viernes, 1 de septiembre de 2023

Instantes

Tampoco me importa el mío

Tal lo dicho en la edición anterior, hoy voy a compartir la noticia que encontré sobre esos recolectores de residuos de Ankara. Es una noticia maravillosa en verdad. A mi me ha emocionado y me encantaría que se replique en el mundo.
Tiene ya algunos años, pero en lo que a mi concierne, la he encontrado buscando "noticias buenas" la semana pasada.
Al respecto copio y pego párrafos de https://medioambienteenaccion.com.ar/
"Serhat es un joven de 32 años que siempre quiso tener una biblioteca. Al observar la gran cantidad de libros que eran olvidados en la basura, tanto él, como sus compañeros, decidieron darles un mejor lugar a estas herramientas del conocimiento seglar".
"La idea de recolectar libros y revistas se convirtió en una tarea que, durante meses, mantuvo a los trabajadores del cuerpo doblemente ocupados: no solo hacían su trabajo, sino que, además, almacenaban y clasificaban los libros que encontraban en sus rutas".
"En una antigua fábrica de ladrillos ubicada en el barrio de Csankaya, y que llevaba dos décadas sin ser utilizada, la municipalidad destinó ese espacio para la biblioteca. Fue tal la aceptación de la misma, que hoy en día está abierta para la comunidad, tanto para albergar visitas como para recibir libros, revistas o catálogos donados".
"Actualmente existen más de 6000 libros catalogados y existen secciones para los niños, investigación científica y libros en otros idiomas."
                                           Imagen tomada también de Medio Ambiente en Acción.
En YouTube hay un vídeo y, tal lo que puede verse, este maravilloso grupo humano planea ir por más. 
Por si quieren ver más imágenes o leer la nota completa les dejo el enlace:
https://medioambienteenaccion.com.ar/contenido/6253/recolectores-abren-una-biblioteca-con-libros-que-fueron-arrojados-en-la-basura
Y, por si acaso quieren ver el vídeo, también el de YouTube
https://www.youtube.com/watch?v=Nevb4wnriIQ
Quiero decirles que tengo más noticias muy lindas y conmovedoras así que, espero les agrade la idea, en la próxima edición compartiré al menos los titulares de algunas de ellas.
Gracias por pasar. Hasta el viernes próximo, o hasta cuando gusten volver.
Por cierto...
¡¡Feliz septiembre!! 
Mes en el que comienzan las dos mejores estaciones del año. A saber: por aquí primavera por por allá otoño.
   Lu
Esa Musiquita en el recuerdo
                                     Acá no zafás:
(por eso me hice “bloggera”, para publicarme...entrega Nº493 de la suelta de mis letritas)
NOTA: Buscando en mi archivo di con este texto que no recordaba. Lo escribí cuando regresé de Italia en 2015
Instantes
Viajar en la Circumvesuviana es toda una aventura.
Aliento contra aliento, piojos saltando de una cabecita local a una rubia turista londinense, mochilas golpeando las caras de quienes tuvieron ¿la suerte? de viajar sentados, olor a tiempo suplementario seguido de definición por penales, riesgo de quedarte solo con lo puesto y una mochila vaciada entre el tumulto y el traqueteo del tren.
Así las cosas justo en hora pico, recuerdo, debí subir en Nápoles para viajar hasta Sorrento.
Virgen yo de esa experiencia empecé a preocuparme cuando el aluvión de gentes me metió, sin que yo estuviera segura de querer hacerlo, adentro de un vagón sucio, sin aire y con una turba humana.
De hecho, en ese trance, perdí a mi amiga con la que viajaba.
Quedé aplastada en medio de la mochila que cargaba en la espalda y la que llevaba sobre el pecho.
Me costaba respirar, no tenía de donde asirme, así que cada tanto y sin querer manoteaba alguna espalda, brazo, rodilla o vaya uno a saber qué parte de la anatomía humana.
Nadie decía nada al respecto. Algunos soplaban, otros a pesar de todo reían y conversaban con sus amigos.
Empecé a intuir que esos dos muchachones que se miraban por sobre mis hombros, hacían gestos y hablaban en un idioma para mi inteligible, se estaban mofando de mi cara de sufrimiento.
Luego, en una de las tantas paradas del tren y en medio del reacomodamiento que se produce, alcancé a ver que uno de ellos estaba descalzo...
Me sentí absolutamente insignificante, presumida y egoísta. “Sufriendo” por viajar en ese imponderable tren, del cual bajaría al fin para ir a un departamento reluciente, cómodo, ducharme vestirme y calzarme a mi antojo.
Pocas estaciones antes de finalizar semejante viaje, sentí que el chico de los pies descalzos y su amigo, se apretujaban sobre mí, y me pareció sentir algún tirón en la mochila que cargaba sobre mis espaldas.
Se detuvo el tren, con alivio, vi como esos chicos bajaban y yo podía conseguir un lugar más cómodo, al menos con la posibilidad de sostenerme de un sucio y despintado travesaño.
Una estación más, fin del viaje, bajamos los pasajeros que aun quedábamos, estirando nuestras ropas, sosteniendo fuerte nuestras pertenencias y en el andén, finalmente, pude volver a reunirme con mi amiga.
-¡Que viaje demencial Lu!
No alcancé a responder, pues en ese instante estaba bajando la pesada mochila de mi espalda y divisé que habían abierto uno de los cierres.
-¡Ay no!, ¡creo que me robaron!
-Uh! Que cagada. Yo estuve todo el tiempo atenta, muchos carteristas aprovechan el tumulto. ¿Pero te falta algo?
Asombrada, comprobé entonces que mi billetera- a la vista- estaba intacta.
Ni cinco céntimos de euro me faltaban. La máquina de fotos, seguía allí, en el mismo lugar, la tablet también...
El espacio vacío correspondía a un par de zapatillas que había comprado dos días antes, en Roma, para poder caminar sin que me duelan los pies y pasear a gusto por la costa amalfitana.

