡Gracias por el aguante!
Hasta el viernes próximo, o hasta cuando gusten volver.
 Lu
Esa Musiquita en el recuerdo
  Acá no zafás:
(por eso me hice “bloggera”, para publicarme...entrega Nº471 de la suelta de mis letritas)  
Viento del este...¡en este momento!

"Viento del Este y niebla gris anuncian que viene lo que ha de venir. No me imagino lo que va a suceder, mas lo que ahora pase ya pasó otra vez."
                                                                                             Canción de Bert en "Mary Poppins"

Si estuvieran viendo lo mismo que yo en este preciso momento, tal vez, podrían pensar que Mary Poppins está llegando.
Eso sí, podrían pensar idem a mi si aun conservan alma de niño/niña, una pizca de locura, un mucho de optimismo y adoran el realismo mágico.
Caso contrario, quienes no pertenecen a este club que podría llamar "De sana locura en contra de la incertidumbre" lisa y llanamente pensarán que estos días gises y lluviosos me han corrido los patitos de la fila o que he perdido varios caramelos del frasco...

Como sea
hay esta mañana viento del este y niebla gris...
Las hojas amarillas revolotean por sobre el parque pequeño, o gran jardín, del fondo de mi casa  que observo en vivo y en directo a través de una de mis ventanas  mientras, muy ilusionada, tengo la certeza de que llegará la Poppins.
Mi gatito corretea feliz tratando de cazar esas esquivas hojas amarillentas que danzan y se bambolean al ritmo del viento...el aire es cálido, cada vez más cálido y me pregunto como hará Mary para que no se le de vuelta el paraguas con semejante viento.
Entonces
Algo sucede. Mi gato se ha quedado quietecito y con los ojos fijos, enormes, en un punto en el que no diviso nada. Sube y baja la cabeza como cuando juego con él mostrándole su pelotita amarilla...corre detrás de algo que no logro ver y ya regresa trayendo alguna cosa apretada entre sus dientes. Solo espero que no sea un pajarito...
Al fin se acerca más y, finalmente, lo veo  ¡¡ es un guante blanco!!
¿Habrá llegado Mary y no pude verla porque me distraje un momento?
¿Será tan solo  un viejo guante abandonado en algún sitio y que, por obra y gracia de la ventisca, llegó hasta aquí? O...
Si aun estás leyendo este  relato podrás  darle el final que más te agrade.
Porque
aquí acabo mi cuento, justo en el momento en que cesa el viento.