Tampoco me importa el mío
Otra agotadora semana. Agotadora pero positiva lo cual es ¡Genial!
Ya instalada -desde el viernes 26- en mi "media casa"al principio no podía creer que abría las canillas y ¡fluía el agua! Tocaba el botón de la mochila del inodoro y ¡Corría el agua!
En fin, ya lo tomo naturalmente de nuevo.
¿Y porqué media casa? Pues porque mi dormitorio y mi baño, están clausurados. Puerta cerrada...¡ni quiero ver! esperando la reparación del estropicio que hizo la pérdida de agua de ese caño que estalló.
Felizmente, tengo otro dormitorio -el que era de mi hija- y otro baño.
Ya empezaron la reparación...Un poco más de paciencia y pronto todo será recordado como un mal sueño.
Lo cierto en que entre comprar material, esperar a las personas que tienen que venir a trabajar, terminar con algunas cuestiones pendientes con la DIPOSS y más ando con mis tiempos "patas para arriba"
Por eso, una vez más voy versionar unos párrafos de una antigua edición de este blog.
Y no es casual que escoja una en la que cuento el origen una conocida frase que es muy usada -o era- en Argentina.
En este caso es muy "argenta" pero espero les agrade tanto como me han dicho les gustó saber el origen de la que les comenté la semana pasada.
Veamos entonces:
¿Quién de los los/las de 50 años a más no usó alguna vez "Estoy (está) en Pampa y la vía"? De hecho la usamos para decir que no tenemos ni un "mango" ($, aclaro para los no argentinos) y es perfecta de acuerdo a su origen.
La historia de esta frase se remonta a 1887 cuando, en la zona donde ahora está el Estadio Monumental de River, se creó el Hipódromo Nacional también conocido como Hipódromo de Belgrano. ¡Y desde allí los burreros que habían perdido todo su dinero en las apuestas debían ingeniárselas para regresar a sus hogares!
Estaban sin un centavo siquiera en la intersección de "Pampa y la vía"
Ver las estrellas
Esa noche, como cada noche, abrió la ventana de su cuarto, en el piso superior de la casa, y tomó aire.
Inspiró lenta, profundamente, como para renovar su energía, como para cargarse de vida luego de un ajetreado día. Y disfrutó del aire fresco, y se conmovió al ver ese cielo tan atiborrado de estrellas.
Le gustaba escudriñar, en la negrura del firmamento, cada punto luminoso, dejando volar su imaginación hacia ese universo desconocido.
Esa noche percibió una estrella que le pareció la más gigante y luminosa que jamás había visto.
Y otra vez el bullir de interrogantes en su mente fantasiosa y disparatada. ¿Y si fuera un OVNI? ¿Un planeta nuevo? ¿Una satélite espía? ¿La estarían viendo a ella, allí asomada a la ventana, respirando el aire fresco?
Aunque, tal vez, tan solo fuese un avión acercándose a la ciudad...
En un intento por apreciar mejor esa luz titilando gigante en el firmamento, se asomó un poco más...y otro poco...y otro poquitooooooooooo.
Fue así como logró ver todas las estrellas juntas y sentir en sus huesos el dolor del mundo, tendida boca arriba y con la nariz sangrante desde el, por suerte, mullido colchón de césped de su jardín.
¡A mi me parece muy chistoso el origen de esta frase! Seguramente no les parecería lo mismo a quienes allí se quedaban varados, jaja
¡Me encantó cuando supe el origen de este dicho popular!
Ya me dirán ustedes que les ha parecido y si conocían de dónde había surgido esa frase.
Gracias por pasar, hasta el viernes que viene o hasta cuando gusten volver.
Esa Musiquita en el recuerdo
Acá no zafás:
(por eso me hice “bloguera”, para publicarme...entrega Nº560 de la suelta de mis letritas)
Esa noche, como cada noche, abrió la ventana de su cuarto, en el piso superior de la casa, y tomó aire.
Inspiró lenta, profundamente, como para renovar su energía, como para cargarse de vida luego de un ajetreado día. Y disfrutó del aire fresco, y se conmovió al ver ese cielo tan atiborrado de estrellas.
Le gustaba escudriñar, en la negrura del firmamento, cada punto luminoso, dejando volar su imaginación hacia ese universo desconocido.
Esa noche percibió una estrella que le pareció la más gigante y luminosa que jamás había visto.
Y otra vez el bullir de interrogantes en su mente fantasiosa y disparatada. ¿Y si fuera un OVNI? ¿Un planeta nuevo? ¿Una satélite espía? ¿La estarían viendo a ella, allí asomada a la ventana, respirando el aire fresco?
Aunque, tal vez, tan solo fuese un avión acercándose a la ciudad...
En un intento por apreciar mejor esa luz titilando gigante en el firmamento, se asomó un poco más...y otro poco...y otro poquitooooooooooo.
Fue así como logró ver todas las estrellas juntas y sentir en sus huesos el dolor del mundo, tendida boca arriba y con la nariz sangrante desde el, por suerte, mullido colchón de césped de su jardín.