viernes, 25 de agosto de 2023

Cielito lindo

Tampoco me importa el mío

En estos tiempos globalmente "patas pa' arriba", en estos tiempos en que hasta el clima se ha vuelto locamente bipolar he decidido compartir, una vez más, esas buenas noticias que, de tan buenas, apenas si figuran en un pequeño apartado en los medios hegemónicos.
Las voy encontrando gracias a Instagram pues allí sigo a uno de los pocos medios escritos que en verdad comunican las noticias.
Y es por eso que supe que en el distrito de Çankaya, en Ankara (Turquía) los recolectores de residuos fundaron una biblioteca con los libros que iban a parar a la basura que ellos recogían.
Supe también que, en Mar del Plata (Argentina), unas señoras recorren las zonas desfavorables para narrar cuentos a los más pequeños.
Que en Catamarca (provincia argentina) descubrieron construcciones incaicas. 
Que se inauguró Galtec la primera empresa argentina de financiamiento público y privado que investiga la cura contra el cáncer y otras enfermedades autoinmunes.
Que en el primer mundial de fútbol femenino para ciegas las chicas de mi país fueron las campeonas y también que es argentino el mejor alfajor del mundo.
Y que en Talca (Chile), los carabineros rescataron un perro que, en medio de las inundaciones que están sufriendo, su familia humana lo dejó abandonado.
O que en el Reino Unido una mujer de 40 años y con dos hijos le donó el útero a su hermana para que pueda cumplir el sueño de ser mamá. Este suceso ha sido el primer transplante de esas características en el Reino Unido.
Y así, cada día me entero de buenas noticias...
De las malas ¡sobran los medios escritos y audiovisuales que "estallan" con ellas! 
Pero
hoy particularmente quiero contar una noticia que me" infla" el orgullo y es que eligieron al Himno Nacional Argentino como el mejor del mundo.
Estudiantes de un colegio en el condado de Illinois -EEUU- luego de dos meses de escuchar los himnos nacionales de todo el mundo decidieron que el argentino es el mejor por ser 
"una auténtica obra maestra y una absoluta delicia auditiva. Constituye una epopeya con múltiples movimientos que entreteje con elegancia diversos estados de ánimo, secciones y ritmos"(sic)
El himno de Rusia ocupó el segundo puesto y los de India, Uruguay, Brasil e Italia también estuvieron entre los mejores del mundo.
Hasta aquí me parece que es suficiente la extensión de esta intro. 
Pero...no me voy a quedar con las ganas desarrollar esa inmensa noticia de los recolectores turcos que armaron una biblioteca así que lo haré en una próxima edición.
Gracias por pasar. Hasta el viernes próximo, o hasta cuando gusten volver.
    Lu
Esa Musiquita en el recuerdo
NOTA: Va este recuerdo para el gran compositor de tantos temas que dieron la vuelta al mundo, el gran Chico Novarro que ha partido hacia la gira final a la edad de 89 años  (a apenas dos semanas de cumplir los 90) ¡Vuela alto maestro!
                                          Acá no zafás:
(por eso me hice “bloggera”, para publicarme...entrega Nº492 de la suelta de mis letritas)
Cielito lindo
Estupendo amanecer.
Los rosados, fucsias y anaranjados se entremezclan en el cielo- al fin luego de tantos grises- azul celeste.
Paleta de colores que anuncia un día, sin dudas, soleado.
Por cierto, asoma ya ese tibio sol de otoño que pone brillo a la mañana y a mi vida.
Y me divierte pensar que sos mi sol de otoño. Hoy me siento liviana y feliz.
Allí vamos, caminando de la mano, celebrando el cambio de matices celestiales y sonriendo a la vida.
Sé que nosotros somos como nosotros, sé que- como dice Benedetti- “en la calle codo a codo somos mucho más que dos”.
De camino hacia la Bahía compramos un café humeante y necesario para despabilarnos, con dos medialunas para cada uno.
Paramos allí en “El Choconcito”, espacio verde que a ambos nos parece un lujito tenerlo a la vuelta de la esquina, y luego de un beso de “¡Buenos días!” saboreamos nuestro desayuno.
La jornada se pone en marcha. Los perros callejeros, que nunca faltan, "vueltean" cerca nuestro, el recolector de residuos saluda mientras recoge las bolsas de los cestos instalados convenientemente y por doquier en todo el trayecto del paseo.
Entonces…
Despierto sobresaltada. A lo lejos unos perros ladran, la mañana es estupenda, cielo celeste, paleta de colores y tibio el sol de otoño…
Vos no estás.

viernes, 18 de agosto de 2023

Descorchando citas

    Tampoco me importa el mío

Estoy absolutamente dispersa. No sé qué compartir en esta ocasión. Pienso en varias opciones...¡descarto todas!
Entonces...
recurro a mis borradores y rescato un par de frases de autores conocidos, y no tanto, que alguna vez apunté por coincidir con ellas. Veamos que les parecen a ustedes:
Dice Pedro B. Rey :
"¿Dónde queda el que fuimos cuando seguimos siendo?"
Y esa es una pregunta que siempre me hago y que de alguna manera trata el libro de Federico Jeanmaire que estoy leyendo en estos momentos: "Vida interior"
En verdad en esta novela lo que se cuestiona el protagonista es que uno no sería uno si no muchos. Es decir, se va cambiando todo el tiempo, de un día para otro inclusive. Por eso, sostiene entre otras cosas, el amor se acaba de pronto. Porque esa persona de la que alguien se ha enamorado luego deviene en otra diferente.
¡Uff! Ya me fui por las ramas y me estoy enredando. Sólo pretendía presentarles la frase de Rey y que cada quien sacara sus propias conclusiones.
Paso ahora mismo a otra y espero no enredarme nuevamente.
En este caso es Olivier Marchon quien dice:
"Se nos enseña a contar los segundos, los minutos, las horas, los días, los años… pero nadie nos explica el valor de un instante."
A mi me parece un pensamiento magistral y absolutamente real. 
Y, para finalizar, no puedo dejar de compartir algunos de los aforismos de Antonio Porchia, publicados en su libro "Voces" que se constituyó en mi libro de cabecera durante mi adolescencia y buena parte de mi juventud.
Desde sus hojas amarillentas, es edición 1975, transcribo para ustedes:
"El hombre habla de todo y habla de todo como si el conocimiento de todo estuviese todo en él"

"Si no levantas los ojos, creerás que eres el punto más alto"

"Quien ha visto vaciarse todo, casi sabe de qué se llena todo"

"Tenemos un mundo para cada uno, pero no tenemos un mundo para todos"
¡Un Maestro mi querido Porchia! Y más aún si pensamos que la primera edición de "Voces" fue en 1943. Créanme que es un libro atemporal y  que no tiene desperdicio. 
Ya me gustaría seguir transcribiendo aforismos pero sé de "la brevedad de los tiempos modernos" así que acá los y las dejo... espero que pensando.
Gracias por pasar. Hasta el viernes próximo, o hasta cuando gusten volver.
 Lu
Esa Musiquita en el recuerdo
                                          Acá no zafás:
(por eso me hice “bloggera”, para publicarme...entrega Nº490 de la suelta de mis letritas)
NOTA: Luego de tantas reflexiones pensé que sonreír un rato vendría bien y recordé este texto que escribí en 2009. Para ustedes:
Descorchando citas
Todo listo para la cena...
¡Y Damián que no aparece!
El guiso de lentejas humeante, aromático; la mesa puesta; las copas listas: el vino sin abrir...
¡Y Damián que no aparece!
Busca el sacacorchos.
Lo observa como si fuera un objeto aterrizado en su cocina desde alguna lejana galaxia. Descubre esos dos bracitos y se le ocurre un marciano que la mira con un solo ojo. Mete el dedo en ese hueco, empuja hacia abajo...enrosca...desenrosca...espera...
¡Y Damián que no aparece!
Siempre siguió el consejo de Raquel
- "Una dama nunca debe descorchar el vino" Eso es lo que le decía.
Y no va a ser esta vez la que deje de cumplirlo.
Pero, lo sabe, tampoco será esta vez la que deje de tomar su tinto con la cena.
Piensa unos instantes y luego, decidida, marca el número de la remisería para solicitar un auto.
Al oír la bocina, hace señas llamando al chofer, quien intrigado desciende y camina hacia esa mujer que lo invita a pasar, mientras atropelladamente dice, o balbucea casi:
- “...Disculpe UD., le pagaré su viaje...es que Damián no llega y necesito abrir el vino...se enfrían las lentejas... no logro usar este maldito aparato, en fin, lo que digo es... ¿podría descorchar mi vino?...”
Sin salir de su asombro el chofer - devenido en mozo -, sostiene la botella con una mano –la izquierda precisamente- y con la derecha pincha el corcho con la punta retorcida del más común de los sacacorchos, gira, gira el ojo del marciano, se levantan los bracitos hacia el cielo mientras Elisa casi en trance, se da cuenta del calor/color de sus mejillas y se siente transportada a una ceremonia cuasi privada de adoración a Baco.
Y aquel hombre, que digo hombre... ¡genio! Tan viril, tan maestro en abrir botellas de tinto a señoritas que se ahogan en un vaso de vino –perdón, de agua- sigue con su misión solidaria, suelta la botella, toma con cada una de sus fuertes manos los respectivos bracitos elevados al máximo en esa oración – adoración al elixir de la vida y con un empujoncito certero los baja y retira así el sacacorchos marciano justo en el instante que con un triunfal ¡ sblup! acaba de deglutir el corcho...
Vuelve Elisa, aterriza, pone los pies en la tierra, y puede sentir ese aroma a frutos rojos y vainilla, se ubica de nuevo en su simpática y cálida cocina. Suspira y aún ruborizada dice:
-Gracias...disculpe la molestia...
Balbucea casi... ¿Cómo se llama Usted?
Damián, contesta él imperturbable.
-¿Damián?... ¿Cuánto le debo?-
Pues... ¡Un plato de lentejas y una copa de tempranillo!
 

viernes, 11 de agosto de 2023

Andando la vida

                         Tampoco me importa el mío
El 1° de agosto se celebra la fiesta de la Pachamama. 
El término Pachamama es usado tanto en aymara como en quechua y se compone de los vocablos ‘Pacha’ (espacio, tiempo, universo, mundo) y ‘mama’ (madre).
Es una ceremonia que refuerza y restablece el vínculo de reciprocidad entre la humanidad y la madre tierra. 
Este ritual se celebra, principalmente, en los pueblos andinos de Argentina, Chile, Bolivia, Ecuador, Colombia y Perú.
Al respecto dice el  gran e inolvidable Eduardo Galeano
"En los pueblos de los Andes, la madre tierra, la Pachamama, celebra hoy su fiesta grande. Bailan y cantan sus hijos, en esta jornada inacabable, y van convidando a la tierra un bocado de cada uno de los manjares de maíz y un sorbito de cada uno de los tragos fuertes que les mojan la alegría.
Y al final, le piden perdón por tanto daño, tierra saqueada, tierra envenenada, y le suplican que no los castigue con terremotos, heladas, sequías, inundaciones y otras furias.
Ésta es la fe más antigua de las Américas..."
¿Por qué en agosto? Porque los pueblos originarios tenían relación armoniosa con la naturaleza y sabían que, entrando el invierno, las energías de la vida se concentraban en las entrañas de al tierra para poder gestar las semillas que serán sembradas al final de la estación.
Como anticipé el viernes pasado, estas ceremonias ancestrales me parecen apasionantes y por lo mismo quería compartir con ustedes. Espero que sea del agrado de quienes pasan por aquí. Tal vez para quienes están "del otro lado del océano" sea una novedad, no así para quienes vienen a visitarme desde otros pueblos latinoamericanos.
Hay mucha info en internet sobre este ritual, digo por si alguien quiere saber más.
Ya me voy, pero no sin antes contarles que hay otro ritual, muy "de moda" en los últimos años que consiste en tomar en ayunas -el 1°de agosto-3 sorbos de caña con ruda.  
En verdad este ritual es de origen guaraní y se hace para atajar el mal, la enfermedad y la miseria.
¡No sé si así será pero yo cada 1° de agosto lo hago! 😊
Gracias por pasar. Hasta el viernes próximo, o hasta cuando gusten volver.
  Lu
Esa Musiquita en el recuerdo
                                          Acá no zafás:
(por eso me hice “bloggera”, para publicarme...entrega Nº489 de la suelta de mis letritas)
Andando la vida
Estoy
errática
impertérrita
balconeando la vida
pasando las estaciones
reciclando horas perdidas.

Estoy
si voy o vengo
quien sabe
los caminos de la vida
intrincados
siempre son.

Estoy
en este ir o venir,
busco sueños y quimeras
para seguir transitando
la vida
-siempre-
 a mi manera.

Y
 en esos días oscuros
-que son palos en la rueda-
le doy paso a la tristeza
lloro, grito, pataleo
para volver al camino
-orgullosa de mi ser-
sonriente y con más fuerza
como brote en primavera.

viernes, 4 de agosto de 2023

Escondida en mi infancia

  Tampoco me importa el mío
¡Tarde pero seguro! Llegó el invierno de verdad. ¡Ola polar a la vista! ❄❄⛄
Bueno...es lo más parecido al invierno desde su comienzo en este 2023. Ahora hay que ver cuánto dura.
Por si acaso he tomado algunas fotos que aquí comparto. De momento son sólo para que se refresquen- quienes están del otro lado del mapamundi- pues son solamente para dar una idea de cómo ha estado nevando el miércoles 03/07.
He salido a mi jardín del fondo y luego al frente de mi casa y las he tomado. Quiero decir con esto que no son fotos de paisajes bellos y nevados. 
Prometo que si no cambia abruptamente el clima y se lleva la nieve, iré de paseo por distintos sitios de mi bella Ushuaia a tomar mejores fotos y en una próxima edición las compartiré.





Ojalá hayan disfrutado de este pequeño muestreo de imágenes nevadas.
Confieso, antes de irme, que tenia intenciones de contarles sobre el día de la Pachamama. 
Se celebra el 1° de agosto en Argentina y en otros países latinoamericanos. Supongo que lo compartiré en alguna próxima edición pues es muy apasionante la tradición de los pueblos andinos.
Gracias por pasar. Hasta el viernes próximo, o hasta cuando gusten volver.
 Lu
Esa Musiquita en el recuerdo
                                                           Acá no zafás:
(por eso me hice “bloggera”, para publicarme...entrega Nº488 de la suelta de mis letritas)
NOTA: Recurro, una vez más, a mi archivo de relatos breves y me encontré con el que a continuación comparto. 
Escondida en mi infancia
He pasado mi infancia en diferentes ciudades de Argentina. 
No recuerdo haber sentido pertenencia a ninguna de ellas.
Tampoco recuerdo a mi madre intentando ayudarme para que pudiera adaptarme sin tanta pena a cada nuevo sitio.
En Comodoro Rivadavia, como ya conté alguna vez, ella sufría el desarraigo por lo que, como es de suponer, volcaba sus temores y desencanto sobre nosotros. 
Qué si el frío, que si el viento, que si la tierra…todas y cada una de las características de la Patagonia, eran motivos sobrados para que, a mi hermano y a mí, no nos dejara salir a jugar libremente.
Luego, pasé algunos años en Santa Fé. Allí se respiraban aires de algo más de libertad. 
Ni tanto tampoco…no se lo vayan a creer. 
Pero
Al menos podía yo salir a jugar a la vereda o al patio del fondo de nuestra casa. 
Mi hermano, por el solo hecho de ser varón, ya gozaba de algunos privilegios tales como dar la vuelta manzana en bici, o trepar a los frondosos árboles del jardín. Eso para mí estaba vedado pues "no eran juegos de nenas”.
Finalmente, promediando mi infancia, fuimos a vivir a Mercedes.
¡Ay esa ciudad correntina en la que se vivía a ritmo de pueblo, plagado de injusticias respecto a las clases sociales!
Allí se era –se es- “niña/niño bien” o “china/chino” y las castas no debían –ni deben-mezclarse.
Es decir, yo debía juntarme con todas las “Merceditas” “Elenitas” o “Felicitas” y no con “la Ramona”, “la Cármen” y tantas que habían nacido para ser “criadas” o sirvientas.
Entonces
Tampoco allí tuve una infancia soñada. 
Claramente no podía elegir libremente y por afinidad a mis amigas, ni asistir a sus cumpleaños o cualquier otra reunión a la que me invitaran.
Total que un día fue el cumpleaños de Alicita y, como están suponiendo, allí sí que se me permitía ir. 
Recuerdo mis zapatos guillermina blancos, mi pollera corta y plisada, mi blusa blanca con discreto bordado y un paquetito primoroso que llevaba para obsequiar a la cumpleañera.
Luego
El chocolate de rigor, algunas confituras y el permiso para salir a jugar al jardín, cuasi victoriano, de la abuela de Alicia…Cierto; "Alicita"
¡Qué bien me sentía entonces, al fin, lejos de la vista de mi madre!
Así que cuando optaron por jugar escondidas, yo estaba encantada.
Me escondí muy bien. Al menos eso creía yo. De hecho ya habían librado a varias, y a mí no me encontraban, cuando sentí una terrible comezón y ardor sobre mis piernas, por encima de los tobillos…Bajé la vista con una necesidad frenética de rascarme y entendí todo.
¡Estaba parada sobre un hormiguero de hormigas coloradas!
Diminutas y dispuestas a defender su morada, salían en batallón atacando mis piernas flacuchas y moradas.
No recuerdo ahora si sentí más dolor o más vergüenza por ser tan “pacata”.
Sí recuerdo que me sacaron los zapatos, las medias y me zambulleron hasta las rodillas en un fuentón con agua.
Y recuerdo también la sonrisa sarcástica de Toni, el hermano de la cumpleañera, y alguno de sus amigos.
Supe entonces que los “niños bien” a mí no me gustaban y tuve la certeza de que si me hubiera visto “un chino” en la misma situación, se hubiera solidarizado conmigo y me hubiera ayudado sin más.

viernes, 28 de julio de 2023

Como si fuera viento

 Tampoco me importa el mío
El día que lluevan fideos...¡yo salgo con la cuchara! 
Algo así era un dicho popular que usábamos en mi época de bella juventud.
Y lo traigo a cuento porque ¡es lo que me sigue pasando aunque el dicho ya no esté en boga!
Me hubiera encantado compartir con ustedes las fotos del único día soleado y hermoso en el que pude salir a caminar las callecitas de Bs As. 
(Recuerden que además del mal clima estuve muyyy apestada). 
Fue el 16/07. Me sentía un poco mejor y el sol iluminaba el frío domingo. 
Mi amiga se iba a un cumpleaños en la zona sur del Gran Buenos Aires y yo decidí ir a pasear por Plaza Serrano. Es decir Plazoleta Julio Cortázar, ubicada en el barrio Palermo Soho. 
Los días domingos hay feria artesanal y de diseño allí. Es un lugar soñado y queda a pocas cuadras del depto. donde me alojo cuando voy a CABA.  
Todo a pedir de boca. 
Llego feliz y encuentro la zona de juegos de la plazoleta repleta de niños y niñas jugando felices ante la atenta mirada de papis, mamis, tías o quien fuera la persona adulta que acompañaba.
En un banco, un hombre dormía cubierto con frazadas y al abrigo del sol. Adultos y adultas mayores caminando lentamente, jóvenes, mucha gente paseando y ante mi inmensa sorpresa...
¡Nadie, pero nadie, estaba pendiente de su teléfono celular!
Los y las responsables de los niños y niñas se ocupaban de charlar entre sí mientras pispeaban que todo estuviera bien en los juegos, las personas que caminaban o estaban sentadas se miraban y charlaban, los puestos de la preciosa feria, atiborrados de gentes husmeando, comprando, conversando con los artesanos y artesanas...
¡No existían los teléfonos celulares en ese domingo soleado y soñado!...
Pensé que despertaría de pronto, pensé que era "Argentina año verde", pensé que lo mejor sería registrar esos instantes por si solo fuera una ilusión surrealista y entonces...
¡Me di cuenta de que había dejado mi cámara fotográfica en el departamento de mi amiga!
Lo dicho...el día que lluevan fideos...¡Yo salgo con la cuchara!
Gracias por pasar. Hasta el viernes próximo, o hasta cuando gusten volver.
  Lu
Esa Musiquita en el recuerdo
                                                        Acá no zafás:
(por eso me hice “bloggera”, para publicarme...entrega Nº487 de la suelta de mis letritas)
Como si fuera viento
Algunas veces
como si fuera viento
arraso con todo
lo que a mi paso encuentro
Otras,
soy suave brisa
cuando me das tu tiempo
en tiernas caricias.
Pero...
de vez en cuando
soy calma chicha
nada me apasiona
nada me moviliza.

En ocasiones
huracán 
me arrollan las pasiones
como un vendaval
Un día viento norte
voy dando calor
con mi mano amiga
y el abrazo protector
Cuando me lastiman
soy viento del sur
-gélida y helada- 
me ven hacer...
aunque llore en secreto
mi doliente Ser

A veces brisa
otras remolino
soplando del norte,
del sur...
del este...
fluyen mis emociones,
según el tiempo,
bajo los influjos
del dios Eolo,
Señor de los vientos

viernes, 21 de julio de 2023

"Necesitamos un marido"

 Tampoco me importa el mío

Mi volver en esta ocasión ha sido, parafraseando a Gardel, "Con la frente marchita". En mi caso, no lo digo por los años transcurridos sino porque estoy "hecha un trapo".  El clima, tanto en Rosario como en María Susana y Buenos Aires fue siempre gris, terriblemente frío y húmedo. Tanto así que a poco de haber llegado a destino, me "pesqué" alguna peste de esas que afectan a las vías respiratorias. ¿Resfriado? ¿Gripe'? ¿Faringitis? ¿Laringitis? etc etc
¡Quién sabe! 
Lo cierto es que fui sobrellevando la afección con ibuprofeno, caramelos expectorantes, antisépticos y analgésicos, mucho amor de mis primos y primas, buenas y sabrosas comidas dentro de las cuales no faltó, obviamente, el exquisito asado argentino.
Luego, segunda semana, llegué a Bs As bajo una lluvia torrencial que duró dos días sin parar. ¡Y muchísimo frío! Tanto, que quería volver a mi sur, a mi casa, a mis rutinas.
Los paseos pensados para realizar, imposible de llevarlos a cabo pues todos eran al aire libre.
Sobre la marcha y dadas las circunstancias, fui al cine y a cenar con mis amigas a diversos restaurantes.
Finalmente apareció el sol pero no es mucho lo que pude disfrutar habida cuenta de que cada día me sentía peor. 
Y acá estoy, a menos de 48 hs de haber llegado, conversando con ustedes y sin saber muy bien qué y cómo contar. Aun no logro mejorar al 100% y ando con  "pocas luces".
¿Lo mejor? El amor de mi familia y de mis amigas. Lo lamentable: ¡Mi estado deplorable por esa gripe (o lo que sea)!
Hiji fue a esperarme al aeropuerto, llegué a las 21 hs. y me sentí feliz de volver a casa, aún con la "frente marchita". 
Tempranito a la mañana siguiente ¡Chini /Morrison maullando en el hall frío para que le abra la puerta! Él y mi azalea desbordada de flores, en pleno invierno, son esas pequeñas cosas que me hacen sentir mejor y que me permiten decir "Hogar, dulce hogar"

 
Ya me voy a "rumiar" mi gripe a otra parte no sin antes decirles que poquito a poco iré pasando por sus respectivas casitas de letras y/o fotos hasta reintegrarme totalmente a este apasionante mundillo blogger. 
Por cierto, agradecida a quienes me han dejado comentarios durante mi ausencia. 
Gracias por pasar. Hasta el viernes próximo, o hasta cuando gusten volver.
                                                                  Esa Musiquita en el recuerdo
NOTA: No soy de los "días de". Ya lo saben. 
Pero...
hoy con este estado gripal y mis defensas bajas, siendo justo el día del amigo/la amiga (20/07), no pude resistirme y les dedico la "musiquita" a mis amigos y amigas del "mundillo blogger", con mucho amor y agradecimiento por la buena onda y el aguante para conmigo.
                                                   
            Acá no zafás:
(por eso me hice “bloggera”, para publicarme...entrega Nº486 de la suelta de mis letritas)
Necesitamos un marido
Recuerdo la nevada de ese invierno.
Fue muy copiosa y duradera.
¡Una gran nevada! “Como las de antes”, decían los antiguos pobladores.
Fue en esos tiempos en que yo era mamá y papá a la vez.

Trabajaba 7 horas fuera de casa, te llevaba a la escuela, te iba a buscar, te llevaba y buscaba al menos una vez cada día a tus variadas actividades extraescolares, a la casa de tus amiguitas, a los cumpleaños…
Arreglaba el cuerito de las canillas que goteaban, llevaba el auto al taller mecánico, a la gomería… Paleaba nieve en invierno, cortaba el pasto en verano, pagaba los impuestos, hacía las compras, cocinaba, te llevaba al médico a vos y yo hacía mis controles de rutina…
Intentaba mantenerme informada, tener un poco de vida social…dormir…

Entonces
En esos tiempos cayó la gran nevada. Vos tenías 6 años.
Me levanté más temprano que de costumbre pues, además de la rutina de cada mañana, debía palear la nieve,  limpiar y encender con tiempo el auto de modo que quedara en condiciones para salir a horario y que no llegaras tarde a la escuela.
Me vestí y, con la cara apenas lavada, salí a encarar la tarea.
La nieve superaba, ampliamente, la altura de mis tobillos y estaba compacta…
Le “di duro” a la pala…logré hacer un caminito respetable para transitar, llegué al auto que no se veía pues la nevada lo cubrió  totalmente, lo limpié, lo encendí…
Luego
cansada, con la cara “escarchada” las manos entumecidas, a pesar de los guantes, entré a casa, pensando en el paréntesis de un café calentito, para luego "salir corriendo" como cada mañana…
No sé qué cara tendría cuando abrí la puerta, no sé si estaría pensando en esos aconteceres y en mi día a día, no sé si estaba triste, resignada, o “como si nada”…No sé.
Pero…
Lo que sí pude saber, luego de la sorpresa, es que mi cara no sería precisamente de felicidad, porque cuando me viste entrar, desde tu posición sentada en la escalera con los codos sobre las rodillas y las manos sosteniéndote la cara, me miraste y dijiste con actitud seria y contundente
-“Mami, necesitamos un marido”